Callada y aislada. Así son las primeras horas de Laudelina Peña en el penal de Ezeiza tras ser imputada por la desaparición de Loan

Sola, aislada y con frío. Así fueron las primeras horas de Laudelina Peña en el Complejo Penitenciario Federal IV de Mujeres en Ezeiza a donde fue trasladada desde Goya tras una maratónica jornada en la que fue imputada y se le dictó la prisión preventiva en la causa iniciada por la desaparición de su sobrino, Loan Danilo, que fue visto por última vez el 13 de junio.

“Vos imagínate, llegas de ocho horas de viaje, todos los trámites que se hacen en la 28 se lo hicieron ahí: fichas, examen médico, primera entrevista criminológica, de ahí a la celda. Es bravo, súmale este frío”, contó ante LA NACION una fuente que conoce al detalle el funcionamiento del penal federal femenino más grande del país.

Sobre las primeras reacciones de Laudelina, que llegó pasadas las 17 de este sábado al conurbano bonaerense tras más de 700 kilómetros de viaje, las fuentes consultadas, sumaron: “No me sorprende que esté callada, es difícil estar en un penal tan grande. Es el complejo más grande que tiene capacidad para 500 internas aproximadamente”.

Para poner en perspectiva el cambio que puede significar el lugar de alojamiento, Nueve de Julio, el pueblo donde vivía Laudelina, su familia y donde desapareció Loan tras un almuerzo en la casa de su abuela, tiene solo 2500 habitantes.

Según pudo saber LA NACION, la séptima imputada por la desaparición del pequeño de cinco años, a quien se le endilgan los delitos de sustracción y el ocultamiento de un menor, más la alteración de evidencia en el caso, se encuentra sola y sin contacto con otras internas.

“Por ahora a pabellón no va a ir por un tema de seguridad. Es una cárcel ‘difícil’ con casos como el de Loan, por eso hay prudencia. Está en un pabellón con celdas individuales”, explicó ante este medio otra de las fuentes consultadas sobre el lugar en el que permanecerá la mujer los próximos días.

El viernes, tras permanecer casi 10 horas dentro del Juzgado Federal de Goya, a donde fue trasladada en calidad de imputada y donde Laudelina decidió declarar, la jueza Cristina Pozzer Penzo, decidió que fuera detenida y trasladada a un complejo federal como sucedió con los otros seis imputados: el capitán de navío retirado Carlos Pérez y su esposa María Victoria Caillava; Bernardino Benítez, tío del niño desaparecido y pareja de Laudelina; Daniel Ramírez, conocido como “Fierrito”, y su pareja, Mónica del Carmen Millapi, y el comisario Walter Maciel.

“El Ministerio Público Fiscal, representado en el caso por el fiscal federal de Goya, Mariano de Guzmán, y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), había reiterado ayer la solicitud de que se convoque a Laudelina Peña a prestar declaración indagatoria. En esa presentación, amplió los fundamentos”, informó el viernes a la noche el MPF a través de su web oficial y agregó: “En tal sentido, explicó que en el caso se han incorporado nuevos elementos de prueba que resultan cruciales para el avance de la causa, inclusive por fuera de la declaración prestada por la mujer en el fuero provincial, y que la ubican como una persona de especial interés para la investigación, con un claro rol activo”.

El texto cerraba: “La fiscalía informó que el cuadro probatorio permite establecer motivos suficientes para sospechar que la conducta imputada a Peña se corresponde, en principio, con su posible participación en una maniobra de sustracción y ocultamiento del niño Loan Peña, sin perder de vista que el hecho imputado podría haber sucedido en un contexto de criminalidad organizada o compleja, y como parte de un supuesto enmarcado en un delito federal”.

Traslado de Laudelina

Según pudo saber LA NACION de fuentes al tanto de la declaración indagatoria, la tía de Loan admitió haber plantado el botín de su sobrino y mantuvo lo que había dicho la semana pasada cuando presentó una denuncia en la Fiscalía de Investigaciones Complejas de Corrientes: que Loan había sido atropellado por el capitán de navío Carlos Guido Pérez y que el marino subió el cuerpo del chico en la caja de su camioneta Ford Ranger blanca.

Hasta ahora, Pérez y Caillava están acusados de captación de persona con fines de explotación con el agravante de que la víctima es menor de edad. Por su parte, Benítez, Ramírez y Millapi fueron considerados “partícipes necesarios” del mismo delito. En tanto, Maciel fue imputado de encubrimiento.

El viernes fue una de las jornadas con más avances concretos desde que la causa pasó al fuero federal hace 11 días. “También se dispuso el allanamiento de la comisaría de Nueve de Julio, con el objetivo de recabar información o elementos vinculados al caso, y se tomó declaración a diferentes testigos en sede judicial”, detallaron en uno de los pocos comunicados oficiales en medio del secreto de sumario que rige a la causa y agregaron: “Con la intervención del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento de Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, que permanecerá asistiendo a la familia de Loan, y del Instituto Médico Forense del Poder Judicial de Corrientes, también se llevó a cabo hoy un procedimiento en la vivienda del niño, en el que se obtuvieron muestras genéticas del grupo familiar”.

En tanto, este sábado fue el turno de declarar como testigos de algunos de los 38 efectivos de la policía de Corrientes que trabajan en la comisaría de Nueve de Julio junto con Walter Maciel. “La idea es reconstruir el día de la desaparición desde el aspecto de actuación de la comisaría y los horarios en los que se movilizaron en las fuerzas”, detalló a LA NACION uno de los investigadores y explicó que las declaraciones fueron tomadas tanto por en el juzgado federal de Goya y otro se entrevistaron con efectivos de la Policía Federal Argentina.