El gesto de Susana Giménez que desilusionó a Arturo Puig: “Me dolió”
A casi dos años de la muerte de Selva Alemán, Arturo Puig no deja de recordar a quien estuvo junto a él durante más de cinco décadas. En medio de un duelo que no tiene fin, el actor brindó una entrevista y sorprendió al contar la actitud que Susana Giménez tuvo tras el fallecimiento de la recordada actriz.

Todo comenzó cuando este miércoles, el actor fue consultado en Puro Show (eltrece) sobre el rumor de que se habría peleado con la conductora. “No, no estoy peleado, para nada. Tuvimos un pequeño problema. Me sentí un poco dolido”, respondió.
“Cuando partió Selva, no me mandó nada, ni un beso, ni una frase, ni nada. Me dolió un poco, ¿no?“, agregó. Sin embargo, al poco tiempo se encontró a su colega en una fiesta en el Teatro Colón, donde pudieron intercambiar un par de palabras. “Después creo que fue una fiesta… Estábamos en el Colón, ahí estuvimos hablando y se arregló. No hay problema”, señaló.
Y completó: “La verdad que en este momento no, no estoy peleado ni mucho menos”.
La muerte de Selva representó para Puig un quiebre absoluto en su vida. Al ser consultado sobre su proceso de duelo, el actor abrió su corazón con total honestidad: “Es día a día, hora a hora. Hay veces que estoy bien, hay veces que estoy mal, la extraño mucho. Me cuesta mucho pensar que no la voy a ver más”.
Para él, el vínculo que construyeron fue “un matrimonio realmente medio inédito”, una travesía de cinco décadas cargada de vivencias y aprendizajes. “Fueron muchos años, con idas y vueltas, por supuesto, peleas, separaciones, pero siempre estuvimos juntos”, recordó con nostalgia.
Recientemente, el actor se encontró rememorando anécdotas que todavía le roban una sonrisa: “El otro día estaba viendo unas fotos de un hecho que había pasado en Italia y me reía solo, porque la verdad que fue una tentación con ella impresionante, ¿no?”.

En este contexto de reconstrucción personal, su participación en la cuarta temporada de El encargado (Disney+) cobró un significado especial. Aunque la serie llegó recientemente al streaming, las grabaciones se realizaron hace un año, cuando la herida por la partida de Selva estaba aún muy abierta. Para Puig, aceptar este papel no fue una decisión profesional más, sino un salvavidas emocional.
En diálogo con LA NACION, el actor ya había reconocido que sumergirse en el set de filmación fue el alivio que necesitaba para sobrellevar los meses más oscuros: “El encargado me sacó de una gran tristeza, que surgió con la partida de Selva. El trabajo de alguna manera sana, así que imaginate lo gratificante que fue para mí grabar la serie”.

Este regreso a la pantalla, de la mano de una de las producciones más exitosas de la región, funcionó como un bálsamo necesario. “Fue muy bueno volver a la pantalla así, con un proyecto como este”, expresó.
Y cerró: “A veces me pasa de sentirme un poco más cansado, pero trabajar te saca un poco de tus problemas personales: estás en contacto con compañeros, con la gente, charlás. Yo siempre digo que el teatro es sanador, tanto para el actor como para el público. Y de alguna manera las películas y las series también”.
