Día del Jazz: por qué se celebra hoy y cuál el origen de este género

El Día Internacional del Jazz se celebra este 30 de abril, una efeméride que busca posicionar a este género de música como herramienta educativa y de promoción de la paz, el diálogo y la cooperación entre pueblos de todo el mundo.

La fecha fue instaurada en 2011 por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) con el objetivo de rendirle tributo a este movimiento musical y de dar a conocer su valioso aporte para el intercambio cultural.

Según explican desde el organismo multilateral dependiente de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para sustentar la decisión se tomó en cuenta que “esta importante forma de arte internacional es un ejemplo de promoción de la paz, el diálogo entre culturas, la diversidad y el respeto por los derechos humanos y la dignidad humana, contribuyendo a la erradicación de la discriminación, la promoción de la libertad de expresión, el fomento de la igualdad de sexos y el refuerzo del papel de la juventud en el cambio de la sociedad”.

Qué es el jazz

El jazz es un género musical que surgió a principios del siglo XIX en Estados Unidos a partir de la fusión de elementos culturales provenientes de diversas zonas del mundo, según sostienen desde el sitio especializado Jazz Observer. El punto de partida geográfico de este género habría sido la ciudad de Nueva Orleans, en sí misma un crisol étnico por las importantes comunidades afroamericanas, francesas y latinas que todavía atraviesan a la capital del Mardi Gras.

En esta metrópolis sureña estaba ubicada la Congo Square, un espacio al aire libre donde a principios del siglo XIX los esclavos —la esclavitud recién sería abolida en Estados Unidos en 1863— se juntaban a hacer música y bailes espontáneos, en los que también se fusionaron ritmos del cercano caribe, así como instrumentos de marcha como la trompeta, que se volvieron más comunes en el área durante la Guerra Civil estadounidense (1861-1865). De este primer acercamiento, subraya Jazz Observer, surgió el género ragtime, antecesor del estilo que se celebra este 30 de abril.

El fin de la Guerra Civil y la consecuente abolición de la esclavitud llevó a una circulación algo más libre de los afroamericanos por el territorio norteamericano, y de esta forma, elementos de música gospel y blues (otros dos géneros surgidos como una respuesta musical a la dureza de las plantaciones de esclavos sureñas) llegaron a las reuniones de Congo Square, generando la transición del ragtime al jazz. La influencia europea, presente en Louisiana a través de la comunidad francesa que fundó la ciudad en 1718, también fue determinante a la hora de aportar los acordes que hoy son tan característicos de este estilo musical.

De esta forma, la primera oleada del jazz se produjo entre fines del siglo XIX y el siglo XX. Algunas de las primeras figuras del ragtime y el jazz en esta etapa fueron Scott Joplin, Buddy Bolden y King Oliver, que también sería el maestro de Louis Armstrong, uno de los músicos más revolucionarios dentro del género, ya que cambió el enfoque de la improvisación general de un conjunto a la expresión personal, en su caso a través de la trompeta.

Contemporáneos a Armstrong, parte de la segunda generación de músicos de jazz, fueron otros artistas recordados hoy como Duke Ellington y Count Basie. Al mismo tiempo, el jazz tenía su variante europea surgida en Francia, el jazz manouche, que todavía se oye en las calles de París, y que tuvo como una de sus principales figuras al guitarrista francés Django Reinhardt.

Esta era de plena expansión del género culminaría a fines de la década del 30 y comenzó a disolverse en la siguiente, cuando este tipo de música se fundió en el concepto de Big Band. Pero el jazz continuó vivo y derivó en versiones modernas y libres, que buscaron romper con las progresiones de acordes y profundizar en la improvisación desestructurada. Algunos de los artistas más icónicos de estas versiones modernas del jazz son Miles Davis, John Coltrane, Thelonious Monk y Charlie Parker.

En la Argentina, la escena jazzística tiene como principal referente a Oscar Alemán, virtuoso guitarrista formado en Francia que tocó con figuras como Josephine Baker y Django Reinhardt antes de volver al país tras la invasión nazi del país europeo. Además de su legado discográfico, Alemán también fundó una escuela para guitarristas sin medios económicos, con lo que buscó difundir en estas latitudes la música que lo apasionaba. Otras figuras nacionales destacadas del género son Javier Malosetti, el Trío Fattoruso y Luis Salinas, aunque la influencia de esta música puede encontrarse en destacados artistas populares como Luis Alberto Spinetta.

Este breve recorrido sirve para mostrar que el jazz es un género global, con una historia rica y un amplio desarrollo hasta nuestros días, donde se siguen escuchando los clásicos, pero también surgen nuevas figuras como Esperanza Spalding, James Francies y Mark Guiliana, entre muchos otros que hoy se suman a las millones de personas que celebran el Día Internacional del Jazz.