Llegó Javier Milei a Tucumán y se prepara para la firma del Acta

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.– El presidente Javier Milei llegó esta noche a Tucumán donde, junto a 18 gobernadores, dos expresidentes y su gabinete en pleno, firmará a primera hora del 9 de julio los diez puntos del Acta de Mayo.

Los mandatarios provinciales se cruzaron con Mauricio Macri, quien había arribado a la provincia momentos antes. A la medianoche comenzará la cadena nacional.

Antes del acto, los gobernadores compartieron un encuentro previo, mientras esperaban la llegada de Milei.

El primero en arribar fue el peronista catamarqueño Raúl Jalil, llegado vía terrestre y acompañado de su asesor legal. En el restaurante del hotel Sheraton se cruzó con el gobernador radical mendocino Alfredo Cornejo, que enseguida armó una mesa con los también radicales Roberto Sánchez (tucumano él) y Alejandro Cacace (San Luis), mientras entraban y salían colaboradores del gobernador Osvaldo Jaldo, encargados de que todos estuvieran bien atendidos.

Fue este el inicio de una larga tarde, en la que los gobernadores “rosquearon” entre ellos, a la espera de Javier Milei, para rubricar el “Acta de Mayo” luego de la vigilia que comenzará poco después de las 23, cuando el Presidente arribe junto a su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Jalil, Cornejo y el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, cruzaron unas pocas palabras. “Hay que apoyar, Milei ganó la elección y hay que ayudar”, era una frase repetida en esos y otros diálogos. Poco más tarde, llegaron el salteño Gustavo Sáenz y el propio anfitrión, Jaldo, mientras otros mandatarios se reservaban para llegar sobre la hora, como el radical santafesino Maximiliano Pullaro y el chubutense Ignacio Torres, quien desembarcaría en el hotel a eso de las 21, nada más y nada menos que junto al expresidente Mauricio Macri.

El otro expresidente que participa de la firma del “Acta de Mayo” es Adolfo Rodríguez Saá, quien sin ningún apuro llegó ayer a esta provincia. “Vamos a hacerle el aguante a Milei”, dijo con su sonrisa gardeliana a LA NACION el cinco veces gobernador de San Luis y presidente por seis días, en aquel tormentoso diciembre de 2001, mientras compartía un café con el gobernador catamarqueño.

Mientras Rodríguez Saá hablaba con los medios –fue muy crítico del faltazo de los miembros de la Corte, a los que acusó de “sostener intereses sectarios”, en diálogo con radio Mitre–, fueron llegando otros mandatarios, como Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan) y Hugo Passalacqua (Misiones), todos recibidos por miembros del gabinete de Jaldo.

La ausencia de Villarruel

Legisladores y funcionarios también aprovecharon la ocasión para ponerse al día. El senador de Pro Alfredo de Angeli dialogó largo y tendido con la exsenadora radical Silvia Elías de Pérez. “Compartimos la pelea por las dos vidas, igual que [José] Mayans” contaba el senador entrerriano, subrayando el acuerdo con su par kirchnerista formoseño. El mileísta Oscar Zago –desplazado de la presidencia del bloque de diputados– llegó al hotel mucho antes que sus excompañeros de bancada, y partió hacia su habitación para cambiarse.

A pocos pasos, representantes del kirchnerismo puro y duro no la estaban pasando bien. Llegados a la plaza Alberdi, frente al Sheraton, Oscar Parrilli, Nilda Garré, Jorge Taiana, José Vitar y otros dirigentes se vieron rodeados de policías cuando intentaron llevar adelante un acto de presentación del Centro Argentino para la Defensa de la Soberanía. “Nos pusieron policía”, contó uno de ellos, un rato después de que Parrilli criticara el acto en la Casa Histórica. “Va a tener sólo 700 invitados, que es más o menos la casta”, ironizó.

Entre café y café, todos esperaban las novedades desde Buenos Aires. “¿Vendrá [Victoria] Villarruel?”, se preguntaban distintos dirigentes, atentos a los rumores sobre un eventual faltazo por temas de salud de la vicepresidenta. La ausencia se confirmó pasadas las 19, cuando se supo que Villarruel no había subido al avión que debía transportarla a Tucumán y desde el Senado comunicaron que atraviesa un cuadro gripal.

Inmediatamente se confirmó otra ausencia esperada por algunos: la del gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, protagonista de una relación zigzagueante con la Casa Rosada. Con esa noticia, quedó definido en 18 el número de gobernadores presentes. Diversas fuentes daban por hecho la presencia del santiagueño Gerardo Zamora, una de las dudas en la previa.

Las últimas noticias oficiales hablaban de una llegada a las 23, una entrada conjunta a la casa con los gobernadores, una foto –esperan– similar a la del 9 de julio de 1816 y la firma del acta, que incluirá a los demás invitados especiales. El reloj pasaba lento, mientras el frío empezaba a hacerse presente en la nochecita tucumana.