Luis Caputo negocia garantías con organismos multilaterales: busca conseguir fondos para el pago de deuda
WASHINGTON.- Luego del anuncio del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la aprobación de la segunda revisión del acuerdo firmado en 2025, el ministro de Economía, Luis Caputo, enfoca ahora su viaje a esta capital en conseguir fondos para cubrir parte de los vencimientos de deuda de julio, que llegan a US$4300 millones. Hoy se garantizó, por lo menos, US$2000 millones.
En ese sentido, el equipo económico busca obtener fondos del sector privado —bancos y aseguradoras— con garantías de organismos multilaterales, como el Banco Mundial (BM) —que lo confirmó este jueves—, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), a tasas más bajas que las que se podrían conseguir en los mercados internacionales.
Según explicó Caputo a periodistas, el Gobierno ya tiene US$2000 millones del BM y espera sumar -con estas estructuras garantizadas por organismos internacionales a tasa de entre 5% y 6%- unos US$4000 millones en total.
El ministro de Economía dijo que a eso agregarán unos US$4000 millones más con las licitaciones con bonos para locales en dólares (2027 y 2028) y otros US$2000 millones con las privatizaciones que lleva adelante el Gobierno.
“Por ahora, lo único que hay es el Banco Mundial”, dijo Caputo. “Ellos nos proveen el financiamiento con su garantía. Nosotros no salimos al mercado con la garantía del Banco Mundial. Es el Banco Mundial el que organiza todo (…) Ellos buscan los recursos. El monto en el caso del Banco Mundial son los US$2000 millones que dijimos”, aclaró el funcionario.
“Me fue muy bien”, describió Caputo cuando se le mencionó la reunión que hoy tuvo con la CAF en busca de más financiamiento para el pago de la deuda. El ministro aclaró que no es un pasivo nuevo, sino una refinanciación. El funcionario ratificó que tienen el financiamiento para los próximos 12 meses.
Thank you Ajay and team!https://t.co/3RkMsW46RN pic.twitter.com/ozWo6tkUgL
— totocaputo (@LuisCaputoAR) April 16, 2026
“El Grupo Banco Mundial está trabajando en una garantía de hasta US$2000 millones para ayudar a refinanciar una porción relevante de la deuda de la Argentina, reducir costos de financiamiento y crear mejores condiciones para un mayor flujo de inversión privada nacional e internacional. La operación propuesta está sujeta a la aprobación del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial”, había indicado más temprano la entidad en un comunicado, en el momento en el que esta mañana Caputo estaba reunido con Ajay Banga, presidente del BM, en Washington.
Ambos habían llegado caminando hasta la sede del BM en esta capital desde el edificio del Fondo Monetario Internacional (FMI), con claros gestos de cordialidad de Banga, quien abrazó a Caputo en varias oportunidades mientras dialogaban. También estaba el viceministro de Economía, José Luis Daza.
At a pivotal moment for Argentina, a strong meeting with Minister @LuisCaputoAR.
The World Bank Group is stepping up—working on a guarantee of up to US$2 billion to help refinance debt, lower financing costs, and mobilize private investment.
Reforms are delivering. Progress in… pic.twitter.com/JM51hXTsoa
— Susana Cordeiro Guerra (@scordeiroguerra) April 16, 2026
El préstamo —según había anticipado la agencia Bloomberg— estaría respaldado casi en su totalidad por dos instituciones dentro del grupo, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones.
No fueron revelados los bancos involucrados en ese crédito, aunque el JP Morgan sería uno de ellos, entre otros.
“En las Reuniones de Primavera, el Grupo Banco Mundial reafirmó su sólido apoyo a los esfuerzos de reforma de la Argentina para fortalecer las condiciones para el crecimiento, la inversión y la creación de empleo, incluidas medidas para mejorar las condiciones de financiamiento y reforzar la confianza de los mercados y los inversores», agregó la nota de la entidad.
El repago de este préstamo de US$2000 millones del BM será a seis años y tendrá un periodo de gracia de tres años, señaló a LA NACION una alta fuente cercana a las negociaciones. El Gobierno busca así una alternativa financiera para evitar usar reservas del Banco Central (BCRA) en el pago de los US$4300 millones. También habría US$500 millones de CAF y otro tanto del BID, lo que daría un total de US$3000 millones en garantías para respaldar los préstamos de los bancos privados.
Este miércoles, luego del encuentro con Banga, Caputo se reunió con el titular de CAF, Sergio Díaz Granados, y el viernes hará lo propio con el presidente del BID, Ilan Goldfajn. En esos encuentros, el ministro buscará concretar nuevos avances en las gestiones tras el espaldarazo del BM.
“Las reformas están dando resultados. El progreso en la transformación de sectores clave de crecimiento está generando confianza y desbloqueando la inversión que Argentina necesita para un crecimiento sostenido“, señaló, por su parte, Susana Cordeiro Guerra, la vicepresidenta para la región de América Latina y el Caribe del BM.
“Hoja de ruta detallada”
El miércoles, en una presentación ante inversores extranjeros en un hotel de Washington organizada por el JP Morgan, al ser consultado sobre cómo se cubrirá la brecha de financiamiento este año, Caputo había dicho que cuentan con una “hoja de ruta detallada para todos los próximos pagos” que deben realizar.
“Hemos puesto en marcha un programa local de deuda denominada en dólares. Existen otras fuentes; estamos explorando distintas alternativas a costos significativamente inferiores a los niveles del mercado. Esa es la razón por la que no hemos recurrido a los mercados internacionales. Recibirán noticias al respecto en breve. Todo lo que decimos es real; estamos trabajando en ello”, amplió.

Las gestiones del ministro en Washington para conseguir fondos para cubrir parte de los vencimientos de deuda del 9 de julio con bonistas privados también eran un secreto a voces entre inversores.
Luego, en un diálogo con corresponsales, entre ellos de LA NACION, Caputo dio más detalles de por qué han decidido no salir al mercado hasta el momento.
“No es que acá hay una oportunidad y no la estamos aprovechando, es que tenemos financiamiento disponible más barato. Entonces, yo les digo [a los inversores] que no voy a salir al mercado con una tasa más alta cuando es mi responsabilidad y mi deber financiar al país lo más barato posible“, señaló Caputo al término del encuentro, en referencia a los vencimientos del 9 de julio próximo.
“Si puedo financiarme mucho más barato que en el mercado para pagar la deuda, lo voy a seguir haciendo”, añadió.
Al ser consultado sobre qué otros mecanismos están evaluando, evitó dar precisiones. “Nosotros tenemos varias otras formas y algunas se conocerán. Punto. Lo que pasa es que no las podemos decir mientras no las tengamos cerradas. Pero son más baratas que el mercado. Por lo tanto, no nos perdimos ninguna oportunidad”, explicó.
Además, Caputo señaló ante los inversores que es posible que la Argentina no necesite regresar a los mercados internacionales durante el próximo año y medio. “Esto sugiere que la administración de Javier Milei podría evitar la venta de bonos en el extranjero hasta cerca del final de su mandato”, señaló la agencia Bloomberg.
El miércoles, en el comunicado sobre la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con la Argentina, el FMI había explicado con respecto al financiamiento y el regreso del país a los mercados internacionales de capitales que se está implementando una “estrategia multifacética para refinanciar las obligaciones en moneda extranjera mediante la emisión continua de deuda de derecho interno denominada en dólares, la venta de activos estatales, operaciones de recompra (repos) del Banco Central y préstamos externos, potencialmente respaldados por instituciones financieras internacionales”.
“Con el tiempo, se espera que esta estrategia catalice un acceso oportuno y sostenible a los mercados internacionales de capitales“, sostuvo el FMI, que con la aprobación de la segunda revisión del acuerdo allanó el camino para un nuevo desembolso, de US$1000 millones, de los US$20.000 millones acordados en abril del año pasado.
