¿Revive el Palais de Glace? Cómo es el plan para rescatar el histórico edificio

Después de casi nueve años con sus puertas cerradas, el Palais de Glace podría comenzar a transitar el camino para recuperar su histórica sede. El Gobierno Nacional habilitó la convocatoria a una licitación pública nacional e internacional para poner en valor, restaurar, conservar y gestionar el edificio de Posadas 1725, uno de los espacios emblemáticos de la historia del arte argentino.

El Palais de Glace comenzó a funcionar en 1910 como pista de patinaje sobre hielo

La decisión quedó establecida mediante el Decreto 1106/2026, publicado hoy en el Boletín Oficial. La medida dispone que el Palacio Nacional de las Artes, más conocido como Palais de Glace, será objeto de una concesión que comprende su puesta en valor, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación y mantenimiento. También contempla la prestación de servicios y el desarrollo de actividades complementarias que contribuyan a la sostenibilidad económica del proyecto, siempre que sean compatibles con el carácter cultural del inmueble.

Desde hace años, el estado del edificio es lamentable

La convocatoria a licitación deberá realizarse dentro de los próximos doce meses. El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Obras Públicas, tendrá a su cargo el proceso y podrá aprobar los pliegos, calificar a los oferentes, resolver eventuales impugnaciones y adjudicar y suscribir el contrato. Para hacerlo deberá contar con la asistencia técnica de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

El edificio, ubicado sobre Posadas al 1725, permanece cerrado al público

El Palais de Glace depende de la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli. Las obras encaradas hasta ahora para recuperar el edificio quedaron inconclusas: según informó Cultura, la intervención alcanzó apenas un 7 por ciento de ejecución. LA NACION quiso comunicarse con Cifelli, pero desde la secretaría informaron que no hará declaraciones por el momento.

Las obras encaradas hasta ahora para recuperar el edificio quedaron inconclusas

El decreto señala que el objetivo principal del procedimiento será recuperar su integridad arquitectónica, mejorar su funcionamiento como espacio cultural y garantizar su conservación.

El tradicional Salón Nacional de Artes Visuales, históricamente asociado al Palais, se presenta actualmente en el Palacio Libertad

Durante los años en los que el edificio permaneció cerrado, el Palais de Glace continuó funcionando como institución, aunque sin sede propia para sus exposiciones. Su patrimonio fue trasladado al Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces, mientras que las muestras temporarias se realizaron en diferentes espacios físicos y virtuales. El tradicional Salón Nacional de Artes Visuales, históricamente asociado al Palais, se presenta actualmente en el Palacio Libertad.

El Palais de Glace cuando funcionaba como pista de patinaje

Inaugurado en 1910, el Palais de Glace nació lejos de las artes visuales. El edificio tuvo sucesivas transformaciones durante más de un siglo. Fue concebido como pista de patinaje sobre hielo y club social, dos entretenimientos asociados entonces a una alta burguesía porteña que miraba hacia Europa.

El edificio en sus mejores épocas

El corazón del edificio era una pista circular de 21 metros de diámetro, instalada en el gran salón central y bañada por la luz natural que ingresaba a través de una lucarna en la cúpula. A su alrededor se distribuían palcos y tribunas; en el primer piso funcionaban una confitería y nuevos palcos, mientras que en el subsuelo estaban las máquinas encargadas de fabricar el hielo.

El corazón del edificio era una pista circular bañada por la luz natural

Pero aquella primera vida duró poco. Hacia 1912, el edificio fue adquirido por el cónsul de Suiza, el barón Antonio Demarchi, yerno de Julio Argentino Roca, quien transformó la pista en salón de baile e hizo colocar un piso de roble. El tango comenzó entonces a ganar terreno. Allí se organizó un célebre encuentro destinado a demostrar, frente a sus detractores, que no se trataba de un baile obsceno. Con el tiempo, el Palais se convirtió en uno de los lugares elegidos por la alta sociedad porteña para bailar tango y por su salón pasaron grandes orquestas de la década de 1920.

También fue uno de los lugares elegidos por la alta sociedad porteña para bailar tango

El vínculo definitivo con las artes visuales comenzó en la década siguiente. Finalizada la concesión, el edificio pasó a la órbita nacional y fue destinado a la Dirección Nacional de Bellas Artes. Alejandro Bustillo recibió el encargo de adaptarlo a su nueva función: entre 1932 y 1935 convirtió el gran espacio circular en un salón de exposiciones y aprovechó las rotondas para crear nuevas salas.

En 2022 hubo una protesta de trabajadores y artistas para pedir por su restauración

Entre 1932 y 1954, el Palais fue sede del Salón Nacional. Ese último año comenzó otra transformación: se convirtió en anexo de los estudios de Canal 7 y el Salón debió trasladarse. En 1960, el edificio recuperó su función artística y volvió a albergar el histórico certamen. Otra intervención decisiva llegó en 1980 de la mano de Clorindo Testa, quien incorporó un entrepiso en el espacio central y recuperó la iluminación cenital de la cúpula.

Su patrimonio fue trasladado al Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces

En 2004, el Palais de Glace fue declarado Monumento Histórico Nacional. Su patrimonio, está formado en buena medida por las obras incorporadas por medio de los Premios Adquisición del Salón Nacional.

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