Los tres pacientes sospechosos de tener hantavirus en un crucero fueron evacuados y confirmaron que circula la cepa Andes
Los tres pacientes con síntomas compatibles con hantavirus fueron evacuados del crucero que permanece fondeado frente a Cabo Verde, en el Atlántico, en medio de un brote que ya dejó tres muertos a bordo. Las autoridades sanitarias confirmaron que se identificó la cepa Andes, que puede transmitirse de persona a persona.
El buque, el MV Hondius, de bandera neerlandesa, zarpó desde Ushuaia el 1 de abril con 152 personas a bordo y tenía previsto un recorrido por la Antártida, las islas Malvinas y otros destinos del Atlántico sur. Sin embargo, el itinerario se alteró tras la aparición de cuadros compatibles con hantavirus durante la travesía.
Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tres pacientes evacuados eran considerados casos sospechosos y fueron trasladados avión para su evaluación en centros médicos especializados. Dos de ellos presentaban síntomas agudos al momento del operativo y el tercero había tenido contacto estrecho con uno de los pasajeros que murió a bordo el 2 de mayo.
Three suspected #hantavirus case patients have just been evacuated from the ship and are on their way to receive medical care in the Netherlands in coordination with @WHO, the ship’s operator and national authorities from Cabo Verde, the United Kingdom, Spain and the Netherlands.… pic.twitter.com/olQBk6tdGk
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 6, 2026
El traslado formó parte de un operativo coordinado entre la empresa operadora del crucero, autoridades sanitarias internacionales y distintos gobiernos. De acuerdo con el último comunicado de la naviera Oceanwide Expeditions, la evacuación se concretó desde Cabo Verde, donde el barco permanece detenido desde el domingo.
Mientras tanto, los pasajeros y la tripulación continúan aislados en sus camarotes, bajo seguimiento médico permanente y con controles diarios para detectar la aparición de síntomas. La OMS señaló que mantiene contacto directo con la compañía y con los países involucrados para garantizar el monitoreo sanitario y eventuales nuevas evacuaciones si fueran necesarias.
Hasta el momento, se confirmaron tres muertes vinculadas al brote y al menos cinco personas enfermas, con varios casos verificados por laboratorio. El hantavirus es una enfermedad que suele transmitirse por la inhalación de partículas contaminadas con excrementos, saliva u orina de roedores infectados. No obstante, la identificación de la cepa Andes introdujo un factor adicional en la investigación epidemiológica.

Las autoridades sanitarias de Sudáfrica confirmaron que las pruebas realizadas a pasajeros evacuados detectaron esa variante del virus. Se trata de una de las especies conocidas del hantavirus y la única que puede transmitirse entre personas, aunque este mecanismo es infrecuente y requiere contacto estrecho y prolongado, como compartir espacios reducidos o convivir en condiciones de cercanía, algo que pasó arriba del crucero.
Uno de los pacientes evacuados, de nacionalidad británica, permanece internado en terapia intensiva en un hospital de Johannesburgo. En otro caso, el diagnóstico se realizó de forma póstuma a una pasajera que había sido trasladada previamente desde la isla de Santa Elena con síntomas iniciales y cuyo estado se deterioró durante el vuelo hacia Sudáfrica.
Esa mujer, de nacionalidad neerlandesa, había abandonado el crucero el 24 de abril. Murió dos días después en un hospital sudafricano. Su esposo, que también viajaba a bordo, había fallecido previamente durante la travesía, lo que llevó a reforzar las hipótesis de transmisión dentro del barco y activar protocolos de seguimiento de contactos.
En ese marco, las autoridades sudafricanas iniciaron el rastreo de 88 personas que compartieron el vuelo en el que fue trasladada la paciente, además de personal aeroportuario y sanitario. El objetivo es reconstruir posibles cadenas de contacto y descartar nuevos contagios.

Un caso en Suiza
En paralelo, Suiza informó un caso positivo en un pasajero que había viajado en el MV Hondius. El hombre regresó a su país tras un recorrido por Sudamérica y, al presentar síntomas, acudió a un hospital en Zúrich, donde fue aislado. Los estudios confirmaron que estaba infectado con la cepa Andes. Su esposa, que participó del mismo viaje, no presentó síntomas y se mantiene en aislamiento preventivo.
Las autoridades suizas indicaron que, por el momento, no existe riesgo para la población general. En la misma línea, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que “el riesgo global para la salud pública sigue siendo bajo”, aunque remarcó la necesidad de sostener la vigilancia y asegurar el seguimiento médico de todos los casos.
El buque permanece fondeado frente a Cabo Verde a la espera de completar las evacuaciones médicas y definir su próximo destino. España confirmó que autorizará su arribo a las Islas Canarias tras un pedido de la OMS y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.

Sin embargo, la posible llegada generó inquietud en autoridades locales. El presidente regional de Canarias expresó preocupación por el impacto sanitario que podría implicar el ingreso del barco y solicitó una reunión urgente con el gobierno central para evaluar medidas y protocolos de recepción.
La naviera informó que mantiene un diálogo permanente con organismos internacionales, autoridades sanitarias y gobiernos para definir las condiciones de arribo, cuarentena y controles de todos los pasajeros. También confirmó que dos especialistas en enfermedades infecciosas viajarán desde los Países Bajos para embarcar y continuar el seguimiento a bordo.
Por el momento, no hay confirmación sobre cuándo el crucero retomará su ruta ni sobre el esquema de desembarco de los pasajeros. Las decisiones dependerán de la evolución clínica de los casos, los resultados de los estudios en curso y las recomendaciones de las autoridades sanitarias internacionales.

Con información de las agencias AP y AFP.
