Djokovic se cree “bendecido”, pero le angustia el futuro del tenis: a qué otros deportes les tiene “miedo” por su auge incontrolable

La lesión de meniscos en la rodilla derecha que sufrió durante Roland Garros (venció a Francisco Cerúndolo en octavos y se retiró del torneo) y que derivó en un paso urgente por el quirófano, no frenó el espíritu combativo ni minó el gen ganador de Novak Djokovic. Si bien su objetivo de fondo eran los Juegos Olímpicos (arrancan en París el 26 del actual), cuya medalla dorada es lo único que le falta a su extraordinaria carrera, en medio del camino estaba Wimbledon. Un Grand Slam. De los que ya ganó 24, y este, sobre césped, nada menos que en siete ocasiones. Pero ¿cómo iba a faltar? ¿Cómo no lo iba a intentar?

Así, las cosas, con una férula protectora, dio el presente en un torneo que se desarrolla sobre la superficie más traicionera de todas. La que provoca resbalones permanentes, frenos bruscos, apertura de las piernas en exceso. Es decir, todos los condimentos y variantes necesarias como para poner el cuerpo en zona de riesgo. Pero ahí está Nole, a sus 37 años. Dando batalla. Con el entusiasmo de un novato, pero con el corazón de un gigante. Como lo es.

Pasó el debut frente al checo Vit Kopriva (123°), surgido de la clasificación, y no le fue mal: cedió apenas cinco games en tres sets. Le tocó en segunda rueda el local Jacob Fearnley (277°), que recibió un wild card, y ya pasó algún sofocón, al punto de ceder un set. Y en la tercera rueda, tuvo enfrente al australiano Alexei Popyrin (47°). No le resultó sencillo el compromiso, ya que perdió el primer set, pero finalmente se impuso por 4-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (7-3).

Incluso, estando set abajo y 4-1 en ventaja en el segundo, todavía sin el partido resuelto, resolvió con simpatía una situación atípica en la cancha central del All England. Sacaba Popyrin con el score 30-30 cuando el público estalló en aplausos y griterío. Los jugadores se sorprendieron, pero rápidamente entendieron el motivo de la euforia repentina y prolongada: Inglaterra se acababa de clasificar, por penales, para las semifinal de la Eurocopa 2024 tras derrotar a Suiza. Entonces, Djokovic, futbolero de ley y gran conocedor de ese deporte, ensayó un zurdazo al aire como una manera de compartir la alegría de los aficionados locales.

Glorious scenes at Wimbledon:

A wave of applause starts on Centre Court as England qualifies for the Euro semifinals…

Djokovic, uber-aware, understands what happens and mimics kicking a ball – genius pic.twitter.com/FNhBsi9Laq

— Bastien Fachan (@BastienFachan) July 6, 2024

Más tarde, por las redes circuló una foto artística de Djokovic, con una filtración de luz solar, en una composición fantástica. El propio serbio se hizo eco de la imagen y posteó en IG: “Bendecido. En la semana 2. ¡Vamos!”.

Un campeón preocupado por el tenis

Pero mientras va pensando en su duro compromiso de octavos de final, seguramente este lunes, frente al dinamarqués Holger Rune (15°), Djokovic también tuvo un mensaje profundo y especial en la rueda de prensa. Preocupado, concretamente, por el futuro del tenis. Hizo hincapié en la necesidad de buscar variantes que le permitan a este deporte no perder el interés de las nuevas generaciones, más volcadas hacia otras disciplinas en las que predominan destrezas y características distintas. Concretamente se refirió al riesgo que representa el auge del pádel y del pickleball. Este último, furor en los Estados Unidos.

“En términos de innovación en nuestro deporte… aparte de los Grand Slam, tenemos que descubrir cómo atraer a una audiencia joven. El tenis, por un lado, está en un buen lugar, pero al mismo tiempo, cuando miramos a la Fórmula 1, por ejemplo, y lo que han hecho en términos de marketing, en términos de crecimiento del deporte, en términos de las carreras alrededor del mundo y lo populares que son… Creo que necesitamos hacer un mejor trabajo en nuestras respectivas giras. Los Grand Slams siempre van a salir bien. Pero creo que nuestras giras deben mejorar”, dijo el serbio, integrante por dos décadas del famoso Big 4 que conformaron con Roger Federer, Rafael Nadal y Andy Murray.

Djokovic percibe un futuro en zona de peligro ante el eventual estancamiento y la falta de innovación. “Tenemos suerte de ser un deporte muy histórico y muy global. Pero creo que uno de los estudios realizado por la Professional Tennis Players Association (PTPA) hace 3 o 4 años mostró que el tenis es el tercer o cuarto deporte más visto en el mundo junto con el cricket. El número 1 es fútbol o soccer como lo llaman en los Estados Unidos. En segundo lugar está el baloncesto. Luego están el tenis y el cricket. Pero el tenis es el número 9 o 10 en la lista de todos los deportes en términos de utilizar su popularidad, comercializarla o capitalizarla. Creo que hay un enorme espacio para el crecimiento”, puntualizó.

¿Dónde advierte el serbio que están los problemas? Hay respuestas para todo. “Estamos bastante fraccionados como deporte. Hay bastantes cosas que debemos analizar colectivamente e intentar mejorarlas. Necesitamos aumentar el número de jugadores que viven de este deporte. Muy rara vez veo en los medios que ustedes escriban sobre el hecho de que sólo hay entre 350 y 400 jugadores, tanto hombres como mujeres, individuales y dobles, que viven de este deporte en este planeta. Eso es profundamente preocupante para mí. Sí, hablamos de que el ganador del Grand Slam gana esto o aquello. La atención se centra siempre en el gran premio, pero ¿qué pasa con el nivel base? Todavía estamos haciendo un trabajo muy pobre allí… un trabajo muy pobre.

“El tenis es un deporte muy global y lo adoran millones de niños que toman una raqueta y quieren jugar, pero no lo hacemos accesible. No lo hacemos tan asequible. Especialmente en países como el mío que no tienen una federación fuerte, que no tienen Grand Slam o historia o grandes presupuestos… así que creo que colectivamente todos tenemos que unirnos o crear una nueva base, una piedra angular de lo que realmente es el tenis. .. que es el nivel base. El nivel del club”, puntualizó. No es la primera vez que Djokovic hace referencia a los sectores menos beneficiados del tenis a nivel profesional. Aquellos que no tienen grandes presupuestos ni ganancias para reinvertir en sus carreras.

Paralelamente, mencionó el problema que empiezan a generar deportes que se desprenden del tenis, que tienen alguna familiaridad, y que captan muchos nuevos adeptos, atraidos por diferentes factores: mayores posibilidades de participar, menos necesidades de traslados, costos más reducidos, entre otros.

“Ahora tenemos un pádel que está creciendo y surgiendo. La gente se divierte y dice: ‘Sí, pero el tenis es tenis’. El tenis es el rey o la reina de todos los deportes de raqueta. Eso es cierto. Pero a nivel de clubes, el tenis está en peligro. Si no hacemos algo al respecto, global o colectivamente, el pádel y el pickleball convertirán todos los clubes de tenis en canchas de pádel y de pickleball. Porque es más económico. Tienes una cancha de tenis… puedes construir 3 canchas de pádel en una cancha de tenis. Haz los cálculos simples. Simplemente es mucho más viable financieramente para el dueño del club tener esas canchas. Estas son algunas de las cosas que quería compartir. En el gran esquema de las cosas, debemos abordar todos estos desafíos y cuestiones. Porque llevan un tiempo ahí fuera. No creo que lo hayamos abordado de la manera adecuada”.