Los gobiernos de Sánchez y Macron exigen una disculpa de Rajoy y hasta la extrema derecha francesa lo criticó
MADRID.– El Partido Popular (PP) buscó este lunes desactivar la polémica generada por las declaraciones del expresidente del gobierno Mariano Rajoy sobre la selección francesa de fútbol, en un intento por contener un conflicto político y diplomático que escaló rápidamente a ambos lados de los Pirineos, a pocas horas del cruce entre España y Francia por las semifinales del Mundial.
El vocero del PP, Borja Sémper, evitó cuestionar a Rajoy y encuadró sus palabras como parte de una columna “sarcástica” y escrita “sin mala intención”. Además, el partido se negó a desautorizar al exmandatario, tal como exigieron tanto el gobierno español como el francés, lo que contribuyó a mantener abierta la controversia.

Rajoy había afirmado en un artículo publicado el fin de semana que la selección francesa juega “a un altísimo nivel, eso sí, sin franceses”, en una frase que desató fuertes críticas por su posible contenido discriminatorio. Lejos de rectificar, el exjefe del Ejecutivo guardó silencio, mientras crecían las reacciones en el ámbito político.
Desde el gobierno español, las críticas fueron inmediatas. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, calificó la situación de “bochorno” y reclamó disculpas públicas, mientras que otros miembros del Ejecutivo consideraron que las palabras de Rajoy habían generado un innecesario conflicto diplomático. La vocera del Gobierno, Elma Saiz, habló directamente de “declaraciones racistas” y advirtió que el episodio colocó a España en una posición incómoda frente a un socio clave como Francia.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, exigió al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que desautorice a Rajoy y criticó lo que consideró una actitud irresponsable en materia de política exterior.
El racismo y la xenofobia son enfermedades graves del alma. No vamos a permitir que nadie introduzca ese veneno en nuestro país.
Feijóo debe desautorizar las declaraciones de Rajoy.
Muy orgulloso de todos los jugadores que representan a nuestro país y de nuestra @SEFutbol. pic.twitter.com/lO7eFaAUOl
— José Manuel Albares (@jmalbares) July 13, 2026
Por su parte, el canciller francés Jean-Noël Barrot sostuvo que “Francia no tiene color de piel” y calificó de “estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas” cualquier afirmación en sentido contrario. Por su parte, la portavoz del gobierno francés, Maud Brégeon, tildó las declaraciones de “abyectas” y acusó a Rajoy de demostrar un profundo desconocimiento de la identidad nacional francesa.
Incluso sectores de la extrema derecha francesa se sumaron a las críticas. Julien Odoul, vocero del partido Reagrupamiento Nacional, liderado por Marine Le Pen, calificó directamente a Rajoy de “racista”, en una reacción que evidenció el amplio rechazo que provocaron sus palabras en el país vecino.
La Embajada de Francia en Madrid también intervino para recordar que todos los integrantes de la selección nacional son ciudadanos franceses y que la mayoría nació en territorio francés, en un intento por desactivar el argumento implícito en la afirmación del exmandatario español.
🔴 🗣Propos racistes à l’encontre de l’équipe de France : «M. Rajoy est un raciste, tout simplement. Ces propos sont scandaleux”, s’indigne Julien Odoul, porte-parole du RN. #canal16 pic.twitter.com/mcK7MRTu0l
— franceinfo (@franceinfo) July 13, 2026
Más allá de la polémica puntual, el episodio reavivó un debate más amplio sobre identidad, nacionalidad y diversidad en el deporte europeo. La composición multicultural de la selección francesa ha sido históricamente motivo de orgullo en el país, pero también blanco de discursos excluyentes. En España también emergen discusiones similares en torno a jugadores de origen inmigrante, como Lamine Yamal o Nico Williams, pese a haber nacido en territorio español.
Contexto político para el PP
El contexto político amplifica el impacto de la controversia. El PP atraviesa un proceso de endurecimiento de su discurso en materia migratoria y de identidad nacional, en parte influido por la presión de Vox. En las últimas semanas, dirigentes del partido han adoptado posiciones más restrictivas, mientras algunos gobiernos autonómicos populares aceptaron postulados como la “prioridad nacional” impulsada por la formación de extrema derecha.
La figura de Rajoy, lejos de ser marginal, mantiene peso dentro del partido. Junto con el también expresidente José María Aznar, sigue siendo una referencia para la dirigencia actual encabezada por Feijóo, lo que otorga especial relevancia a sus intervenciones públicas.
El conflicto se produce además en un momento de tensiones diplomáticas entre el PP y el gobierno francés, luego de que los populares bloquearan en el Senado el Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países firmado en 2023. Esta postura marca un cambio respecto a etapas anteriores, cuando el propio Rajoy destacaba la estrecha relación bilateral durante su mandato.
En contraste, el presidente Pedro Sánchez tiene previsto asistir este martes en París a los actos por el 14 de julio, en un gesto de acercamiento que busca reforzar los vínculos entre ambos gobiernos.
Agencias AP y ANSA y diario El País
