Adiós histórico a Harald. El luto impecable de Máxima, la emoción del yerno chamán y el llanto de una futura reina

Representantes de once Casas Reales y una veintena de jefes de Estado y líderes internacionales aterrizaron sus aviones privados y anclaron sus barcos en Oslo para acompañar a la familia real noruega en el último adiós al rey Harald V, que murió el 28 de agosto, a los 89 años.

El cortejo fúnebre estuvo encabezado por el rey Haakon VIII, acompañado por sus hijos, el príncipe Sverre Magnus y la princesa heredera Ingrid Alexandra, además de su hermana, la princesa Marta Luisa
La reina Mette-Marit, desconsolada por la muerte de su suegro

Considerado por varias generaciones como el “abuelo de la nación”, el monarca dejó como legado un reinado marcado por la cercanía, el sentido del deber y una extraordinaria capacidad para conectar con los ciudadanos. Y eso se vio muy claro el pasado miércoles 9, cuando más de 200 mil personas, de las cuales unas 53 mil se congregaron en el centro de Oslo, participaron de una u otra forma en este funeral de Estado, una despedida histórica que marca el final de una era y el comienzo de una nueva etapa para la Corona noruega.

La reina Sonia, devastada tras la muerte del amor de su vida: estuvo casada con Harald durante 58 años
La reina viuda y la reina consorte llegaron juntas en auto: Mette-marit todavía se está recuperando de un trasplante de pulmón
Marius Borg Høiby, el hijo mayor de Mette-Marit, está condenado a cuatro años de prisión por dos violaciones (pendiente de apelación), por lo que fue gracias a un permiso especial. Entró con las hijas de Marta Luisa, Emma Tallulah, Maud Angelica y Leah Isadora Behn y se sentaron en la zona destinada a la familia sin papel institucional y royals que no ocupan la jefatura del Estado
La princesa Marta Luisa y su marido, el chamán Durek Verrett, tomados de la mano. “Te quiero, papá. Voy a extrañar los buenos momentos que compartimos”, le había dedicado él a su suegro, que murió mientras Durek estaba en el mismo hospital recién trasplantado de un riñón
Mette-Marit, Sonia, Marta Luisa e Ingrid Alexandra lucieron la medalla de la Orden Familiar de Harald V, una distinción que el Rey reservaba a las mujeres de la familia

A las 12, las puertas del Palacio Real, donde había sido velado por días, se abrieron para dar paso al cortejo fúnebre. A lo largo del recorrido, cerca de 1900 militares de las Fuerzas Armadas noruegas acompañaron hasta la Catedral de Oslo al flamante rey Haakon VIII con sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. También estaban su hermana, la princesa Marta Luisa con sus hijas (Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah), con su último marido, Durek Verrett, y Marius Borg, el hijo de Mette-Marit que nuevamente tuvo permiso para salir aunque está condenado por 34 delitos. Tras ellos, en silencio respetuoso, caminaron los reyes Felipe VI y Letizia junto a la reina Sofía de España, Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos, el príncipe de Gales y la princesa real Ana de Inglaterra, así como a representantes de las Casas Reales de Luxemburgo, Grecia, Japón, Jordania y Dinamarca, entre otras. La reina viuda Sonia, partida de dolor; y la reina consorte, que aún se recupera del trasplante de pulmón al que se sometió dos meses atrás, los siguieron de cerca en auto.

Amalia de los Países Bajos impactó con un vestido midi con frunces en el escote de Roland Mouret, sobre Carlend Copenhagen, pumps Gianvito Rossi y tocado con velo Philip Treacy
 Máxima de los Países Bajos eligió un vestido midi de crêpe y lana con detalles en satén de Alessandra Rich, y caminó solemne junto al rey Guillermo Alejandro y su hija, la princesa heredera Amalia
Felipe VI y Letizia de España, que rescató el collar de 37 perlas de Victoria Eugenia. Es de perlas rusas y Alfonso XII lo regaló a su primera mujer, la reina Mercedes, en 1878. En origen llevaba 41 perlas purísimas y pesaba más de dos kilos, y fue realizado en la Rusia imperial
Rania de Jordania llevó un vestido hecho a medida con cuello de Roland Mouret. Lo acompañó con cartera Fendi, zapatos con hebilla Jennifer Chamandi y anteojos de Saint-Laurent
El príncipe de Gales y su tía, la princesa real Ana, el príncipe heredero Akishino y la princesa Kiko de Japón
Sophie, la princesa heredera de Liechtenstein

UN ADIÓS CARGADO DE SIMBOLISMO

Ya en la Catedral, la ceremonia fue presidida por el obispo Olav Fykse Tveit y oficiada según el rito funerario de la Iglesia noruega, y contó también con la participación de la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. Durante el oficio, la música adquirió un papel protagonista, acompañando cada uno de los momentos de recogimiento y oración. Fue muy emotiva la lectura del Evangelio de San Juan en lengua sami, un guiño a las raíces y diversidad cultural del país. El pasaje elegido, centrado en la figura del Buen Pastor y la promesa de la vida eterna, aportó un mensaje de esperanza en medio del dolor. También fue muy conmovedor ver a la princesa heredera Victoria de Suecia, ahijada del rey Harald, hacerle una última reverencia a su padrino, justo antes de leer la misma oración de San Francisco en sueco que leyó durante la boda de Haakon y Mette-Marit en 2001.

Federico y Mary de Dinamarca (con blazer y falda de Andiata, cartera modelo Islington de Mulberry y stilettos Gianvito Rossi) llegaron a Oslo a bordo del buque real Dannebrog
La princesa Beatriz también formó parte de la comitiva neerlandesa
Según el protocolo, todos los monarcas europeos llevaron sus uniformes militares de gala, salvo Guillermo de los Países Bajos. Según la Constitución de su país, el monarca no es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Aunque sí tuvo carrera militar antes de convertirse en Rey, en 2013 renunció a su condición militar activa y a sus rangos
Sofía, reina emérita de España, junto al príncipe Nicolás, la reina Ana María y el príncipe heredero Pablo de Grecia
Charlene de Mónaco apostó a un total look Dior: blazer y pantalón confeccionado en lana y seda, stilettos y cartera modelo Lady Small Lady D-Joy. Acompañó con un discreto tocado con red
La Casa Real de los Bernadotte estuvo al completo. Además de los reyes Carlos Gustavo
y Silvia, dijeron presente sus hijos. En la imagen
se ve a la princesa heredera Victoria de Suecia y su marido, el príncipe Daniel, la princesa Sofía y el príncipe Carlos Felipe y la princesa Magdalena y Chris O’Neill
 El rey Felipe de Bélgica y la reina Matilde de Bélgica

El primer ministro Jonas Gahr Støre, en tanto, dijo: “Estamos profundamente agradecidos por los 35 años del rey Harald como rey de Noruega, pero sobre todo por su forma de ser. Humanizó la solemnidad. Cuando estábamos felices, él lo estaba con nosotros”. El mandatario también dedicó un emocionado homenaje a la reina Sonia, destacando su compromiso con la cultura, la naturaleza y el país.

En primera fila, de izquierda a derecha, la reina Sonia, el rey Haakon, Mette-Marit, Ingrid, Sverre Magnus. En segunda fila: la princesa Marta Luisa y su marido, Durek llorando, las tres hijas de Marta Luisa y Marius Borg
La princesa Ingrid Alexandra, emocionada
Una de las últimas fotos de la princesa Astrid, hermana de Harald V: murió dos días después
Al terminar la jornada, la familia salió al balcón del Palacio Real para saludar a la gente y agradecer por tanto cariño recibido
Amigas desde la infancia, Amalia de los Países Bajos e Ingrid Alexandra no sólo tienen la misma edad, 22 años, sino el mismo destino: reinarán

Finalizada la ceremonia, el féretro fue trasladado a la fortaleza de Akershus, donde tuvo lugar un oficio privado reservado a la familia y a los invitados reales extranjeros. Allí, en el mausoleo donde reposan varios miembros de la dinastía, Harald V recibió sepultura definitiva. Horas más tardes, ya de vuelta en palacio, la familia real salió al balcón para saludar al pueblo y agradecer tanto cariño.

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana

​ 

​