A examen: probamos el inusual parlante inalámbrico Music Studio 7 de Samsung

Lo primero que llama la atención del parlante inalámbrico Music Studio 7 de Samsung al salir de la caja es el diseño: parece como si Erwan Bouroullec, el diseñador industrial que creó su aspecto, hubiera visto el icono estándar de un parlante (un rectángulo con un círculo cubriendo dos tercios del frente) y lo hubiera hecho realidad. Todos los parlantes clásicos tienen ese diseño, pero en general lo esconden detrás de alguna rejilla o tela; aquí esa rejilla metálica cubre todo el exterior del equipo, parece de un dibujito y a la vez es muy sobrio, y queda bárbaro en cualquier ambiente medianamente moderno.

El Music Studio 7 tiene Wi-Fi, Bluetooth y es compatible con varios servicios de streaming

Lo otro que es inmediatamente notable de este parlante (modelo LS70H) es el peso: 5,6kg que se hacen sentir al sacarlo de la caja (viene envuelto en una bolsa de tela que facilita su extracción), y que se justifican con los cuatro parlantes que tiene (al frente, en la parte superior y en los dos laterales) y un woofer para ofrecer un sistema 3.1.1 Dolby Atmos que ofrece una calidad de sonido que es fácil de definir: es espectacular, siempre que se le deje lugar alrededor para que esos parlantes puedan hacer lo suyo.

El Music Studio 7 tiene un parlante delantero, otro en los laterales y otro superior, por lo que necesita espacio libre alrededor para que se aproveche toda su capacidad acústica

Tanto por la fidelidad (el equipo tiene Hi-Resolution Audio, con un super tweeter que reproduce frecuencias ultraaltas de hasta 35 kHz, y una salida de hasta 24 bits y 96 kHz) como por los graves (controlados por la IA del parlante para que no generen distorsión) o por la potencia de 150 watts. Cualquier tipo de música se escucha muy bien. Incluso es posible sumar un segundo Studio 7 para lograr un sistema realmente estéreo.

Aunque el Music Studio 7 puede funcionar en forma independiente como un sistema 3.1.1, se puede vincular a otro parlante igual para dar sonido estéreo

El parlante tiene una muesca en la parte posterior para llevarlo con la mano, y una rosca en la base para montarlo sobre un trípode. Y poquísimos puertos: un conector para la electricidad, una entrada HDMI (eARC), otra entrada óptica, un puerto USB para eventuales actualizaciones de firmware, y chau.

Los únicos controles del Music Studio 7: el volumen, para anular el micrófono, cambiar la fuente de sonido y apagar el equipo

No necesita más: con Wi-Fi para hacer streaming de música, Bluetooth para una reproducción desde un dispositivo específico, las entradas y salidas para sumarlo a un sistema ya existente o a un televisor, y una mínima botonera superior (para ajustar el volumen, anular el micrófono que permite interactuar con Alexa o Google, o elegir la fuente de sonido) y la IA que ajusta su volumen automáticamente y cambia su ecualización según el tipo de sonido (música, una película, un podcast, etcétera) alcanza.

El Music Studio 7 tiene un LED al frente que se ilumina y cambia de color cuando se cambia el volumen, escucha una orden verbal o se mutea (como en este caso)

El equipo se configura en dos minutos desde la app SmartThings (viene instalada en los celulares Samsung; se puede agregar a los de otras marcas) y también es compatible con Spotify: aparecerá como un dispositivo de reproducción posible; también es compatible con AirPlay de Apple y con Google Cast.

Es fácil recomendar el parlante Music Studio 7 de Samsung si el dinero no es problema; tiene un precio de 1.129.999 pesos en la Argentina y está disponible desde este 1ro de septiembre (en EE.UU. el precio es de 499 dólares); en ambos mercados compite con equipos de Sonos, JBL o de otras compañías más modestas. También tiene un hermano menor, el Music Studio 5, más compacto, barato y con un diseño muy singular también.

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