Julian Nagelsmann: el DT más joven del Mundial y el desafío de regresar a Alemania a lo mejor de su historia

Detrás del director técnico más joven en el Mundial 2026, que también lo fue de la Bundesliga en 2016, están los golpes del fútbol y de la vida, que funcionan como vasos comunicantes, inseparables. Golpes duros, que ponen a prueba y miden la voluntad y la capacidad para reinventarse. Con 38 años, Julian Nagelsmann, al frente de Alemania, será el entrenador de menor edad en los Estados Unidos, México y Canadá. Su precocidad en el oficio de dirigir equipos tiene un par de gérmenes traumáticos, que lo llevaron a replantearse cómo seguir. Se levantó y llegó lejos.

A los 20 años debió abandonar la carrera de futbolista en Augsburgo a causa de una lesión en los meniscos y los cartílagos de una rodilla. “De haber seguido jugando, a los 40 años tendría que haber llevado una rodilla artificial”, declaró hace un tiempo. Colgar los botines tan prematuramente no fue lo peor, porque coincidió con el suicidio de su padre, un espía del Servicio Federal de Inteligencia (BND). Recibió la infausta noticia mientras asistía a un curso de coaching en Oberhaching. “A menudo recuerdo ese día”, reconoció en una entrevista con Der Spiegel. Le costó hacer el duelo. El deceso descorrió un velo, ya que Nagelsmann pensaba que su padre era militar, no un espía secreto. “Se notaba que hacía su trabajo bajo presión. No dejó una nota sobre su decisión, no había una explicación. Fue terrible para la familia”, agregó.

El drama dio paso a lo inesperado: “Esa etapa me marcó. Tenía poco más de 20 años y de repente tuve que hacerme cargo de ni familia. Cosas cotidianas en las que normalmente no piensas a esa edad. Y claro, esas fases intensas de la vida te marcan más como persona cuando las atraviesas tan pronto. Maduras más rápido”.

Julian Nagelsmann, el joven conductor de la selección de Alemania (Photo by Daniel Karmann / AFP)

La vía de escape y reinserción fue el fútbol, en los cuerpos técnicos. Comenzó en 2007, como analista de los rivales de Augsburgo, que dirigía Thomas Tuchel. Su carrera se aceleró: entrenador de los Sub 17 de 1860 Munich y de ahí a Hoffenheim (Sub 17, 19 y asistente), hasta asumir en la primera división en 2016, con 28 años, el más joven en la historia de la Bundesliga.

Otro salto lo dio en Leipzig, al que tomó bajo la amenaza de descenso y lo llevó a las semifinales de la Champions League disputada durante la pandemia. En su formación reconoce influencias de Tuchel, Pep Guardiola y Hansi Flick en lo relativo a la presión alta, rápida circulación de la pelota, rotación e intercambio de posiciones en ataque, sin inclinarse por la referencia de un centro-delantero de área. No se ata a un esquema táctico, incluso lo varía en un mismo partido.

No confía todo a su ojo e intuición, también se apoya en la tecnología y la ciencia de datos. Declarante locuaz, su discurso sale de lo pedestre del fútbol: “El 30% del entrenamiento se basa en tácticas y el 70% en competencia social. Cada jugador se motiva por cosas diferentes y necesita ser tratado en consecuencia. A este nivel, la calidad de los jugadores a tu disposición garantiza el rendimiento dentro de una buena táctica, siempre y cuando el estado psicológico sea el adecuado”.

Su perfil ascendente y subyugante enseguida fue captado por Bayern Munich, que le pagó a Leipzig 25 millones de euros por la rescisión del contrato. En el gigante bávaro se enfrentó a Manuel Neuer tras despedir al entrenador de arqueros Toni Tapalovic, que actualmente trabaja con Flick en Barcelona. Las vueltas del fútbol lo reencontraron ahora con Neuer, ya con 40 años. La obtención de una Bundesliga, dos Supercopas de Alemania y haber llegado a los cuartos de final de la Champions League no evitaron su despido, en medio de un clima de intrigas y recelos con la dirigencia y el plantel.

Neuer en su último partido con Alemania, por la Eurocopa 2024, en la eliminación ante España; ahora regresa con 40 añoos

Campeona mundial en 2014 tras ganarle la final a la Argentina, Alemania fracasó en los dos siguientes, con eliminaciones en la etapa de grupos, algo inédito en la historia de la Mannschaft. Por el banco pasaron Joachim Low y Hansi Flick, que se convirtió en el primer entrenador de la selección en ser despedido. Nagelsmann fue nombrado en septiembre de 2023 y tras dos derrotas en los primeros cuatro partidos dio un duro diagnóstico: “Tenemos que olvidarnos de nuestro pedigrí. Nos creemos que Alemania es una gran potencia futbolística, a pesar de que llevamos años de fracasos acumulados”. Por esa época se divorció de su esposa, una periodista de Bild.

Organizadora de la Eurocopa 2024, Alemania fue eliminada en los cuartos de final por España. Tras ese torneo se retiró Neuer de la selección, ahora protagonista de un regreso que levantó mucha polvareda. Nagelsmann no había lamentado la despedida del arquero de Bayern Munich porque proyectaba a Marc Ter Stegen como titular, pero las continuas lesiones marginaron al guardavalla de Barcelona. En el puesto se asentó Oliver Baumann, de correctos desempeños en Hoffenheim, donde estableció una afable relación con el entrenador. Neuer también estuvo alejado de los campos por un accidente de esquí en la nieve que puso en riesgo una pierna. Tras una larga recuperación volvió en muy buen nivel, como lo demostró ante Real Madrid en la Champions League.

Julian Nagelsmann con una máscara protectora con Angelino: tiempos de pandemia, cuando condujo al RB Leipzig a las semifinales de la Champions League

Neuer hizo público su deseo de volver a la selección y Nagelsmann cedió ante la posibilidad de contar con una pieza que le imprime personalidad y presencia a un equipo sin grandes figuras ni líderes. “Tenemos un muy buen plantel, pero no es el mejor del mundo. Francia y Portugal están mejor”, expresó. En la nada quedó la promesa de Nagelsmann a Baumann de que sería el titular en el Mundial. ¿La reacción del arquero? Aceptó ser relegado porque también advirtió que había un clima de presión pública y mediática para el retorno de Neuer.

La lista de Nagelsmann generó controversia por la presencia de León Goretzka, al que imagina de titular, a pesar de que perdió esa condición en Bayern Munich. También hay reparos por la inclusión de Leroy Sané, de discreta temporada en Galatasaray. Y hay mucho debate por la ubicación de Joshua Kimmich, centrocampista en Bayern Munich, a quien Nagelsmann le asigna el lateral derecho porque no hay especialistas de nivel para ese puesto.

La ilusión está puesta en que Florian Wirtz, el mejor gambeteador del plantel, recupere el rendimiento y la confianza que esta temporada no demostró en Liverpool. También se espera que Jamal Musiala sea el volante de técnica exquisita e incisivo pasador en tres cuartos de campo que fue antes de la grave lesión que le provocó Gianluigi Donnarumma. “Para ser honesto, incluso al 70 por ciento, Jamal sigue siendo mejor que muchos otros en el mundo”, lo elogió recientemente el entrenador.

Jamal Musiala, la cuota de creatividad de Alemania

La nómina incluye al centro-atacante Deniz Undav, el goleador alemán (19 tantos en Sttutgart) de la Bundesliga detrás del inglés Harry Kane, pero a Nagelsmann no lo termina de convencer por su aire frívolo y alguna tendencia al sobrepeso. La baja por lesión de Serge Gnabry resta una variante importante en el puesto de extremo.

Nagelsmann ya tiene el panorama claro: “La cosa está relativamente consolidada. Ya no vamos a experimentar nada más. La clave del torneo está en los 14 o 15 jugadores que se reparten el 95 por ciento del tiempo de juego; los demás solo tienen unos minutos, pero deben desempeñar su papel con la máxima intensidad”.

Julian Nagelsmann, el técnico de la selección de Alemania, lanza balones al público durante un entrenamiento en Fráncfort, el lunes 1 de junio (AP Foto/Michael Probst)

Tetracampeón del mundo, Alemania llega con el orgullo herido de dos eliminaciones prematuras. Según el periodista Javier Cáceres, de Süddeutsche Zeitung, la expectativa en el público es mesurada, Nagelsmann no ha despertado un marcado entusiasmo.

Alemania no integra el primer lote de candidatos al título, pero si avanza en el Mundial despertará el respeto y la consideración que merecen su historia. El director técnico campeón del mundo más joven es el uruguayo Alberto Supicci, con 31 años, en 1930. Nagelsmann podría ser el segundo en esa lista. Entrenador desde que el fútbol y la vida no le dejaron otras opciones que reinventarse, de longevo tiene otros planes, según reveló en el podcast Phrasenmäher: “Tengo en mente retirarme a los 45 o 50 años. Para entonces quiero dedicarme a mi verdadera pasión, el ciclismo en montañas”.

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