Más x Menos, ayuda que llega
Como cada año, septiembre nos acerca la Colecta Nacional Más por Menos, que organiza la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones más Necesitadas. El lema de este año es “Compartir con alegría, esperanza de muchos”.
Si bien se reciben y se necesitan colaboraciones a lo largo de todo el año, este fin de semana la colecta central llegará a parroquias, capillas y comunidades de todo el país. La iniciativa ya cumplió 55 años de vida, funcionando de amoroso puente entre los que más y los que menos tienen.

Las zonas más postergadas del país, ese interior profundo en el que tantos compatriotas atraviesan realidades dolorosas, depende de la ayuda para su subsistencia y desarrollo. Las tareas de promoción humana, social y pastoral en esos ámbitos olvidados adquieren una relevancia superlativa. El año pasado, cada peso se destinó a las 26 diócesis más necesitadas, con cinco niveles de prioridad, para que pudieran sostener su trabajo en la comunidad. Un total de 91 obras concretas pudieron dar respuesta a pedidos específicos.
Lo que se recauda cada año se destina a comedores infantiles y populares, construcción y reparación de viviendas, promoción de emprendimientos laborales, residencias para niños y hogares para adultos mayores, centros de salud, escuelas y talleres de artes y oficios. Es vital aunar esfuerzos para que la presencia y el acompañamiento que reciben los que menos tienen no se interrumpa y se potencie.
La empatía, esa capacidad de ver y sentir el sufrimiento de otro, nos ayuda a activar lo mejor que cada uno tiene. Una pequeña acción, una respuesta generosa, hace una gran diferencia. Muchas personas comunes, tantas veces anónimas, confirman que somos más fuertes cuando nos unimos y construimos comunidad. Hablarle a alguien de la Colecta, distribuir el flyer por Whatsapp o subir una historia, multiplicará el mensaje y motorizará a otros donantes.
Mientras la humanidad transita momentos de zozobra y gran dificultad, poder ocuparnos de atender las demandas de quienes habitan nuestro pago chico debe ser motivo de alegría. Cada día elegimos, desde nuestro lugar en el mundo, el compromiso o la indiferencia. Acerquemos nuestra contribución en la tranquilidad de que cada peso bien utilizado se rinde además con absoluta transparencia.
