Estuvo en Cuestión de Peso y bajó 130 kilos: la nueva vida de El Retutu

En 2006, en pleno auge de los realitys, llegó a la Argentina un nuevo formato que además de ser una competencia atravesaba un tema poco tratado en la televisión abierta: la obesidad. Cuestión de Peso proponía un seguimiento exhaustivo en el camino de un grupo de participantes que buscaban bajar de peso, con su salud como eje. Hasta 2018 cientos de personas siguieron en vivo el formato, que se convirtió en el éxito de las tardes de eltrece. Algunos de aquellos participantes tomaron gran relevancia tanto por el cambio radical de sus vidas como por su personalidad. Una de ellas fue Gastón Villegas, conocido popular como “El retutu”, músico y uno de los personajes más queridos por los televidentes. El programa le cambió la vida, aunque él solo buscaba que su música llegara a más personas, tal como contó en dialogo con LA NACIÓN.

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“En 2011 estaba con la música y me invitan a participar en Cuestión de Peso. Ahí lo vi como una publicidad para mi banda. Dije: ‘Entro y estoy dos meses para que me sirva a mi y sigo trabajando’”, recuerda El retutu, que en aquel entonces su nombre comenzaba a sonar en el mundo de la música tropical, pero tenía en claro que, hasta entonces, no tenía la llegada masiva que sí tenía el reality.

Sin embargo, sus planes cambiaron de inmediato al tener los primeros resultados de los análisis de control. Hasta ese momento, Gastón no sabía cuál era su peso, no sentía dolencias ni ningún tipo de molestias relacionadas a su salud, pero ese calmo bienestar era consecuencia de su falta de movilidad, ya que estaba acostado en la cama la mayoría del día. Su único movimiento lo hacía para trabajar de chofer, donde pasaba 12 horas sentado. El programa le mostró la realidad de su estado: “Ahí supe que tenía hígado graso, con los valores muy altos, colesterol y artrosis en las dos rodillas. Ahí descubrí que tenia una enfermedad y mi sobrepeso”.

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La balanza marcaba 270 kilos. “Era una bestia”, asegura el cantante a la distancia pero no sobre su aspecto físico sino en referencia a cómo construyó su dieta en aquellos años en los que pasó largos meses sin ver a su madre, que vivía a 80 metros de distancia, por estar prácticamente postrado. En ese entonces, no podían faltarle dos kilos de carne por día, un kilo de pan, yogur y un litro de leche con cinco alfajores para comer luego de la cena.

El camino fue largo, de trabajo y muchos cambios, algunos de ellos de público conocimiento a través de la pantalla. Otros no. Fue participante y visitante del programa en diversas emisiones. En 2012 se consagró campeón por el voto de la gente y con un total de 130 kilos bajados. Además de tener ese logro pudo cumplir con su objetivo: vivir y demostrarle a su hijo que un cambio es posible. “El gran pilar fue mi hijo, que tenía cuatro años en ese entonces”, recuerda como el impulso de aquel niño que a pesar de las dificultades que genera esta enfermedad lo llevaba a luchar contra cientos de pensamientos y obstáculos.

“La obesidad te lleva a eso, al encierro, a uno que se auto discrimina porque no querés que te hagan bullying. No querés la cargada y que te digan: ‘Che estas gordo’. Sí, ya lo sé, no necesito que me lo recalques. Entonces preferí quedarme en un lugar seguro que era mi casa”, recuerda sobre su tiempo recluido, en el cual brindaba shows pero acompañado de sus propias limitaciones, que apenas le permitían cantar.

Ese “Retutu” quedó atrás, aunque asegura que el mantenimiento del peso siempre es difícil, lo aprendido de la mano de profesionales a 11 años de aquella experiencia televisiva hoy lo sigue acompañando. El cuidado de su salud es diario y su clave principal corresponde a la medición de porciones, sin tener alimentos prohibidos, consumiendo mucha bebida saludable y realizando actividad física. “Yo aprendí con la enfermedad y necesité muchas herramientas”, afirma y subraya que no podría haber adquirido todo ese aprendizaje sin la ayuda profesional ni su fuerza de voluntad. “Si no entrabar a Cuestión de Peso no estaría vivo”, sostiene.

La vida después de Cuestión de Peso

Cuestión de Peso proponía la convivencia entre los participantes -que eran entre 15 y 20-, donde cada uno exponía sus vivencias y la lucha diaria para cumplir con el objetivo semanal de la pérdida de peso. Allí surgían alianzas y enfrentamientos, propios del juego. Aunque muchos de ellos están alejados de los medios de comunicación, algunos otros suelen ser noticia. Actualmente, El Retutu tiene poco vínculo con sus excompañeros.

“Tengo diálogo con Alejandro Gerez, que hizo un cambio terrible en su vida siendo deportista. También hablo con Lucía Marti. La relación es mediante mensajes de Instagram. No nos juntamos porque, como siempre, las juntadas son para comer”, cuenta. Asimismo, Luis “Luisito” Zeda es una de las personas con las que más charla.

En los últimos días, “Luisito” generó gran preocupación ante el urgente pedido de ayuda que hizo, debido a su estado de salud al tener un peso aproximado de 300 kilos. “Él quiere hacer un tratamiento que lo interne porque no puede de otra forma. Lo entiendo porque tiene una enfermedad, no lo juzgo. Es buena persona pero no tiene el apoyo que tiene que tener, por ejemplo acceso a un hospital donde se lo pueda tratar”, asegura El Retutu.

El gran cambio de vida de El Retutu que lo impulsa a nuevos rumbos

Su largo camino para cambiar los hábitos que lo habían llevado a tener un frágil estado de salud hoy le da una vitalidad a la que día a día le saca provecho. Sus proyectos lo impulsan a seguir trabajando para cumplir sus sueños. Con la voz de la experiencia, el cantante de “Hoy volví a verte” tiene dos proyecto en busca de brindar ayuda a quienes atraviesan este problema de salud. El primero se trata de una hospital nacional especializado para tratar el sobrepeso, debido que hay pocos centros que pueden ofrecer los servicios requeridos para este enfermedad. Mientras que el segundo es poder brindar charlas en escuelas junto a profesionales para generar concientización sobre la problemática.

Mientras, el exparticipante continúa su colaboración constante en merenderos en La Matanza. Y se encuentra en las vísperas del lanzamiento de su propia fundación “Juntos al Retutu”, un proyecto vinculado al cuidado de las infancias. Contará con talleres, grupos de ayuda escolar, deportes y brindando un espacio donde los niños puedan pasar momentos de aprendizajes sin que falta una merienda, con la intención de “sacarlos de la calle”.

Totalmente ligado a este proyecto, Gastón decidió acompañar su nuevo lanzamiento solidario con un radical cambio en su carrera musical. Sus canciones seguirán haciendo bailar al público, pero ahora buscará que los más chicos puedan hacerlo con interpretaciones que hablen sobre temas actuales y los atraviesen en cuanto a su crecimiento. Por ello, se lanzará como cantante infantil y tiene como grandes referencias las carreras de Panam, Topa y Piñón Fijo, por lo que como ellos quiere difundir alegría entre los más pequeños.

Desde que su figura cobró una gran popularidad y pudo contar con los recursos necesarios, Gastón buscó los lugares donde podría brindar su ayuda y aporte, principalmente enfocado a los niños porque él sabe lo que es pasar hambre. “En mi infancia no teníamos un plato de comida. Comíamos de los desechos del Mercado Central. Eso me llevó a querer ayudar a los niños, mi propia experiencia”, concluye y se esperanza por los frutos que dará su nuevo destino musical.

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