Con Gastón Revol y Facundo Pueyrredón, el pase generacional de los Pumas 7s tiene una dirección y ya está en marcha

Contempló el Hong Kong Stadium por última vez. Con un dejo de nostalgia, Gastón Revol observó por última vez el templo del rugby de seven, que será derribado para un proyecto inmobiliario. Antes de refugiarse en el vestuario, recorrió con la mirada todos los rincones, aunque en realidad estaba recapitulando su propia historia. “Cuando terminó el torneo me cayó la ficha de que se me está terminando lo que fue mi vida durante 15 años. Me movilizó bastante. También por el hecho de que tiraban el estadio, que se habló mucho de que era el último torneo ahí. Eso me acomodó un poco mis emociones”, recuerda Revol en diálogo con LA NACION.

Tres semanas después de afrontar el tradicional torneo de Hong Kong, los Pumas 7s están nuevamente en Asia, con una vuelta a la Argentina mediante y más de 40 horas de viaje. El seleccionado argentino arrancará el próximo viernes el torneo de Singapur, el último de la temporada antes de la gran final de Madrid. “Vamos para el mismo lado que venimos hace dos semanas. Sabíamos las reglas del juego antes de arrancar el año y que íbamos a tener este momento difícil”, expresó el jugador de 37 años, el más longevo del circuito.

La emoción de Revol en Hong Kong también tiene su explicación en el desenlace del último partido de los Pumas 7s: en la última conversión del partido por el noveno puesto ante Samoa, superó la barrera de los 1000 puntos en el circuito de seven y recibió el cálido abrazo de sus compañeros y el staff. Es una especie de hermano mayor de todos. La fuente de consulta de un deportista ejemplar, que debutó en el 2009 y vivió toda la transformación de un seleccionado que lidera el ranking y buscará explotar en la gran final de Madrid y en los Juegos Olímpicos de París. “Abuelo”, lo apodan con cariño. “Me emocionó mucho lo que pasó en Hong Kong, pero ahora estoy de vuelta pensando en el día a día para llegar bien a Singapur y estar a la altura los minutos que me toque jugar y poder aportar al equipo para terminar lo más arriba posible. Cuando pase, seguramente también será tiempo de reflexionar sobre lo que están siendo los últimos momentos en este mundo de jugador de seven”.

El cordobés es el segundo argentino en llegar a la cifra de los 1000 puntos en el circuito, tras su entrenador Santiago Gómez Cora y en Singapur seguirá estirando el récord mundial de torneos disputados, con 105. Acumula 61 tries y seis títulos a nivel internacional. El del próximo fin de semana será su último en una temporada regular, antes de la gran final de Madrid. “No le doy importancia a los números en este sentido. Obviamente es un orgullo haber roto la barrera de los mil puntos, lo mismo de los 100 torneos. No estaba pensando mucho en eso. En varios partidos podría haber ido a patear abajo de los palos, pero no era momento; en Hong Kong ya estaba el partido terminado. Ya no es mi función patear a los palos. Son números que llaman la atención y son el resultado de haberme sostenido en este nivel durante tanto tiempo. Rescato haber estado en este equipo durante tanto tiempo, seguir siendo parte a mi edad y en el nivel que está este grupo, que es de los mejores del mundo. Estar adentro es lo que más orgullo me genera”.

Revol es el alma de un equipo que viene de finalizar noveno en Hong Kong y que apunta a explotar su mejor versión en los Juegos Olímpicos de París.

–¿Qué faltó en Hong Kong?

–Sentimos que nos faltó estar convencidos de lo que queríamos hacer. Fuimos un equipo con dudas y eso nos llevó a estar por momentos perdidos en la cancha. Pagamos caro esos primeros partidos donde no nos encontramos y no pudimos conectar como siempre hacemos. Lo bueno es que identificamos bien dónde fallamos y estamos enfocados en corregir para mejorar la performance. Fuimos un equipo estático. No pudimos lanzar, no pudimos imponernos en el juego. Hubo desconexión entre los jugadores adentro de la cancha. Cosas que pueden pasar, podíamos tener en algún momento un bajón.

–No es normal que estén fuera de los cuartos de final.

–Ahora cuesta entender que un equipo que fue tres veces consecutivas campeón no pueda clasificar. Es la demanda del circuito. Nueva Zelanda, una potencia rugbística, fue campeón en Hong Kong y los dos anteriores no clasificó. Habla de lo trabado que son los partidos y los torneos. Hay pequeños detalles para los que tenés que estar muy enfocado. Hacés un try más y clasificas por la ventana y capaz terminas jugando la final… El nivel del circuito es muy alto.

–¿Cómo es el análisis que hacen después de un torneo?

–Lo hablamos todos. En conjunto, individualmente. Hacemos análisis de cada partido y cada torneo. Ahora tocó que sea con una cara larga… Nadie está contento con la actuación de Hong Kong. Lo que yo trato de transmitir es tranquilidad de que hicimos las cosas bien. Fue un tropezón que habla del nivel de confianza y el foco que hay que tener encarar cada partido. Faltó un poquito eso en los primeros partidos. Queremos conectar y jugar cada partido como una final en Singapur.

–¿Qué cosas positivas sacaron?

–Todo es aprendizaje. Me parece que a este grupo en particular le hacía falta un tropezón de este tipo antes de encarar la recta final para la final de Madrid y los Juegos Olímpicos. Fue un buen momento para que nos pase algo así para reflexionar, hacer un análisis y ser autocríticos de que había cosas que no estábamos haciendo del todo bien y había que ajustar. No vino bien y espero que se vea reflejado en el próximo torneo.

–¿Cómo transitas estos últimos meses como jugador de Seven?

–Es difícil en la vorágine que es este mundo del seven, tan dinámico, tomarse tiempo para pensar en estas cosas. Tengo la cabeza puesta en disfrutar todos los días, seguir creciendo y mejorando para poder seguir siendo parte de este grupo que alcanzó un nivel muy alto. La exigencia del grupo es la que te lleva a no poder relajarte ni un minuto ni perder el foco.

–¿Soñaste con vivir este presente de los Pumas 7s?

–Nunca llegamos a formar un equipo tan sólido y dominante en el circuito mundial. Es una alegría muy grande estar viviendo este momento después de tanto trabajo y es un orgullo seguir aportando desde donde me toque y sintiéndome parte de un equipo que está haciendo historia. Este equipo puso al rugby argentino en los primeros planos. Tranquilamente podría estar viendo este proceso desde afuera.

–¿Pensaste haber dejado el equipo algunos años atrás?

–Sin dudas. Muchas veces dudé si seguir jugando al seven o no. Siempre que se termina un proceso llega un momento de balance y decisiones. Pero siempre algo me decía que podía seguir, sobre todo tenía las ganas de seguir apostando y disfrutando más allá de buenos o malos resultados que fuimos obteniendo. En cada uno de esos momentos tomé la decisión de seguir queriendo ser parte del equipo.

Historias cruzadas

Mientras Gastón Revol afrontará su último torneo en la temporada regular, Facundo Pueyrredón viajó a su primera gira con los Pumas 7s. Ambos fueron formados en La Tablada y, a pesar de los 13 años de diferencia, los une una gran relación. “Lo conozco desde chico, nos hicimos más cercanos ahora que compartimos mucho tiempo. Es una gran persona y un gran profesional, ya está recibido de arquitecto. Es muy responsable, el objetivo que se propone lo traduce en acciones y en mejorar día a día. Eso lo tradujo en su actitud al juego. Soy testigo de su evolución en el grupo, está hace menos de un año, pero creció un montón. Ojalá le toque jugar algunos minutos y que sean muchos más torneos para él”, destacó Revol.

Facundo Pueyrredón es uno de los jugadores que Santiago Gómez Cora está moldeando para el proceso pos París 2024, que apuntará a Los Ángeles 2028. La lesión de Marcos Moneta le abrió un hueco para integrar el plantel de 14 jugadores para Singapur, en su primera gira en el SVNS. “Tratamos de mantener los procesos de los jugadores: los traemos a la academia, los ponemos en condiciones atléticas y condiciones técnicas y ahora queremos conocerlo en una gira, ver cómo reacciona, como se adapta al huso horario y estar afuera de su casa tanto tiempo. La idea es no apurarlo. Queremos que conozca al equipo en una gira y como se vive en un estadio. Hacer eso antes para que cuando le toque debutar en un estadio con ruido y gente, más la presión, lo sepa manejar mejor”, explicó Gómez Cora, sobre la adaptación de Pueyrredón y los jugadores nuevos. Con el equipo aplomado, en un nivel alto y con pocas lesiones, está temporada aún no debutó ninguno. Pueyrredón podría ser el primero.

Polifuncional en el rugby de 15, con muy buenos rendimientos como segundo centro en La Tablada, el jugador de 24 años fue capturado por el seven hace menos de un año. “A mitad del 2023 me convocaron para los Juegos de Playa de Santa Marta. Estaba trabajando en un estudio de arquitectos y un día me llegó el llamado del manager para hacerme la propuesta. La realidad es que no me lo esperaba. Después fueron pasando las concentraciones y las pruebas hasta que tuve la suerte de estar en la Concentración en Pinamar y ahora estoy acá. Esperé mucho y trabajé para esto”, destacó Pueyrredón, que buscará sumar sus primeros minutos en un puesto con muchas variantes, entre Santiago Mare, Santiago Vera Feld y Tobías Wade: “Hice seis meses de preparación. Siempre estuve con expectativa de viajar, pero cuesta mucho por lo firme que está el equipo, con jugadores en un nivel muy alto. Quiero aprovechar esta oportunidad al máximo. Quiero dar lo mejor para culminar en lo más alto de la temporada”.

La idea de Gómez Cora es utilizarlo como apertura para lanzar el juego, ordenar al equipo y desequilibrar en ataque. Afuera de la cancha, la premisa es adaptarse a todo lo que conlleva ser un jugador profesional de seven. “Santi (Gómez Cora) me pidió que esté tranquilo y que haga lo que sé hacer. Desde afuera se ve exactamente igual que desde adentro: un equipo que se entrega al 100%. Es una familia, hay mucho apoyo detrás del equipo. A mí, que me tocó viajar por primera vez, todos me dijeron unas palabras”. Con 15 años en los Pumas 7s, no hay nadie mejor que Revol para acompañarlo e integrarlo. “Hablé mucho con él, lo aconsejé mucho al principio, con algunas pautas de convivencia. Él es muy responsable y entiende todo al pie de la letra. Al principio siempre necesitas un empujoncito en un grupo nuevo, pero el rápidamente se adaptó”.

Hay una foto juntos que ambos recuerdan y refleja el significado real del rugby de clubes en la Argentina. El jugador de infantiles que admira e idolatra al jugador de la primera. “Lo conozco desde muy chico, es un ejemplo de vida y un gran líder. Cuando él debutó con los Pumas 7s yo estaba en el colegio, en primaria. Siempre lo seguía en la Primera, viajaba a todos lados. Tengo firmas de él, fotos de chico con él”, recuerda Pueyrredón. Hay otro jugador en el plantel que se desarrolló en La Tablada: el riojano Luciano González, que luego de su mudanza a Córdoba creció en el club y hoy es uno de los mejores jugadores de seven del planeta. La Tablada formó varios Pumas a lo largo de su historia, desde Ricardo Passaglia y Javier Caminotti, hasta Matías Alemanno, uno de sus grandes embajadores en la actualidad. También figuras internacionales que brillaron en Italia como Diego Domínguez, Ramiro Pez y Gonzalo Canale. Gastón Revol está hace rato en el Olimpo de los grandes referentes y, cuando se hace un tiempo entre torneo y torneo, se acerca a colaborar con las infantiles y juveniles.

Facundo Pueyrredón arranca su camino en el rugby internacional al mismo tiempo que Gastón Revol empieza a cerrar su brillante etapa en los Pumas 7s. Aún le quedan un puñado de torneos para disfrutar. Ese pie preciso para realizar salidas y el temple para cerrar los partidos en los últimos minutos. El legado en el seven argentino es incalculable.