Viajó más de 48 horas para salvar a un equipo del descenso, convivió con la magia negra y dirige en la liga con más altitud del mundo

Rodolfo Zapata le contó a Olé su increíble experiencia ayudando a un club africano, donde pasó sus días rodeado de rituales: «Fue un trabajo hermoso». Hoy dirige en Bután con una particularidad: no hay canchas sobre el llano.