La inflación en la ciudad de Buenos Aires fue del 4,8% en junio y acumuló 88,9% en el semestre

En junio, la inflación se aceleró y puso fin al sendero de baja mensual que los datos oficiales mostraban desde el principio de año. Si bien el precio de los alimentos y la ropa se mantuvo por debajo del promedio, el nuevo ajuste en las tarifas de la luz y el gas, junto con la suba aplicada en el boleto del subte y los valores de los planes de medicina prepaga, explican que el IPC en la ciudad de Buenos Aires haya llegado el mes pasado al 4,8%.

Son datos de la Dirección General de Estadística y Censos porteña (DGEyC), que reflejan una aceleración de 0,4 puntos porcentuales frente a mayo. En ese mes, el alza del costo de vida había sido de 4,4%, el valor mensual más bajo desde febrero de 2022.

De esta manera, el ente estadístico porteño refleja que la inflación acumulada en Capital Federal en el primer semestre de 2024 llegó al 88,9%, con una variación interanual del 272,7%.

La suba en el dato de inflación mensual se dio aun con un movimiento estable de los precios de los alimentos. El principal componente de la canasta que se usa para medir la inflación tuvo en el mes una suba del 2,7% (80,6% en el semestre). Según la medición del ente estadístico, las principales subas dentro del segmento se dieron en leche, productos lácteos y huevos (4,6%), pan y cereales (3,2%) y verduras, tubérculos y legumbres (3,1%).

Casi un cuarto de la inflación porteña en el mes se explicó por la suba en la categoría vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que tuvo un ajuste del 7,3% en junio y representó 1,32 puntos porcentuales del 4,8% general. Además del efecto de los incrementos en las boletas de luz, también impactaron en menor medida en el ajuste del precio del alquiler y las expensas.

De esta manera, la categoría acumula una suba del 102,8% en el semestre y un 272% interanual (igual que el promedio de inflación en el período).

Son estimaciones que están en línea con las proyecciones de consultoras privadas, que habían anticipado un incremento en el segmento de alimentos del orden del 3% (algo por encima del movimiento del tipo de cambio) y una inflación promedio en el mes alrededor del 5%, dinamizada por el ajuste en las tarifas de los servicios públicos. El dato nacional del Indec, que podría confirmar esta tendencia, se conocerá el viernes. En comparación con la medición nacional, la inflación porteña tiene una mayor ponderación del rubro de servicios.

Otra de las categorías que tuvo subas por encima del promedio fue Educación, por impacto de los ajustes en las cuotas de establecimientos privados, que subió un 6,5% en el mes y acumula un 97,6% en el semestre (274,4%) interanual.

También tuvieron ajustes significativos los rubros Seguros y servicios financieros (11,7%) -aunque tiene un peso menor dentro del ponderador de inflación promedio- y Restaurantes y hoteles, con un alza mensual del 6,4% (72% en el semestre). Según el informe oficial, se explica por la suba de “los precios de los alimentos preparados en restaurantes, bares y casas de comida”.

Por otra parte, el segmento Transporte se movió en línea con la inflación promedio (4,7%). Si bien se mantuvo sin cambio el valor de los boletos de trenes y colectivos, el mayor impacto se dio por el ajuste en el pasaje del subte, que desde el 1 de junio pasó a costar $650.

También impactaron “los incrementos en los precios de los combustibles y lubricantes” y tuvieron efecto contrario “las caídas en los valores de los pasajes aéreos”.

El análisis por rubros muestra que los mayores ajustes se dieron en el segmento de servicios (6,4%), que a su vez tienen mayor preponderancia en la inflación porteña que en la canasta que usa el Indec en la inflación nacional. Los bienes, en tanto, subieron 2,7% en promedio.

A su vez, hubo un mayor peso en la inflación de junio de los precios regulados (8,5%) que de los estacionales 2,4%. El resto del IPCBA, un equivalente a la ‘inflación núcleo’ que mide el Indec, se ubicó en el 4,1% en el mes (en mayo había sido de 5,1%).

“Es un buen dato, en línea con lo esperado. La baja de un punto porcentual en la núcleo es esperable porque se ve que Alimentos sigue convergiendo al crawling peg del 2%”, dice el economista Gabriel Caamaño, titular de Consultora Ledesma.

“Los precios estacionales hace meses están jugando a favor, especialmente frutas y verduras. Y dentro de alimentos, también es favorable el tema de la carne, que pondera mucho en el índice y donde está cayendo el consumo”, explica el analista, sobre la dinámica de precios de la carne vacuna.

Según la medición del ente estadístico porteño, este segmento (Carnes y derivados) aumentó en el mes un 1,1% (la menor variación dentro de la categoría Alimentos), en un contexto de caída en la demanda y el consumo: un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario plantea que el consumo anual proyectado para el año es de 44,8 kilos por habitante, el menor registro en más de un siglo.

Más allá del dato conocido hoy, las consultoras privadas ya habían estimado un rebote de la inflación mensual para junio, aunque de menor magnitud de la prevista inicialmente por un menor aumento en los alimentos. Eco Go, la firma que conduce Marina Dal Poggetto, proyecta un IPC de entre 5% y 5,5%, mientras que C&T, la consultora de Camilo Tiscornia y María Castiglioni, pronosticó una inflación mensual en torno a 4,7%. Equilibra, la firma que encabezan Martín Rapetti y Diego Bossio, proyectan un 5%, mientras que en Econviews, la consultora fundada por Miguel Kiguel, la proyección es del orden del 5,3%.