Los Milei lidian con obstáculos para conformar LLA en todo el país y diseñan una fórmula para limitar a Macri en 2025

Javier Milei enfoca su atención en dos aspectos que considera cruciales para el futuro de su gestión: la macroeconomía y la comunicación. Está convencido que la preservación de su capital político depende tanto de su éxito en la cruzada para bajar la inflación como de la efectividad de su relato para imponerse en la batalla cultural frente al modelo estatista que simboliza el kirchnerismo. Es el algoritmo que aplica para gobernar. Por eso, delega en su hermana, Karina, y sus colaboradores una tarea esencial para cualquier proyecto de poder: el diseño de la estrategia y del andamiaje electoral del partido para competir en las legislativas de 2025.

Las próximas elecciones de medio término serán un mojón clave para Milei. Es que 2025 no solo será el primer plebiscito que enfrentará su gestión, sino la instancia que comenzará a definir los márgenes del Gobierno para implementar sus ambiciosas reformas.

Mientras escala el conflicto interno en Pro por la ruptura entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich, los arquitectos oficialistas lidian con el desafío de conformar, en una carrera a contrarreloj, un partido que tenga personería jurídica y candidatos potables para defender a la Casa Rosada. Los Milei arman un rompecabezas para obtener la herramienta que le permita presentar en 2025 candidatos a senadores y diputados nacionales en todos los distritos del país.

Para obtener la representación nacional de La Libertad Avanza (LLA), Karina Milei y los Menem, quienes viajan con frecuencia desde hace meses al interior del país para participar de audiencias judiciales o encabezar actos de lanzamientos franquicias locales, debe conseguir que la Justicia le otorgue el reconocimiento definitivo a la fuerza de los libertarios en al menos cinco distritos. Hasta ahora, la secretaria general de la Presidencia no lo logró por diversas razones, que van desde mala praxis o falta de expertise política hasta la resistencia de exaliados que fueron desterrados.

Es que los Milei enfrentan escollos judiciales en Santa Fe, Mendoza o Buenos Aires o La Pampa, entre otros distritos. En general, lidian con discusiones sobre el sello y el uso del nombre del partido o impugnaciones a las fichas de adhesión o afiliación.

“Instalar la marca”

Pese a los últimos traspiés, los libertarios confían en que llegarán a fin de año con el reconocimiento del partido a nivel nacional. Ya tienen confirmados La Rioja, Salta o Córdoba y avanzan con los trámites en Chubut, Mendoza, Capital o Buenos Aires y Santa Fe. Por lo tanto, los Milei y sus tropas se entusiasman con la idea de llegar a la etapa de inscripción de alianzas y listas con el instrumento jurídico que les brinde total autonomía de sus socios. Es decir, el Presidente empuja la idea de arribar a la fase electoral sin depender de la estructura ni el sello de ningún partido, sea Pro o el Partido Demócrata, Unión Celeste y Blanco o el Partido Renovador Federal.

Según relata un dirigente con llegada al despacho presidencial, Milei se fijó como objetivo “instalar la marca” de LLA en todo el país y competir en 2025 con el sello propio en cada distrito, más allá de los acuerdos estratégicos que cierre el oficialismo. A su vez, no imaginan por ahora un acuerdo integral con sus potenciales socios, como Pro, que preside Macri, en caso de que el Gobierno logre salir airoso de los meses más duros por el impacto de la recesión económica, sino que apuestan a negociar convenios individuales con dirigentes extrapartidarios que sean competitivos en sus distritos.

Por caso, Sebastián Pareja, armador de LLA en la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país, no solo mantiene diálogos frecuentes con el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, promotor de la confluencia, sino también con Diego Santilli. ¿Santilli dará el salto sin que Macri cierre un acuerdo institucional con Milei para co-gobernar o integrar una alianza? En las filas libertarias están convencidos de que el exladero de Horacio Rodríguez Larreta podría sumarse al oficialismo en los próximos meses. “Diego no tiene la mochila de Macri, solo espera el momento”, dicen. Santilli tiene un vínculo directo con el Gobierno, sin intermediarios. Por ejemplo, tiene llegada a Santiago Caputo, arquitecto del relato, con quien se vio hace poco, Guillermo Francos o el propio Presidente. Es de los hombres de Pro que apuesta a la convergencia con los libertarios para enfrentar a Axel Kicillof y el PJ en 2025. Y su futuro no depende de la decisión que tome Macri. Los libertarios también irán a seducir al intendente Marcelo Matzkin (Zárate) y se disponen a ofrecer “asilo” a jefes municipales de la UCR o el PJ. Pareja, subsecretario de Integración Socio Urbana del Ministerio de Capital Humano, ya comenzó a liberar pagos y fondos para obras en el conurbano. A cargo de una botonera clave para comprar lealtades, promete fair play y ser ecuánime a la hora de elegir destinatarios.

Mientras tanto, Cristian Ritondo será el nuevo jefe de Pro en Buenos Aires. Este martes se oficializó la lista de nuevas autoridades, que no tendrá representantes de Bullrich tras el quiebre de mayo pasado por “el golpe de Estado” en el partido. “¿Cuál es la lógica de ningunear a la dirigente con mejor imagen del partido y quien mejor representa el sentir de nuestros votantes? No hay renovación”, dicen los leales a la funcionaria. Cerca de Ritondo creen que la ministra salió debilitada de la pulseada con Macri. Es que el expresidente tendrá las llaves de Pro a nivel nacional, la provincia y la Capital para negociar las listas. ¿Alcanzará para presionar a Milei?

La fórmula de Milei

Entre tanto, el Presidente anhela repetir en 2025 el método que utilizó para incorporar a Bullrich o Luis Petri a su Gabinete. Dicho de otro modo: cerrar pactos individuales con figuras rentables en las urnas y evitar una alianza partidaria que conlleve compromisos. Por caso, Milei anticipó que le gustaría tener a José Luis Espert como candidato en Buenos Aires. Si Espert encabeza, dicen cerca de Karina Milei, quien aspira a monopolizar el manejo de la lapicera, no tendrá garantizados puestos en las listas para su tropa de Avanza Libertad. “No les vamos a dar ni el 10 ni el 20 ni el 30% de la lista ni el quinto lugar. Si hay un candidato que mide en ese distrito, haremos un acuerdo individual”, advierte uno de los estrategas políticos de los Milei. La nueva doctrina anticipa una guerra con Pro.

A sabiendas de que cuenta con menos de 40 diputados y siete senadores, el Presidente aspira a aumentar la cantidad de legisladores fieles a la Casa Rosada para no quedar supeditado a las negociaciones con la oposición dialoguista. Por esa razón, allegados a Milei deslizan que no activará un diálogo con Macri para confluir, salvo que la situación económica y social se complique en los próximos meses por los efectos del brutal ajuste fiscal. “Javier no quiere ningún condicionante para la gestión. Si hay un actor que lo acorrala o condiciona a la hora de tomar decisiones, lo deja afuera”, grafica un interlocutor habitual del jefe del Estado.

Decididos a acelerar la construcción de una estructura nacional para mejorar la performance y disminuir los déficits de LLA de 2023 -perdió senadores en varias provincias por no presentar candidatos-, los Milei no se inquietan ante las quejas de gobernadores aliados a la Casa Rosada en las votaciones parlamentarias por el armado del partido oficialista en sus distritos. Por caso, avanzaron con la búsqueda de adhesiones y afiliaciones en Córdoba, Santa Fe, Salta, Chubut, Mendoza y Corrientes o la Ciudad de Buenos Aires.

En el entorno de los Milei consideran que los pactos “parciales” para aprobar la Ley Bases en el Congreso no los restringen a la hora de caminar los territorios de los opositores cooperativos. Ostentan una posición más condescendiente con Alfredo Cornejo, quien tiene una alianza con el PD en Mendoza. Pero ponen la mira en Ignacio Torres o el radical Maximiliano Pullaro, a quienes acusan de haber “mostrado los dientes” al gobierno en momentos críticos. “Ellos hablan otro idioma”, dicen en la Casa Rosada. Sin embargo, los armadores libertarios descuentan que la madre de todas las batallas se librará en en la Capital, la casa matriz de Pro. Especulan con tres candidatos para plantarse en la tierra santa del macrismo: Bullrich, Manuel Adorni o Karina Milei.