Eurocopa: el insólito desempate de posiciones entre Dinamarca y Eslovenia se decidió por una amonestación a un asistente

Pasaron 30 años sin que hubiera un cuádruple empate en puntos en un mismo grupo de un campeonato internacional grande de fútbol. Aquella vez, México, Italia, Irlanda y Noruega igualaron también en diferencia de goles (0, lógicamente) y definieron los tantos en favor y algún resultado entre sí (los nórdicos resultaron eliminados). En esta Eurocopa, Alemania 2024, se repitió el número 4 en la columna de puntos en los cuatro seleccionados de la zona E: Rumania, Bélgica, Eslovaquia y Ucrania. Pero el desempate se dio más temprano en la lista de criterios: diferencia de goles entre tres casos (los ucranios quedaron fuera), y tantos en favor en uno solo (los rumanos superaron a los belgas y figuraron primeros).

Pero aun así, en medio de esa excepcionalidad, única en tres décadas de fútbol internacional, hubo una resolución de zona más llamativa en el Mundial Rusia 2018. No decidieron los puntos ni los goles, sino las tarjetas. Japón y Senegal terminaron 2-2 entre sí luego de que los asiáticos vencieran por 2-1 a Colombia y cayeran por 1-0 frente a Polonia y de que los africanos se impusieran por 2-1 a los polacos y perdieran por 1-0 a manos de los colombianos. Cuatro puntos, cuatro goles propios, cuatro tantos ajenos en cada caso. Y como en esa Copa del Mundo se inauguró el de juego limpio como criterio de desempate, debieron contar los puntos negativos: -1 por tarjeta amarilla, -3 por roja indirecta (segunda amarilla), -4 por roja directa y -5 por amarilla más roja directa en el mismo encuentro. Entre tanta paridad hubo que buscar los legajos de los japoneses y los senegaleses: por tres amonestaciones contra cinco, los nipones se clasificaron octavofinalistas (los despediría Bélgica con un 3-2).

Y sin embargo, el fútbol tenía una vuelta más de tuerca por ofrecer en cuanto a desenlaces insólitos de grupos. Ocurrió en esta propia Eurocopa. La tabla de la zona C marcaba exactamente los mismos números tanto para Dinamarca como para Eslovenia: 3 partidos, 0 victorias, 3 empates, 0 derrotas, 2 tantos en favor, 2 en contra, 0 de diferencia, 3 puntos. ¿Cómo desequilibrar? Como lo estipula UEFA para este certamen, según estos parámetros:

partido entre los equipos empatadosdiferencia de goles entre los igualadosgoles en favor entre los empatadosdiferencia de goles en el grupogoles en favor en el grupojuego limpio (1 punto por tarjeta amarilla, 3 por roja directa y 3 por roja indirecta)posición en la eliminatoria para la Eurocopa

Pues daneses y eslovenos quedaron 1-1 entre sí en la cancha y en el resto de la tabla estaban iguales, también. Ergo, se pasaba al criterio del fair play. ¿Cuántas amonestaciones sumaban los futbolistas escandinavos en los tres partidos de la zona C? Seis. ¿Y los jugadores eslavos? Seis, según informó UEFA. Pues bien, había que recurrir a la clasificación para el torneo. Y en eso tenía ventaja Dinamarca. Así se entendió en un primer momento: los daneses quedarían segundos, y los eslovenos, terceros. Clasificados ambos, eso sí, luego de los sendos 0-0 de Eslovenia con Inglaterra y Dinamarca con Serbia en la última fecha del grupo.

De todos modos, surgió un dato inesperado. Con el correr de las horas se supo de un hecho que hizo innecesario apelar al parámetro de la eliminatoria para resolver la posiciones de unos y otros. Nueve días antes de la jornada decisiva de la zona, en la primera fecha, había habido una tarjeta amarilla inadvertida, que en el momento fue considerada inocua. En el propio enfrentamiento entre los daneses y los eslovenos se dio una amonestación inusual. El árbitro suizo Sandro Schärer advirtió con el rectángulo plástico a Milivoje Novakovic, un asistente técnico del entrenador Matjaz Kek, y a raíz de ese apercibimiento Eslovenia concluyó con siete tarjetas amarillas contra seis de Dinamarca.

Ergo, los peninsulares resultaron segundos en la zona, y los balcánicos, terceros. Es cierto que ninguno de los dos bandos resultó eliminado de la Eurocopa. Y que aquella amonestación a un integrante del cuerpo técnico de Eslovenia tampoco modificó las ubicaciones en el grupo. Pero bien podría haberlo hecho. Y con ello, tener incidencia directa en el devenir del certamen, alterando los cruces de los octavos de final.

Compacto de Dinamarca 1 vs. Eslovenia 1

En ese sentido, a ninguno de los dos seleccionados le tocó fácil el emparejamiento en la primera rueda de los playoffs: Dinamarca se las verá con el local, el poderoso Alemania (este sábado a las 16 de Buenos Aires, en Dortmund), y Eslovenia se medirá con el Portugal de Cristiano Ronaldo (este lunes a las 16, en Fráncfort). Aunque esta vez no haya cambiado la situación, para el futuro queda la lección: una incorrección de alguien que está en el banco de suplentes y ni siquiera jugará el partido puede decidir el adversario en una llave mano a mano, e incluso hasta una eliminación…