Shakira en Copacabana: un show multitudinario con grandes éxitos, invitados especiales y alegría brasileña
Como sucedió en los últimos dos años con Madonna y Lady Gaga Rio de Janeiro volvió a celebrar su concierto multitudinario en la playa de Copacabana; y eligió para 2026 a Shakira, que es la artista latinoamericana más convocante del planeta.
Con algo más de una hora de demora, Shakira subió al imponente escenario de Copacabana, bien dispuesta a recorrer el repertorio de su tour Las mujeres ya no lloran, que en la noche del sábado hizo escala en Rio de Janeiro, con las canciones de su último álbum, sus grandes éxitos y varios artistas invitados. Todo eso durante más de dos horas de concierto.

Cuando ya había pasado casi una hora de retraso, desde la producción del evento se informó que la cantante había tenido un problema personal, pero que ya estaba resuelto y se disponía a comenzar. En esa larga espera se escucharon desde quejas hasta los aullidos de lobos y lobas y cantitos del estilo “Sha-Sha-Sha-ki-rá”. También se agitaron abanicos, algo cada vez más común en los recitales masivos.

Cerca de las once de la noche el público comenzó a ver un show de drones en el cielo carioca, que daban forma al rostro de la diva. Luego, la colombiana ganó el escenario con las primeras canciones: “La fuerte”, “Girl Like Me”, un mix entre “Las de la intuición” y el súper hit “Estoy aquí”, y más tarde, aquella balada “Inevitable”, que termina en un rock de medio tempo poderoso.
“Hola Brasil. Como están. No puedo creer que estoy aquí. Y pensar que llegué cuando tenía 18, soñando con cantar para ustedes. Me apasioné con ustedes. La vida es mágica”, dijo en portugués, en la primera pausa del recital. “Brasil yo te amo. Es mágico pensar que estamos aquí millones de almas juntas”.
Y más adelante, como preludio al tema “Don’t Bother Me”, volvió a referirse a esa masiva audiencia: “Saben que la vida para mí no fue la más fácil en los últimos años. Pero cada vez que caemos nos levantamos un poco más sabias y mas resilientes. Porque las mujeres ya no lloran y por eso este show será dedicado a todas nosotras”, dijo, siempre en lengua portuguesa. “Y como dice una escritora que admiro, las mujeres solas somos vulnerables, pero juntas somos invencibles”.

Luego del primer outfit que exhibió con la bandera de Brasil en el frente, Shakira alternó vestuario y canciones que no podían faltar, algunas, incluso en forma de popurrí, como lo ha hecho, también, las veces que pasó por la Argentina, en el marco de esta misma gira.
“La bicicleta” y “La tortura”, luego “Hips Don’t Lie”. Y no faltó esa escena de camarín, donde se la ve ultimando detalles de un nuevo vestido y los retoques del peinado con su estilista, para luego reaparecer en escena, cantando una muy salsera versión de “Chantaje”.
En otro tramo del show dijo que la mujer hoy se encarga de todo. De trabajar y de cuidar la casa. Contó que en Brasil hay más de 20 millones de madres solteras. “Yo soy una de ellas”, aseguró. Y les dedicó la canción “Soltera”.
El show, como la mayoría de esta gira, tuvo todos los condimentos que atraviesan la carrear de Shakira, desde el pulso rockero que es capaz de ponerle a temas como “Pies descalzos, sueños blancos” hasta la balada de percusión latina “Antología”. En el medio, la furia y la fiesta: de canciones como “Waka Waka” y “She Wolf” a la Music Sessión que grabó con Bizarrap.
Sin duda, los momentos más emotivos para el público que asistió al concierto fueron esos donde los invitados especiales se hicieron presentes. La primera fue Anitta para el tema que ya habían compartido, “Choka Choka”.
Shakira con nuevo vestuario cantando «Choka Choka» con Anitta presente. Reina colombiana y reina brasileña pic.twitter.com/L5u4OWdUiX
— Shakira World 💎 (@shakiracarla) May 3, 2026
“Su elegancia y sofisticación marcan la historia de la música popular brasileña”, dijo más tarde, para presentar a Caetano Veloso. Juntos compartieron el tema del bahiano, “O Leaozinho”. Enseguida, llegó al escenario María Bethania, de quien dijo que era una voz que atravesaba generaciones. Con ella cantó “O que é, o que é”. Y hacia el final del recorrido convocó a Ivete Sangalo para una versión de un clásico de Jorge Ben Jor, “Pais tropical”.
RAINHAAAS! Com direito a batidinha no bumbum de Shakira, Ivete Sangalo incendiando Copacabana com a sua amiga ao som de “País Tropical” #ShakiraNaGlobo pic.twitter.com/IpnfukUJY0
— Acesso Sangalo (@AcessoSangalo) May 3, 2026
La previa de “La Loba”
Días antes del gran show del sábado, la ciudad esperaba una convocatoria superior a las dos millones de personas, dispuestas frente al escenario de la diva colombiana o frente a las pantallas y sistemas de sonido que se colocan en torres, sobre la arena, a lo largo de unos 1000 metros, entre la playa y la avenida costanera.

Así como hace exactamente un año, la playa quedó rebautizada como Gagacabana, por el show de Lady Gaga en ese mismo escenario, por estos días se habló de Lobacabana, ya que Loba (o “She Wolf) es uno de los apodos con los que en los últimos años se suele identificar a Shakira.
Este proyecto anual del municipio de Río de Janeiro convoca tanto al público local como a una audiencia que llega de distintas partes del país y del exterior. Y parece estar definitivamente instalado en la agenda cultural de los cariocas ya que las reservas aéreas de la última semana crecieron un 80 por ciento respecto del mismo período de 2024, cuando se realizó el primero de los recitales de esta serie llamada Todo mundo no Rio.

El municipio calculó que el evento del sábado terminará inyectando más de 800 millones de reales (unos 160 millones de dólares) en la economía local.

Para esta edición las autoridades desplegaron casi 8000 agentes de policía, drones, cámaras de reconocimiento facial y 18 puntos de ingreso a la zona con detectores de metales. Sería el mayor dispositivo de seguridad que ha visto Copacabana en sus megaconciertos.
Antes del inicio del show la Policía Militar de Río había incautado 185 objetos punzantes y materiales considerados peligrosos: objetos metálicos puntiagudos, tijeras, cuchillos, cúteres y destornilladores, entre otros.
En 2025, tras la actuación de Lady Gaga, la policía dijo que había frustrado un atentado con bomba orquestado por un grupo que “difundía discursos de odio” y que tenía entre sus objetivos a la comunidad LGBTQ+.

El día anterior al show se realizó la prueba de sonido y los ajustes de todo el espectáculo. Durante la tarde ensayaron los músicos y una “doble” de Shakira que hizo sus rutinas. Más tarde la diva colombiana cruzó la calle desde el hotel donde se encontraba alojada, para sumarse al ensayo. Esto permitió que se conocieran un par de invitados especiales al show, que resultaron ser dos de las más populares figuras de la música brasileña, Caetano Veloso y su hermana María Bethania.

Además, aunque no aparecieron en la prueba de sonido, durante todo el día en redes sociales se especuló con la presencia de otras voces muy famosas, Anitta y Rihanna. La brasileña de fama internacional Anitta finalmente subió al escenario. En cambio, aunque durante el ensayo sonó “Can’t Remember to Forget You”, la colaboración que Shakira hizo con Rihanna, finalmente solo se escuchó la voz grabada de la cantante de Barbados.
Conciertos de Playa
Todo mundo no Rio se convirtió en una cita anual con los shows de Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025 (convocaron, según números oficiales, 1.6 y 2.1 millones de asistentes, respectivamente). Pero las playas cariocas fueron la arena para muchos otros shows multitudinarios, desde hace décadas. Incluso, son escenario de espectáculo de Año nuevo, por el que desfilan artistas brasileños de gran renombre.
Las arenas de Copacabana tienen una larga relación con la música. Y a pesar de que se espera que cada una de las divas superen la convocatoria de la anterior, fue hace poco más de tres décadas que se registró una cifra de público que hoy parece inalcanzable. Según los datos relevados en esa época, el concierto que Rod Stewart dio en la playa habría convocado a 3.5 millones de personas. Fue convocado, justamente, para el concierto de Año Nuevo.
Doce años después, en febrero de 2006, fue el turno de The Rolling Stones. La banda de Mick Jagger dio uno de los conciertos más esperados por el público brasileño. Y cumplió con las expectativas de ese momento.
Un año antes, se había realizado otro concierto que fue enmarcado en una celebración institucional, los 440 años de la ciudad de Río de Janeiro. Y para esa ocasión, la figura central del evento fue el cantante Lenny Kravitz.
Así como el festival Rock in Rio se convirtió en el epicentro sudamericano que congregó durante décadas al rock y el pop mundial, este escenario de Copacabana, aunque con intermitencias, supo engrosar la galería de figuras internacionales. En 2012 fue el turno de Stevie Wonder, con un recital que sirvió para cerrar el año.
Los conciertos para dar la bienvenida a un nuevo año son un clásico de esta ciudad. Una de las artistas con más convocatoria sobre ese escenario playero es Anitta, quien tuvo dos muy recordadas actuaciones, en 2017 y en 2025, cuando se calculó una afluencia de público que superó las 2.6 millones de personas. Por este escenario también pasaron otros nombres relevantes de la cultura popular del Brasil, como Gilberto Gil, Roberto Carlos, Ivete Sangalo y Ben Jor. Incluso, Caetano y Bethania dieron un hace dos años un show exquisito, en el marco de una gira que por su país estaban realizando juntos.
