La abuela mostró su casa, dónde lo vieron por última vez y el largo camino al naranjal

Catalina Peña, abuela del pequeño Loan que desapareció el 13 de junio pasado, rompió el silencio en una extensa charla con LA NACION desde su campo en El Algarrobal, el lugar donde pasó sus últimas horas el niño de cinco años antes de desaparecer.

Por primera vez, la octogenaria mujer replicó junto a LA NACION el recorrido de casi 600 metros que separan su casa del naranjal al que llevaron a Loan y del que nunca volvió.

Bronca, angustia y miedo son algunos de los sentimientos que Catalina tiene a casi dos semanas de que su vida diera un giro y parte de su familia y amigos quedara en la mira de la Justicia que los investiga por la captación de menores con fines de trata.

Desde que fue secuestrado, hasta que “se lo llevó el Pomberito”, un duende mítico de la cultura guaraní, la mujer trazó diversas teorías de lo que podría haber pasado la tarde en la que ella organizó un almuerzo para cumplir una promesa que le había hecho a San Antonio luego de perder su pequeño y antiguo celular.