La hormona del estrés que podría ser tu problema para bajar de peso

El cortisol, a menudo llamado la “hormona del estrés”, es un glucocorticoide que se produce en las glándulas suprarrenales. Su rol principal es ayudar al cuerpo a manejar situaciones de estrés. No obstante, cuando se presenta en niveles elevados de forma crónica, puede tener impactos negativos en la salud, así como generar dificultades a la hora de perder peso.

La dietista Britni Vincent del Hospital St. Paul de Minnesota le señaló a la CNN que “la sobreproducción de cortisol puede causar grasa abdominal” y explicó que a medida que aumenta esta hormona, también aumenta el nivel de azúcar en sangre. Sin embargo, convivir de manera crónica en situaciones de este tipo mantiene elevados los niveles de cortisol, lo que puede llevar a un aumento de peso, particularmente en la zona abdominal. “Cuando nuestro nivel de azúcar en sangre aumenta, nuestro páncreas producirá insulina”, afirmó la médica, quien también agregó que esta insulina adicional promueve el almacenamiento de grasa en el cuerpo.

Bajo condiciones de estrés crónico, tanto el sistema homeostático como el hedónico, que regulan la conducta alimentaria, se ven comprometidos. Según la Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas, el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, encargado de regular los niveles de cortisol, puede incitar la ingesta de alimentos altamente calóricos, desequilibrar la energía del cuerpo y conducir a la obesidad. Además, existen datos epidemiológicos que muestran una relación sólida entre los glucocorticoides y el síndrome metabólico, el cual agrupa varias condiciones que elevan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.

Sarah McEwen, del Pacific Neuroscience Institute, respaldó en el medio estadounidense que el estrés libera una serie de hormonas que pueden acelerar el ritmo cardíaco y la respiración, con el fin de preparar al cuerpo para una respuesta de “lucha o huida”. Este estado constante de alerta no solo aumenta la ingesta de alimentos poco saludables, sino que también contribuye a la acumulación de grasa visceral, la más peligrosa para la salud.

Para manejar los niveles de cortisol y facilitar la pérdida de peso, es crucial adoptar una serie de hábitos saludables. La Dra. Charlotte Hodges, del Centro Médico White Rock en Dallas, le sugierió a la CNN que, aunque el cortisol influye en la retención de peso y la producción de insulina, es uno de los muchos factores que afectan el metabolismo. Recomienda conocer mejor esta hormona para manejar mejor su impacto en el cuerpo.

Una investigación publicada en el International Journal of Basic and Clinical Endocrinology en 2013, reveló que las personas con diabetes tipo 2 y niveles altos de cortisol tendían a elegir alimentos de baja calidad. Para romper este ciclo, es aconsejable reducir el consumo de comidas con poco valor nutricional y altos en azúcar y grasa, como la comida rápida y los snacks procesados. En su lugar, optar por cereales integrales, alimentos ricos en fibra, ácidos grasos omega-3 y magnesio puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo y reducir los niveles de cortisol.

El ejercicio regular es una de las mejores maneras de reducir el estrés y, por lo tanto, los niveles de esta hormona. Además, dormir bien es fundamental. La falta de sueño puede elevar el cortisol, lo que no solo dificulta la pérdida de peso, sino que también puede llevar a una mayor acumulación de grasa abdominal.