Racing no encuentra fondo para su crisis: Atlético Tucumán también se aprovechó de su mal momento

Racing perdió 2-1 con Atlético Tucumán, quedó último en su zona y cayó al 24° puesto de la tabla anual, en otra noche en la que los hinchas explotaron contra Diego Milito, el presidente, a quien insultaron por el pésimo presente del equipo. La Academia sólo se impuso en la primera fecha, lleva siete sin triunfos en el certamen doméstico y expone también a Juan Pablo Vojvoda, cuyo inicio es el peor de un técnico albiceleste en los últimos 16 años.

Racing, de negro y amarillo. La excusa para vestir esos colores fue aquella historia que se remonta a 1904, cuando la Academia había solicitado jugar con esos tonos y se encontró con una respuesta negativa. “A Racing nadie le dice que no”, fue el eslogan que acompañó la promoción de la casaca que llegaba para “desafiar” aquella contestación esquiva hace 122 años, aunque en realidad se omitió que la Academia ya había vestido una exótica camiseta aurinegra en 1972 y en 1973, momentos en el que miembros del club habían descubierto aquella situación transcurrida en los orígenes.

Marketing al margen, Racing ha perdido el color más allá de los que luzca al salir a la cancha. El retroceso no es a 1904, sino a otras épocas en las que la derrota se convertía en frecuente y la crispación, en moneda corriente. Al momento de salir a enfrentarse con Atlético Tucumán, de celeste y blanco como indica su tradición, la Academia se encontraba en el último puesto (por diferencia de gol) en el grupo B, debido a la victoria que Aldosivi había conseguido el sábado ante Banfield. El tropezón no hizo más que consolidarlo en el sótano de la tabla.

La frustración de Matko Miljevic, reemplazado a los 30 del primer tiempo

“Estamos pasando una situación, sobre todo de resultados, que no nos gusta. Racing no puede encontrarse en la posición en la que está actualmente, en el puesto 22 de la anual ni 14 de 15 en la tabla del torneo actual”, había declarado Diego Milito, el presidente racinguista, en una sorpresiva conferencia en la que rompió el silencio después de más de tres meses.

El máximo dirigente, que llegó al cargo un año y nueve meses atrás con la promesa de darle un “salto de calidad” al club que recibía como campeón de la Copa Sudamericana, también sostuvo que ese lema por el que actualmente le pasan factura los críticos de su gestión apuntaba “a lo institucional”. En ese sentido, había enfatizado que la compra de un nuevo edificio para el crecimiento de la escuela del club y la construcción del predio de entrenamientos que se desarrolla en Ezeiza son ejemplos de crecimiento.

Cambeses le ataja el penal al Loco Díaz; el arquero sostiene a Racing, pero no puede con todos los desaciertos

En lo que no puede dar cátedra esta Academia es en nombres, habida cuenta de la pérdida de categoría que tuvo en los respectivos mercados de pases. Por distintos motivos (falta de adaptación, lesiones o, simplemente, no estar a la altura de las exigencias), el recambio de jugadores resintió las posibilidades del equipo.

“Tenemos material, seguimos teniendo el tercer equipo mejor valorado de la Argentina después de River y Boca. No lo digo yo, lo dicen las grandes plataformas”, fue el paradójico análisis que Milito hizo en la semana sobre la categoría del plantel de Juan Pablo Vojvoda, a quien cataloga como el “entrenador institucional”.

Este Racing, luzca el color que luzca, sumó otro golpazo en este pálido presente. La pantalla gigante del estadio lució en color sepia, en un guiño con la camiseta retro, pero la gloria del amateurismo está tan lejos como la gloria reciente, la que vivió en full HD cuando peregrinó por Asunción para alzar la Copa Sudamericana y festejó en Río de Janeiro por levantar su primera Recopa.

La lucha entre Lautaro Díaz y Galván

Una imagen grafica el momento estrepitoso de este Racing: a los 30 minutos del primer tiempo, Vojvoda hizo un doble cambio y dispuso los ingresos de Matías Zaracho y Gastón Lodico por Ulises Ortegoza y Matko Miljevic, respectivamente. Miljevic, que salió caminando como si el partido estuviera controlado (Racing perdía 1-0 en ese momento), fue parte necesaria de una de las primeras acciones que pintó otra noche para el olvido: ejecutó corto un tiro libre en ataque y, en el rebote, volvió a dejar corta la pelota, lo que generó el contraataque que terminó con penal para el Decano.

Facundo Cambeses, otra vez, fue el salvador en la pena máxima y le atajó el remate (centrado) a Leandro Díaz. Sin embargo, ni la impactante estadística del arquero racinguista, que atajó nueve de los 17 penales que le dispararon desde que está en el club (seis de siete en tiempo regular), alcanza. Lautaro Godoy, ante la pasividad del fondo albiceleste (Matías Pérez debutó en la zaga y volvió Marcos Rojo), le dio otro golpe 10 minutos después del penal atajado por Cambeses, abrió el pie y estableció el 1-0.

Racing había sido superado ampliamente en esa primera media hora que derivó en el doble cambio de Vojvoda, que así reconoció tácitamente el mal planteo inicial, en el que dejó extremadamente solo a Leonel Pérez en el mediocampo. Con las variantes, el partido se equiparó y en el complemento el local puso al visitante contra el arco de Luis Ingolotti, quien frustró un par de avances a fondo.

A los 25 de la segunda parte, después de generar varias situaciones, Racing llegó a un empate que ya merecía, cuando Leonel Pérez capturó la pelota tras varios rebotes y quemó la red de Atlético Tucumán. Pero este Racing siempre tiene algo más para sorprender negativamente: tras una buena sucesión de toques del Decano, Ramiro Ruiz Rodríguez tocó al fondo del arco en tiempo de descuento, ante la quietud local. Hubo un poco de expectativa ante una posible posición adelantada, pero el VAR le concedió el gol al equipo de Falcioni. Festejo visitante y otra frustración para Racing.

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