Fue criado en una secta extremista y reveló los horrores de la poligamia: “Corría el riesgo de sufrir la opresión de los mayores”

Nephi Robinson es un ciudadano estadounidense que reveló, a través de YouTube, el horror que experimentó desde su infancia hasta entrada la adultez al vivir en una secta extremista. Este tipo de historias es cada vez más frecuente en diferentes países de América y Europa, en donde exintegrantes deciden tomar otro camino, aunque esté juego el riesgo de no volver a ver a su familia.

Nephi nació en el seno de una familia practicante de la Iglesia de Cristo de los Últimos Días, conocida popularmente como La Orden y diferente a la Iglesia de los Santos de los Últimos Días. Esta misma derivó en 1935 de la Iglesia Mormona, cuando abandonó la política de la poligamia. Ante esta presunta herejía, Elden Kingston -su fundador- rompió todo vínculo y creó su propia religión.

Históricamente, se consideró a La Orden como una secta extremista y fundamentalista, en la que la figura del hombre predomina por sobre la de la mujer y los niños. Es por ello que cada uno puede tener hasta 14 esposas, según contó Nephi en el canal Cults to Consciousness.

El denunciante describió el calvario que padeció por ser gay, bajo estrictas normas en las que se tenía que casar con una mujer y en donde se vio obligado a tener hijos. Nephi fue producto de la relación de su padre, John Daniel Kingston, que a su vez es hermano del actual líder de la secta, Paul Elden Kingston. Esto le valió de una presión mucho mayor a la hora de decidir el rumbo de su vida.

El padre del joven lo tuvo con su tercera esposa, de un total de 14. Y Nephi resultó ser el segundo de sus 13 hijos. En 1999 ocurrió un escándalo nacional, cuando su tío fue a la cárcel por tomar a su sobrina de 16 años como una de sus esposas (ya tenía 15). La carátula se describió como “incesto”.

Una vida en constante sumisión

Como la poligamia es ilegal en los Estados Unidos, en su certificado de nacimiento Nephi estuvo inscripto con el nombre de un padre ficticio, Phil Robinson. Incluso, tuvo que hacerse cargo de la crianza de sus hermanos pequeños, ya que su verdadero progenitor nunca aparecía en su casa. Solo lo hacía para “procrear”, tal como él mismo contó.

A una edad temprana descubrió que sentía atracción por los hombres, pero siempre lo mantuvo oculto, en particular porque corría el riesgo de sufrir la opresión de los mayores e incluso la expulsión. “Me esforcé mucho para no mostrarme tal cual soy. Ayuné y oré muchas veces (…) Tal como yo lo entendí, me inculcaron algo que es anti-matrimonio, anti-vida y anti-procreación”, comentó y lamentó: “Ser gay fue algo tan terrible, hice lo que pude para merecer estar vivo”.

De este modo, el hombre se casó con una mujer y tuvo siete hijos. “Procrear es definitivamente una de las partes menos favoritas de mi vida”, reconoció. En medio de esta circunstancia, recibió presiones para contraer matrimonio por segunda vez, sin embargo, desistió y en 2013 les habló de su orientación sexual.

Luego de eso, tanto su esposa como su padre les advirtieron que eso se debía a las hormonas que le ponían a la carne, pero sus intenciones iban más allá. Fue por esto que abandonó la congregación y vivió en un auto hasta que su abuela le ofreció quedarse con ella. En la actualidad, Nephi lucha por la tenencia compartida de sus hijos, quienes siguen bajo la custodia de La Orden.