Una familia aprovechó una mudanza para dejar todo lo que tenía y empezar de cero

“Cuando los clientes nos contactaron, nos dijeron que querían dejar atrás todo lo que tenían: muebles, colchones y hasta la ropa de cama”, recuerda Agustina Sanguinetti, socia de Estudio Berna. Decididos a hacer un cambio rotundo en su vida, convocaron a Agustina y su hermana y socia, Martina, para llevar adelante la reforma de este departamento ubicado en Palermo. Con esa libertad como punto de partida, las interioristas asumieron el desafío de dar forma a la nueva casa de una familia de cinco integrantes.

Las interioristas Agustina y Martina Sanguinetti, socias de Estudio Berna, trabajaron en conjunto con Estudio Parq para realizar la reforma estructural del departamento.

Los dueños compraron este departamento con el objetivo de remodelarlo por completo. La idea que nos plantearon fue que tuviera un sector pensado para los adultos y otro para los chicos.

Agustina Sanguinetti, socia de Estudio Berna

Transformar los espacios

Ubicado en un piso 23, el departamento contaba con una buena luz natural y privilegiadas vistas 360°, un punto de partida clave en el planteo del proyecto.

La biblioteca, mesa ratona y sillones fueron diseñados por Berna Casa.

“Para ampliar esas vistas, propusimos eliminar las persianas del living y cajones de ventilación. Al sacar los taparrollos, pudimos colgar las cortinas de techo a piso y lograr una vista mucho más abierta”, explica Agustina.

Alfombra estampada en negro y crudo (Rugit).

Uno de los pedidos que les habían hecho era que se diseñara un sector solo para los adultos. “Aprovechamos el largo del living y diseñamos un family que funciona además como escritorio y sector de TV para ver partidos de fútbol”, cuentan. Una gran puerta corrediza de vidrio y madera permite integrar el espacio o cerrarlo, según la necesidad.

Alfombra lavable (Nett Rugs).

“Al principio, los clientes querían que todo fuera blanco. El desafío estuvo en lograr incorporar algo de color. Cuando sumamos detalles como las cortinas venecianas o las alfombras, entendieron que el espacio queda más elegante”.

Las cortinas de toda la casa fueron hechas a medida con textiles por corte.

Una casa con bar

En la planta original, el comedor tenía una columna ancha que ocupaba la mitad de una pared. Para disimularla, las arquitectas propusieron un bar que, lejos de pasar inadvertido, se destacó con un contraste de color.

El bar fue diseñado en conjunto por Estudio Berna y Estudio Parq.

“El espacio no terminaba de fluir por esa forma rara que tenía la pared. Logramos compensarlo revistiendo la columna y aprovechamos para embutir una cava de vinos”.

Dada vuelta

En la cocina, el cambio que se necesitaba era radical y se puso en manos del grupo de arquitectas de Estudio Parq.

Mueble a medida en madera de roble (Estudio Parq).

“El lavadero era más grande y el comedor diario no existía. Hubo que demoler paredes para agrandar la cocina y convertirla en un espacio de reunión”, detallan.

Isla y mesada de Purastone ‘Aria’ pulido.

Cocina y lavadero se equiparon con muebles a medida, una decisión fundamental para lograr continuidad entre los espacios.

En todo el sector se diseñaron muebles a medida (Estudio Parq).

Con espíritu de cine

En la misma línea que el escritorio reservado a sus padres, los chicos debían tener su espacio exclusivo. De los cuatro dormitorios que tenía el departamento, uno se adaptó para dar forma al playroom.

Mesas ratonas (Cúmulo). Accesorios decorativos (Berna Casa).

“La idea fue hacer una especie de sala de cine en el playroom de los chicos. Pusimos lámparas con luz tenue para crear ese efecto al oscurecer el ambiente”.

Blanco, gris y pequeños contrastes

Para el dormitorio de los hijos más chicos, se respetó la elección del blanco como tono predominante y se sumaron detalles en gris claro y camel.

Alfombra lavable (Nett Rugs).

“Como tienen tres hijos varones, quisimos cortar con la monotonía blanca incorporando un poco de gris en sus dormitorios”.

Mesas de luz y camas (Berna Casa). 

En el baño, la combinación de blanco y madera se interrumpe con una alfombra estampada que se vuelve protagonista.

El diseño de la alfombra es de Nett Rugs, la marca de Agustina. 

En clave serena

“Siempre tratamos de darle protagonismo a la cama, porque es lo más importante del dormitorio. Acá, apostamos por una estructura y un marco que la destacaran”, explican las hermanas.

Revestimiento de pared en kiri y ropa de cama en géneros panamá, lino y waffle.

Buscando un espíritu cálido y minimalista, apostaron por un diseño con dos respaldos: un revestimiento de madera y otro tapizado en tela. “Incluimos iluminación led porque queríamos que tengan otra opción de luz: buscamos lo escenográfico”, concluye Agustina.

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