La máxima autoridad de las monjas de clausura salteñas declaró en la investigación por presunto fraude económico

Casi cinco horas, con algunos cuartos intermedios, duró la declaración de la priora del convento San Bernardo de Salta ante la jueza Ada Zunino, quien se encarga de la investigación de la gestión económica del establecimiento y de su vínculo con la fundación Obra Yo soy la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús y Yo soy el Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús que es la del Virgen del Cerro. Se busca determinar si existe “alguna maniobra en perjuicio de las monjas Carmelitas y/o de la Iglesia Católica”.

Esta causa es un desprendimiento de la denuncia presentada por las religiosas de clausura contra el arzobispo Mario Cargnello y otros tres religiosos por supuesta violencia de género y económica.

La investigación penal económica continuó pese al acuerdo firmado, con intervención de un mediador del Papa Francisco, entre el Arzobispado y las monjas en el marco del conflicto que disparó la adhesión de las carmelitas a la devoción de la Virgen del Cerro, no reconocida por la Iglesia.

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Ese acuerdo no fue homologado porque falta la aceptación del representante legal de Cargnello por lo que la Unidad de Delitos Económicos continuó tramitando la causa. Tampoco fue a archivo la de violencia de género ya que cuando faltaban días para que lo hiciera, los representantes legales del convento presentaron un escrito que interrumpió los plazos.

La priora María de los Ángeles, máxima autoridad de las 17 monjas de clausura del San Bernardo (una se fue en agosto), recibió a la jueza Zunino en el convento. También estuvo presente la abogada de las religiosas y una mujer representante del abogado del Arzobispado, ya que no puede haber hombres en el claustro.

En las horas que duró la audiencia, hubo varias oposiciones presentadas por los letrados y una serie de observaciones a las consultas de la Justicia. Fuentes del Poder Judicial indicaron que la priora insistió en apuntar contra el Arzobispo y en referirse a sus supuestos malos tratos. Todo el proceso fue grabado.

Roles y denuncias

La jueza le preguntó por el rol de Carlos Obeid, esposo de María Livia Galliano —la mujer que dice tener las “apariciones” de la Virgen del Cerro—, aseguró que era quien le “lleva las cuentas” junto con Marcelo Mentesana. También consultó que porqué si las religiosas denunciaron al Arzobispo se está investigando a quienes las “ayudan”. Insistió en que el Arzobispado les debe US$9000 (un préstamo pedido en el 2001, en medio de la crisis, reconoció en su momento Cargnello).

Las monjas en su denuncia contra Cargnello plantearon que había “violencia económica” y su abogada Claudia Zerda Lamas, en abril pasado, ratificó a este diario que pasaban “necesidades” económicas.

El convento cuenta con varios locales comerciales que están alquilados y es autónomo en el manejo de sus recursos, aunque sí debe presentar una rendición de cuentas al Arzobispado. Llevaba varios años sin hacerlo y sin tener una ecónoma, pero por el acuerdo firmado dio por terminado ese capítulo. Sí, se designó una responsable de llevar los números.

También el San Bernardo fue el depositario de la donación terrenos que hizo una familia porteña para que se construyera la ermita de la “Virgen del Cerro”. María Livia Galliano, la mujer que dice tener las “apariciones” de María ―la Iglesia la califica de “vidente”— fue quien planteó que las tierras debían ser para el convento.

Obeid, es el síndico de las carmelitas; como contador tiene la matrícula suspendida en el Consejo de Ciencias Económicas de Salta. Las religiosas integran, desde hace años, la fundación que gestiona las actividades y las cuentas de la “Virgen del Cerro”.

En 2003 la familia porteña Garat dona con cargo al Convento la tierra donde está la ermita y, en 2006, hay una transferencia de dominio entre esa institución y la Fundación Obra Yo Soy La Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús y Obra Yo Soy El Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús, que se inscribió en la Afip en mayo de 2006.

La escribana que actuó en esos trámites fue Mercedes Mera Figueroa de Urtubey, madre del exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey, quien era devota de la “Virgen del Cerro”.

La Fundación registra su último balance al 31 de diciembre de 2020, en el que aparece como “servicio de asociaciones n.c.p ( organizaciones que prestan apoyo a servicios comunitarios y educativos). En ese entonces tenía un patrimonio neto de $83.145.144 y un resultado negativo de $531.311 (en 2019 fue positivo en $3,8 millones). Sus operaciones bancarias no presentan atrasos; están todas en situación normal.

Con la colaboración de LA NACION Data.

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