Joan Mengual, técnico de emergencias: “Cuando llegás a una situación complicada puede haber muchas cosas sucediendo al mismo tiempo y no podés dejarte llevar por la primera impresión”
Joan Mengual lleva más de 22 años trabajando en emergencias. La experiencia le dio herramientas, pero no eliminó el impacto de entrar en momentos delicados de otras personas. En una entrevista con La Vanguardia distinguió los conocimientos que se estudian antes de subir a una ambulancia de lo que se aprende al asistir a alguien cuando todo cambia en segundos.
“En emergencias sanitarias hacés de todo. Asistís, acompañás, auxiliás, conducís… Es un perfil muy adaptativo porque tenés que asumir funciones distintas dependiendo de aquello que te encuentres. Creo que los técnicos son profesionales muy válidos precisamente por eso, porque deben estar equilibrados y adaptarse continuamente a las necesidades de cada servicio”, apuntó en la entrevista.

Describió un trabajo que exige observar la escena, interpretar lo que sucede y adaptar la intervención, ya que no siempre se recibe información completa ni encuentra la situación que imaginaba. “Lo primero es analizar qué está pasando. Cuando llegás a una situación complicada puede haber muchas cosas sucediendo al mismo tiempo y no podés dejarte llevar únicamente por la primera impresión. Con los años aprendés a observar la escena, interpretar lo que tenés delante y trabajar con pies de plomo. A veces llegás pensando que te encontrarás una emergencia de determinadas características y, cuando puedes analizarla bien, descubrís que la situación es diferente”, narró.
Hoy también participa en la preparación de otros profesionales. Es director de Operaciones, con tareas de coordinación de equipos, recursos y ejecución de proyectos. Esa responsabilidad enlaza la experiencia sobre el terreno con el trabajo de organizar una respuesta y preparar a quienes deberán intervenir.
En una publicación propia, Mengual explicó que los simulacros tienen varias etapas. Antes del caso práctico se aclaran los objetivos, el entorno y las reglas del ejercicio. Luego, los participantes evalúan lo que ocurre, toman decisiones y se comunican. El entrenamiento permite observar cómo usan sus conocimientos en una situación que intenta parecerse a una emergencia real.
Sin embargo, pese a toda la preparación que exista, Mengual advirtió que nunca se está del todo capacitado porque la realidad, lamentablemente, lo sorprende. “Hay cosas a las que nunca llegás a acostumbrarte del todo. Evidentemente, la experiencia cambia tu manera de trabajar y te proporciona herramientas que cuando empezás todavía no tenés, pero continuás trabajando con personas y entrando en momentos muy delicados de sus vidas. Esa parte humana no desaparece porque lleves muchos años haciéndolo”, remarcó.
Para él, el trabajo no termina cuando se detiene la escena. La revisión posterior es la oportunidad de analizar decisiones, reconocer fortalezas e identificar qué se puede mejorar. Insiste en que ese intercambio debe servir para comprender lo sucedido, sin convertir los errores en un juicio contra la persona. En su enfoque, practicar procedimientos, liderazgo y comunicación forma parte de la preparación; volver sobre la experiencia permite conectar lo estudiado con las decisiones tomadas bajo presión.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
