López Murphy sumó presión para liberar el cepo “ya” y defendió a un representante del FMI

Una voz más se sumó este jueves al séquito de economistas que presionan para dejar atrás las restricciones cambiarias. “Yo liberaría el cepo ya”, dijo el diputado nacional Ricardo López Murphy, quien recomendó al Gobierno delinear los pasos para ir en ese sentido y exigió al presidente Javier Milei girar al Congreso el presupuesto para este año y el próximo. Asimismo, el liberal que no comulga con el oficialismo defendió al técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Valdés, criticado por el mandatario.

Cuando en la Casa Rosada se resisten a dejar atrás la regulación sobre el dólar porque consideran que todavía hay riesgo de que se genere una corrida cambiaria, López Murphy descartó esa posibilidad. “Esa idea de que la Argentina es diferente que los demás países y que requiere una economía argentina, una botánica argentina, una zoología argentina, a mí siempre me pareció absurda. Si Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile, Perú, Colombia, México, todos los países centroamericanos, los países desarrollados, no tienen cepo, ¿por qué no podemos funcionar sin cepo? ¿Por qué tenemos que funcionar como Corea del Norte, Venezuela o como Cuba? El cepo es altamente irrazonable”, planteó el diputado, que marcó entonces al Gobierno: “Lo que tiene que hacer es dar pasos muy claros sobre cómo va a desarmar un sistema que es patológico, enfermo; que es el corazón de la idea kirchnerista. ¿O usted no notó que en noviembre el país votó en contra de seguir por el mismo camino que veníamos?”.

Bajo las premisas de que ya pasaron siete meses de gestión libertaria y de que aún hay 3000 millones de dólares negativos de reservas, López Murphy indicó que de esa situación “se sale seguro” si las exportaciones y las importaciones se liquidan al mismo tipo de cambio. Y para desterrar las ideas de una posible corrida, puso un ejemplo. “Cuando Alejandro Végh Villegas, famoso ministro de Hacienda de Uruguay, liberó en el año 74, en una situación desesperante para Uruguay porque se le había multiplicado por cuatro la cuenta petrolera, todo el mundo decía: ‘Dios sabe lo que va a pasar’. Y no pasó nada. Los mercados se fueron normalizando”, comparó.

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