El bolsonarismo gana fuerza en el Congreso de Brasil y prepara su ofensiva: amnistía para Jair Bolsonaro e impeachment de jueces

BRASILIA.- Las elecciones del domingo en Brasil, que definirán la presidencia en el balotaje el próximo 25 de octubre, dejaron un Congreso de mayoría conservadora y favorable a conceder una amnistía al expresidente Jair Bolsonaro, preso por intento de golpe de Estado. Además, el próximo presidente de Brasil heredará un poder excepcional, con una cantidad inusualmente grande de nombramientos en las instituciones más poderosas del país, con vacantes acumuladas en la Corte Suprema, el banco central y los reguladores económicos.

El Partido Liberal (PL) de Bolsonaro obtuvo ayer la mayor cantidad de votos en los distritos electorales más grandes del país. Se aseguró 19 de 54 bancas que se disputaban en el Senado y se convirtió así en su mayor fuerza, aunque sin alcanzar mayoría sobre un total de 81 senadores.

Flávio Bolsonaro se ha definido como más

Para la Cámara de Diputados, el PL también fue el partido más exitoso y sale de la elección con al menos 85 de los 513 asientos asegurados.

Flavio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo mayor del expresidente, Jair Bolsonaro, obtuvo el 47,03% de los votos, frente a 45,16% del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, con el total de las urnas escrutadas. Deberán medirse en segunda vuelta el 25 de octubre.

Esa correlación de fuerzas puede ser determinante para aprobar una ley de amnistía que Flavio Bolsonaro prometió impulsar. La medida podría sacar de prisión domiciliaria a su padre, condenado a 27 años de cárcel por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones contra Lula da Silva en 2022.

También podría sacar de prisión a cientos de manifestantes condenados por el asalto a las sedes de los tres poderes públicos en Brasilia, en enero de 2023, considerado por la justicia como parte de la misma trama golpista.

“Vamos a liberar a los presos políticos del 8 de enero”, dijo a la Lúcia Barros, una empresaria jubilada de 72 años, en el cuartel de campaña en Brasilia donde el candidato dio su discurso victorioso.

Los Bolsonaro salieron reforzados de esta noche electoral. Michelle y Carlos Bolsonaro, esposa y segundo hijo del exmandatario, conquistaron escaños en el Senado por el Distrito Federal y Santa Catarina, respectivamente.

Jair Renan Bolsonaro, el menor de los hijos varones, fue elegido diputado por Santa Catarina. Por último, un hermano del propio Jair, Renato Bolsonaro, se hizo con una banca como diputado federal por San Pablo.

Del otro lado, varias apuestas de Lula para la cámara alta fracasaron, como las exministras de Medio Ambiente y Planeamiento Marina Silva y Simone Tebet, que perdieron en el estado de San Pablo ante candidatos bolsonaristas.

Flávio Bolsonaro fue el candidato con más votos en la primera vuelta electoral en Brasil y parte al balotaje fortalecido

En Minas Gerais, Nikolas Ferreira, influencer bolsonarista, casi triplicó su número de votos con respecto a las últimas elecciones y sumó más de 3,1 millones de votos, el mejor resultado de la historia, superando la marca de Eduardo Bolsonaro en 2018.

Entre los parlamentarios, hay expectativa de fortalecimiento de los partidos del Centro, con la consiguiente formación de un gran bloque de derecha y centro derecha. Este escenario complicaría aún más un nuevo gobierno de Da Silva, mientras que facilitaría un gobierno de Bolsonaro.

Contra la Corte

Otro objetivo del bloque bolsonarista sería la Corte Suprema. Decenas de pedidos para destituir a Alexandre de Moraes, el juez que condujo el proceso contra Bolsonaro, esperan trámite en el Senado.

Hasta ahora los ha frenado la presidencia de la Cámara alta, pero el Senado renovado elegirá a un nuevo jefe en febrero. Destituir a un juez requiere 54 de los 81 votos. Con alrededor de 50 senadores, la coalición conservadora se acerca a ese umbral. Flavio Bolsonaro defiende un juicio político para Moraes.

El diputado federal Nikolas Ferreira, acompañado por simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro, gesticula a su llegada a Brasilia, el 25 de enero de 2026, tras recorrer a pie la ruta entre Paracatu, en Minas Gerais (MG), y la capital federal, con el objetivo de llamar la atención sobre la defensa de la amnistía para Bolsonaro y los condenados por los atentados del 8 de enero de 2023.

“Es un poder que nunca se ha utilizado, pero diversos senadores, especialmente de la derecha, han señalado que forma parte de su plataforma política”, explicó Álvaro Jorge, profesor de derecho de la Fundación Getúlio Vargas.

El Senado también aprueba o rechaza a los nominados del presidente para integrar la Corte Suprema. Quien gane el balotaje podrá postular a cuatro de sus 11 integrantes.

En abril, los senadores rechazaron al candidato de Lula para la Corte Suprema, el procurador general Jorge Messias, en un revés histórico que prolongó una vacante que ya tiene casi un año, la más larga desde el regreso de Brasil a la democracia en la década de 1980.

Distribución de poderes

El creciente número de puestos vacantes implica que el ganador de la contienda entre Da Silva y Bolsonaro podría obtener una influencia significativa sobre los organismos que contribuyen a definir la política monetaria, supervisar los mercados financieros e interpretar la constitución.

Lula admitió que

En el banco central, dos puestos en el consejo de administración, incluido el de política económica que supervisa las previsiones antes de las elecciones sobre los tipos de interés, han estado vacantes desde enero, un periodo récord para que dichos puestos permanezcan sin cubrir.

Según Neuriberg Dias, director del organismo de control legislativo DIAP, las nominaciones y los proyectos de ley, que antes se negociaban en gran medida entre el presidente y los partidos de la coalición, dependen cada vez más de los acuerdos entre los líderes del Congreso.

Según afirmó, el creciente control del Congreso sobre el gasto ha cambiado los incentivos que subyacen a las negociaciones entre el poder ejecutivo y el legislativo.

Las asignaciones presupuestarias del Congreso, que destinan fondos a proyectos locales o particulares, representaron el 7,5% del gasto discrecional federal efectivo en 2018, pero aumentaron al 21% en 2025, según datos del Ministerio de Planificación.

El control del gobierno sobre la agenda se ha debilitado. El año pasado, el Congreso aprobó 178 proyectos de ley presentados por los legisladores y solo 50 del poder ejecutivo. En 2007, durante el segundo mandato de Lula, la situación fue la inversa: 142 proyectos de ley del ejecutivo frente a 52 del Congreso, según datos del DIAP.

Agencias Reuters, AFP y diario O Globo

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