Entramos al bautismo de Ana García Moritán: las fotos exclusivas y todos los detalles

Tenía que ser este año. Ni Pampita Ardohain ni Roberto García Moritán querían dejar pasar mucho tiempo para que su hija Ana, de cuatro meses y medio, recibiera su primer sacramento. Inicialmente la fecha era el 4 de diciembre, pero como uno de los padrinos tenía que viajar, debieron reprogramar. Y definieron el 18 de diciembre como el gran día. Coincidió con el cumpleaños de Santino, el hijo mayor de Robert. Y como suele suceder con esta gran familia ensamblada, todo cerró en armonía. A pesar de que aquel sábado el itinerario fue intenso, lograron que fluyera y disfrutaron de un día a puro festejo: al mediodía, se reunieron con Milagros Brito, la madre de “Tany”, para almorzar juntos. A la tarde, cuando regresaron a su casa, en el barrio privado Santa Bárbara, Luciana Pizzolorusso, una de las íntimas de Pampita, había ultimado los detalles para el bautismo de la más chica de la familia junto a la ambientadora Marisa Tenguerian. Una larga mesa rectangular cubierta por una carpa de luces y globos blancos era la estrella del jardín. En total, había cincuenta exclusivos lugares para familiares y amigos cercanos.

La ceremonia comenzó pocos minutos después de las seis y media de la tarde. Fabricio Maranzana, párroco del Dulcísimo Nombre de Jesús, el mismo que casó a Pampita y Roberto el 22 de noviembre de 2019 en el Palacio Sans Souci, celebró el bautismo. “Él nos acompaña siempre, en las buenas y en las malas”, contó Carolina. El evento también tuvo sorpresas para la modelo y conductora. Sobre el muelle, donde se colocó el altar, se ubicó la cantante Trinidad Montiel, que junto a Agustín Pedemonte, se encargó del repertorio musical. Ese fue un regalo de Luciana Pizzolorusso, Estefanía Novillo, Oriana Montanelli y Martina Cicchetti, las amigas más íntimas de Carolina. “Somos como hermanas”, dijeron y agregaron: “Nos parecía muy emotivo poder hacer este regalo. Armamos el cancionero con los cánticos que más nos gustan. Un momento muy emotivo fue cuando Trini entonó ‘La niña de tus ojos’, sobre el comienzo”. Los padrinos fueron cuatro: por el lado de Pampita, Luciana y Carola Carrasco, que viajó especialmente desde Chile para la ocasión. Por el lado de Roberto, fueron su hermano menor Francisco y uno de sus íntimos, Joaquín Juana. Ana estuvo en brazos de cada uno de ellos y en todo momento se la vio muy risueña, incluso a mitad de la ceremonia, cuando el sacerdote invitó a cambiar su vestido por otro. “Es un símbolo. Cuando cayó el agua en su cabeza con la fórmula ‘Yo te bautizo en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo, ella recibió la Gracia del Bautismo, el regalo que Dios le hace para que sea feliz y también es el signo de que recibe esa limpieza espiritual, que le borra la mancha del pecado original. Entonces, se transforma en una mujer nueva. Por eso le cambiamos la ropa blanca, que significa pureza”, explicó a ¡HOLA! Argentina el padre Fabricio.

Con la canción “Ángeles de Dios” de fondo, la ceremonia llegó a su fin con la complicidad del atardecer. Entonces, todos los presentes se acercaron a sacarse fotos con la beba. Los primeros fueron sus abuelos paternos, Roberto García Moritán y Lucila Fernández Llanos. Después, aparecieron sus tíos y hermanos. Con mucha prudencia, los amigos empezaron a acercarse. Entre ellos, sorprendió ver a Angie Balbiani, que hizo su primera salida tras el nacimiento de su segundo hijo, Cósimo, el pasado 10 de diciembre. “Tenía muchas ganas de salir después de tres semanas de reposo y fue el evento perfecto para que mi bebé inaugure sus salidas y conozca a Caro, que es su madrina”. También los acompañó Julieta Novarro con sus dos hijos, Lola y Bruno Jinkins. “Como familia tienen una conexión muy fuerte con lo espiritual y con su religión, por eso era importante bautizarla. Esa bebita es como si supiera todo: siempre conectada, sonriendo y disfrutando de la compañía de una manera muy especial”, contó Julieta. Quien tampoco faltó a la cita fue Benjamín Vicuña. Y dejó claro la excelente relación que tiene con Pampita y con Roberto.

Los souvenirs fueron varios. El más visible, un osito de peluche que fue ubicado sobre cada plato. Además, las estampitas que se repartieron al final de la ceremonia, junto a unas cajas personalizadas hechas a mano que en su interior tenían una medalla del Sagrado Corazón, de la que Pampita es devota. También había una libreta de firmas donde se podía dejar mensajes para la agasajada.

Las cámaras del reality Siendo Pampita capturaron cada momento para completar un capítulo de la segunda temporada que se ocupará exclusivamente de este evento. Cerca de las 21, los invitados se ubicaron en la gran mesa para probar las delicias de La Mar y Tanta, los dos restaurantes de Roberto. El menú: ceviches, sushi, empanadas de pescado, arroz con mariscos y el famoso plato “Quinoa airport” del chef Gastón Acurio fueron las opciones para los adultos; pizzas, para los más chicos. Después, hubo una mesa dulce con las tres tortas de Tanta, Suspiro, Tres Leches y Lemon Pie.

Al finalizar la comida, Ana volvió al festejo después de una siesta, siempre sonriente y de brazo en brazo. Según contó Pampita a sus amigas, a Ana le costó conciliar el sueño esa noche porque había sido un día de muchas emociones.

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