Sexo a diario: ¿qué tipo de placer se convierte en la práctica más extendida entre hombres y mujeres?

¿Qué puede ser importante hoy, en un mundo en guerra? Algo tan simple como tomar una taza de té caliente, sacar de paseo al perro o escribir estas palabras en la pereza de la tarde se vuelven actos de felicidad superlativa mientras miles de personas dependen de un mínimo gesto de compasión. En ese juego vital en el que cada quien determina cuánto vale el presente puede sonar egoísta, banal – o una verdadera pérdida de tiempo- pretender alguna clase de placer carnal. Sin embargo, paradójicamente, es en el caos cuando más nos aferramos a la vida, pensaba leyendo las últimas declaraciones del boxeador inglés Tyson Fury y los resultados de una encuesta sobre las mujeres que tienen amantes. Dos temas lejanos, pero emparentados por el contexto …

Hace poco el famoso “peso pesado” admitía sin pudor en una entrevista que su gloria deportiva se debía a que practica el autoplacer unas siete veces al día, lo que según él le reporta beneficios evidentes tales como fortalecer las manos y controlar los niveles de testosterona. Ya antes había confesado abiertamente que el lubricante es uno de los diez básicos de los que no puede prescindir, derribando así el mito acerca de que el sexo (en cualquier versión, solo o acompañado) afecta al rendimiento competitivo.

Fury – que apoya a Ucrania y hasta iría al frente si su país entrara en guerra- podrá será muy aplicado a la causa pero es probable que su “éxito” se deba a un conjunto de factores. Según un estudio realizado en 2021 por la marca de juguetes sexuales masculinos Arcwave en el que participaron más de 14.000 personas de 17 países, dice un artículo de diario El Mundo, el 57% de los hombres declaró dedicarse al amor solitario al menos una vez a la semana, mientras que el 13,1% lo hace una vez cada dos semanas y sólo el 8,8% una vez al mes. Los expertos confirman que el ejercicio erótico aumenta los niveles de testosterona pero que el subidón también viene por la dieta saludable, el consumo de alimentos ricos en zinc, la pérdida de peso, el entrenamiento de fuerza y de alta intensidad, además de una vida sexual activa, etc. Es decir, no hay pruebas científicas que demuestren su gravitación excluyente en el rendimiento real de un deportista, sea o no de elite. Si es mucho o poco, depende de la exigencia física. “En el boxeo, por ejemplo, sería más efectivo masturbarse una semana antes del combate y abstenerse hasta ese día para aprovechar un pico de testosterona (si es lo que se busca, según las declaraciones de Tyson Fury). Pero en otros deportes en los que la concentración es esencial, hacerlo unas horas antes puede proporcionar una liberación más inmediata de endorfinas y serotonina esenciales para mantener la mente relajada. Un día antes de una prueba importante, también puede proporcionar un buen descanso, ya que la prolactina también se segrega con el orgasmo” decía Sergio Fosela, sexólogo y escritor consultado.

De lo que no cabe duda es de que la receta de siete al día no aplica para todos, afirmaba Christopher Ryan Jones, psicólogo clínico y terapeuta sexual. “Si pensamos en la masturbación como parte de una rutina de bienestar general, sí que puede resultar muy beneficiosa y, por eso, se la aconsejo a menudo a mis pacientes. Siempre respondo diciendo que, si alguien es capaz de seguir el ritmo del trabajo o de la escuela, de gestionar sus relaciones y responsabilidades que se masturbe cuanto quiera. Para algunas personas, siete veces al día puede parecer mucho. Para otras, en cambio, puede ser sólo su rutina diaria. No creo que la gente deba juzgar o compararse porque cada uno es diferente. No sólo anatómica y biológicamente, sino que hay una serie de variables que influyen en nuestro deseo sexual, como el estrés, el miedo o la ansiedad. Lo importante, y lo que intento transmitir a las personas que vienen a mi consulta, es que si no se masturban a menudo, que cuando lo hagan, intenten realmente disfrutar de la experiencia y encontrar formas de aumentar su placer”, concluye el experto.

Respecto de eso de explorar otras fuentes de goce, viene lo de la encuesta sobre hábitos femeninos realizada por un sito de citas clandestinas muy popular. A propósito del pasado 8 de marzo, el sondeo destacaba entre sus resultados que la mayoría de las consultadas coincide en que la plenitud sexual llega entre los 40 y los 49 años (29%), seguido por los 30 y los 39 años (26%) y por los 50 y los 59 años (13%); que el 34% comenzó a aburrirse de su pareja estable al cabo de entre 6 y 10 años de relación y el 37% confiesa practicar la masturbación semanalmente, mientras que el 24% lo hace a diario.

Conclusión, el show debe continuar…

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