Los chefs españoles se plantan: “El arroz blanco no se hace con agua, sino con 2 hojas de laurel y caldo”
Puede que preparar arroz blanco parezca de las tareas más fáciles dentro de la gastronomía. Tengas o no conocimiento culinario, esta comida está presente entre los seres humanos desde hace siglos y conforma la base alimentaria por sus valores nutricionales. Sin embargo, los chefs españoles coinciden en que su proceso de cocción no es con agua, sino que debe respetarse un método previo.
Los expertos entienden que en el modo habitual de preparación muchos se olvidan o saltean detalles que pueden modificar el resultado final y así obtener un arroz sin que se pegue ni se pase.

Cómo hacer un arroz blanco sin agua
Según un artículo sobre el tema que publicó el medio El Español, el secreto reside en no utilizar solo agua, sino reemplazarla por caldo, 2 hojas de laurel y 3 ajos. Esta es la fórmula prometedora que puede mejorar tu arroz y proveerle de un sabor distinguible.
El caldo puede variar y depende también de la comida que se seleccione para acompañarlo. Ya sea que tenga sabor a pollo, pescado o verduras, tendría que amalgamarse con el resto del plato.
La clave, según los expertos, radica en que el arroz absorbe durante el proceso de cocción una gran cantidad de líquido, por lo que, si ese líquido tiene sabor, el grano también lo tendrá. Así es que, en lugar de obtener un resultado insulso, es mejor aportarle un detalle amigable con el paladar.
Paso a paso:
- Colocar una olla a fuego lento y verter una taza de arroz.
- Esperar cinco minutos hasta que comiencen a dorar.
- Añadir los ajos picados (podés reemplazarlos por una cebolla picada), las hojas de laurel y el caldo.
- Cubrir el arroz y que el líquido no sobrepase la mitad de la olla.
- Tapar y cocinar.
- Cuando el caldo comience a consumirse, controlar el estado del arroz. Si está listo, colarlo.
- Retirar las hojas de laurel.
- Servir.
Algunos de los chefs consultados por el medio español fueron Juanjo López, Quique Dacosta y Luis Arrufat. Todos saben que modificar el paso a paso en la preparación del arroz marca la diferencia. Su técnica no se aleja de aquellos que la usan para hacer una paella, plato tradicional de su país.

El sabor intenso y rico del arroz tiene conexión directa con el caldo. Se consigue al reemplazar el agua con sal por un líquido que aporta valor a la preparación. Esta práctica no depende solo de los grandes restaurantes, sino que todo el mundo puede replicarla en sus hogares.
Otros trucos que hacen la diferencia
Además de los ajos y las hojas de laurel, para muchos cocineros es importante añadir un trozo pequeño de manteca en la última fase de cocción. Esto provee al arroz de cremosidad, casi como un risotto. Así se logra transformar el resultado final. Es ideal para consumirlo durante la temporada de otoño e invierno.
Inclusive, en diferentes casas españolas añaden un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que potencia el gusto y contribuye con sus propiedades benéficas para el organismo.
