Crimen en Mar del Plata. Se entregó en Tucumán el novio de la hija del exchofer de Néstor Kirchner buscado por el homicidio

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.– Juan Jesús Piero Pinna, el exrugbier acusado de asesinar de cuatro tiros a uno de los invitados a la fiesta del polémico empresario Mauricio Damián Ríos, se entregó hace instantes en la sede Brigada de Investigaciones de la Policía de Tucumán. El sospechoso también era buscado por la Justicia tucumana imputado de haber robado, acompañado por una patota armada, dinero y máquinas del comercio de su expareja.

“Se entrega en Tucumán para resguardar su integridad”, dijo el abogado defensor del sospechoso, Sergio Faiad.

Pinna, de 34 años, estaba prófugo desde la madrugada del domingo, cuando escapó en auto con su novia, Romina García –hija de Rudy Ulloa, exchofer y exsecretario de Néstor Kirchner, hoy devenido en empresario de medios– después de haber golpeado y fracturado a uno de los invitados de la fiesta de cumpleaños de Ríos y de haber asesinado a Maximiliano Rihl en el estacionamiento del parador Horizonte del Sol, de Punta Mogotes.

Ese fue el final de un raid de 48 horas entre dos provincias para Pinna. La Justicia de Tucumán lo había declarado en rebeldía este mismo fin de semana, tras la denuncia de su expareja, María Laura Coria, que lo acusó de haber ido con nueve hombres armados a su negocio, El Faraón del Pollo, para llevarse efectivo, heladeras industriales y exhibidoras, una computadora, un camión e incluso armas.

Pinna quedará detenido. Podría ser indagado, en primera instancia, en San Miguel de Tucumán, por el robo a su expareja y exsocia en una distribuidora avícola, antes de ser trasladado a esta ciudad para comparecer como imputado de homicidio agravado y lesiones. Para ese concurso de delitos se prevé la pena de prisión perpetua.

Aún no trascendió qué medida tomará la fiscal marplatense Florencia Salas con respecto a la hija de Ulloa y la exdiputada santacruceña Estela García. Ella presenció toda la violenta y mortal secuencia en el parador Horizonte y luego escapó de la escena del crimen con el hombre que disparó nueve veces con una pistola calibre 9mm y provocó la muerte de Rihl, según afirmaron al menos media decena de testigos.

La fiscal Salas deberá evaluar si, dado el vínculo que tenía con el imputado, puede comparecer como testigo o si se le puede imputar un eventual encubrimiento.

La representante del Ministerio Público Fiscal bonaerense había librado anoche el pedido de captura nacional e internacional del sospechoso. Desde entonces se notificó a la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) y a todo el sistema federal de seguridad para ampliar el radio de búsqueda e impedir un eventual intento de salida del país. Lo buscaban no solo en Buenos Aires y en Tucumán, sino también en Santa Cruz, donde Pinna y su pareja podrían haber ido en busca de refugio.

En Río Gallegos, hace más de una década, la hija de Ulloa y de Estela García encabezó el grupo de jóvenes –”La Juventud de los Muchachos Peronistas”, se denominaban–, que en 2011 impulsó la construcción del monumento de homenaje al expresidente, al cumplirse un año de su muerte.

El vínculo de amistad (y de negocios) entre los Ulloa y Ríos es de larga data y más que conocido en Mar del Plata, con testimonios que confirman las reiteradas visitas que le ha hecho en esta ciudad el exchofer y exsecretario de Néstor Kirchner, derivado en empresario con inversiones en supermercados y medios de comunicación.

Una fotografía difundida por el diario La Capital expuso a la pareja junto al anfitrión Ríos, el agasajado durante la noche del último sábado, cuando celebró junto a más de 200 personas su cumpleaños número 51 en el salón de fiestas del parador de playa Horizonte del Sol.

Algo pasó en un momento de la madrugada. Lo cierto es que, en la puerta del salón del parador, Pinna mantuvo un fuerte altercado con Ariel Núñez, empresario del rubro de la carne en Quilmes e invitado a la fiesta de Ríos. El exrugbier golpeó a su rival y le provocó a Núñez la fractura del tobillo derecho, lesión por la que, tras ser atendido en el Centro de Salud N°2, fue derivado al Hospital Privado de la Comunidad. Se espera que este martes declare ante la fiscal Salas.

Según pudieron reconstruir los investigadores a partir de los aportes de testigos presenciales, el incidente se produjo cuando la fiesta entraba en su etapa final y quedaban aproximadamente 50 de los 200 invitados al cumpleaños de Ríos. El altercado, confirmaron, fue entre Pinna y Núñez, y Rihl apareció en escena con intenciones de calmar ánimos.

Pero Pinna, siempre en el sector del estacionamiento del parador Horizonte, caminó hasta su Toyota Corolla blanco y regresó con una pistola 9 milímetros, con la que disparó por lo menos nueve veces, según la cantidad de vainas servidas levantadas por personal de Policía Científica en la escena del crimen. Cuatro de esos proyectiles alcanzaron a Rihl: uno en el tobillo, otro en la rodilla, el tercero en la muñeca y el cuarto -y letal-, en la zona lumbar; ese proyectil le causó lesiones internas que derivaron en una hemorragia peritoneal irreversible.

Problemas en Tucumán

En ese momento tampoco se sabía que, solo 48 horas antes del crimen en la playa marplatense, Pinna había protagonizado otro incidente en su provincia natal.

Fuentes judiciales confirmaron a LA NACION que Pinna fue denunciado por su expareja, María Laura Coria, quien lo acusó de haber ingresado a robar a su negocio, ubicado en avenida Roca al 2500, en San Miguel de Tucumán, el viernes a las 2.50 de la madrugada, junto a 9 hombres fuertemente armados. Según la denuncia –realizada por la mujer el sábado a la mañana–, luego de reducir al guardia de seguridad del local, Pinna y sus acompañantes se llevaron dinero, un camión, heladeras exhibidoras, televisores, computadoras, una hidrolavadora y armas, entre otros elementos.

El fiscal Pedro Gallo, a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, solicitó un allanamiento en el domicilio de Pinna y su inmediata detención. Sin embargo, como no lo encontraron allí, y sus allegados informaron que había viajado a Buenos Aires, el fiscal lo consideró en rebeldía y requirió que se ordene su captura, pedido que fue autorizado por el juzgado de turno.

Según pudo averiguar LA NACION, hasta hace poco, además de ser pareja, Pinna y Coria eran socios en la distribuidora agrícola El Faraón del Pollo, que tiene varios locales. Tras la separación, la mujer tomó posesión de la firma. Aparentemente, Pinna “se habría presentado para exigirle a Coria una división de bienes, de manera violenta y armado junto a otros cómplices”, contó una fuente con acceso a la causa.

Antes de este hecho, Coria había denunciado penalmente por violencia de género a Pinna, quien además de haberse dedicado a los negocios en el rubro avícola, jugó profesionalmente al rugby en el Club Lince, de Tucumán.

Las fuentes consultadas por este diario confirmaron que Pinna pasa la mayor parte de su tiempo en Buenos Aires, aunque viaja frecuentemente a su provincia natal por negocios.

Los negocios de Ríos y los contactos con Ulloa

La amistad de Mauricio Ríos con Ulloa es de larga data, incluso con negocios entre ellos. Al igual que el santacruceño, el marplatense también incursionó en el rubro de supermercados, apenas uno de varios en los que tuvo y tiene inversiones, ya que estuvo al frente de restaurantes, paradores de playa y ahora, de un reconocido café de esta ciudad.

Ríos tomó trascendencia pública hace dos años, cuando se lo señaló como responsable de usurpar una casa en Cariló. Él y otras personas no solo la ocuparon, sino que la pintaron de otro color y le hicieron agregados, desde aire acondicionado hasta la extensión de un quincho.

Imágenes del interior de la casa, tomadas con posterioridad al desalojo, expusieron la abundancia de bebidas costosas que había en la bodega, algunas de las cuales el propio Ríos exhibió en un video en el que se lo veía con botellas de champagne francés mientras bailaba al ritmo de Los Palmeras.

Con la colaboración de Darío Palavecino (Corresponsal en Mar del Plata)

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