“No creo que lo entiendan”: Ricardo Arriazu explicó su visión sobre la compra de reservas y reclamó cambios en la política del BCRA

El economista Ricardo Arriazu insistió en su planteo crítico sobre la política monetaria del Banco Central (BCRA), en particular con la compra de reservas y la cantidad de pesos, y planteó que es el factor que explica la desaceleración del crecimiento en el nivel de actividad en lo que va del año.

“Un cambio en la política monetaria permitiría recuperar rápidamente la economía y para eso hay que entenderlo, y no estoy seguro de que realmente lo entiendan”, remarcó el fundador y director de Arriazu Macroanalistas, en un encuentro organizado este miércoles por la firma Lantia Capital.

El consultor retomó los planteos que habían generado comentarios días atrás, luego de otra de sus conferencias en las que planteó que “demasiadas compras de reservas” por parte del BCRA eran el factor que explicaba por qué la economía “podría crecer al 5% pero está estancada en el 2%”.

Luego de esa presentación, hoy Arriazu retomó sus planteos para “explicar” esa visión. Es que, según su mirada, el país tiene una “enorme oportunidad”, vinculada con el crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos, minería, el sector agropecuario y la economía del conocimiento, pero advirtió: “El país por ahí no puede tener un problema. El problema lo puede tener en la parte financiera”.

Advirtió por la dinámica de la compra de reservas, la emisión de pesos, la demanda de dinero en la economía y la evolución del crédito. “La compra de divisas del BCRA no tiene nada que ver con un fenómeno monetario. Si la gente quiere 10 pesos y yo emito de origen interno cero, la única manera que tenga 10 pesos es vendiendo el equivalente en dólares”, detalló.

Luego continuó: “El año pasado pusieron la maldita banda cambiaria y compraron cero; incluso querían que el dólar tocara el piso. Este año cambiaron, me puse de pie y aplaudí”, planteó Arriazu, aunque luego planteó algunas críticas sobre la esterilización de los pesos y la demanda de dinero.

Porque, según Arriazu, “el BCRA compró dólares destruyendo crédito interno, y ahí está la clave de por qué la economía no creció”.

“En su afán por comprar dólares, compraron más de lo que el mercado estaba dispuesto, y sacaron plata del mercado”, agregó, en referencia al accionar del Tesoro en sus licitaciones de deuda, con las que se retiraron pesos del mercado. “Eso se puede ver cuando miramos los depósitos en pesos: aumentaron los depósitos del sector público. No tiene esa cantidad de superávit. Y esos pesos, ¿de dónde salieron? Le sacaron al mercado $18 billones de pesos», planteó y asoció ese control de la liquidez con un endurecimiento en la política monetaria que afectó al crédito.

“Estoy a favor de la compra de reservas, pero no a costa de destruir crédito interno; lo festejo, pero no a costa de destruir crédito interno, porque a costa de eso genera recesión, desconfianza y la corrida del año que viene. ¿Para qué acumulo dólares si estoy generando el problema?“, planteó.

En ese sentido, insistió en que “con este nivel de crédito, la economía no puede crecer” y reclamó modificaciones al Gobierno. “¿Por qué les complican la tarea a los bancos? Devolvéles la plata, ya prestarán o bajarán los depósitos o la tasa, pero eso es esencial», completó.

Luego se refirió a la dinámica de la deuda pública, y remarcó que tanto en el segmento de moneda local como en la deuda en dólares, producto del superávit externo proyectado por las exportaciones de los sectores que crecen (hidrocarburos, minería y agro), “el Gobierno puede pagar”.

Sin embargo, afirmó que “la gente no cree”, y asoció ese escenario a la incertidumbre política. “No importa si puede, sino si quiere pagarla. Y la gente está diciendo que si hay cambio de gestión, con el péndulo político, no van a querer pagar”, afirmó Arriazu, sobre un eventual cambio de gobierno tras las elecciones del año que viene.

Desde esa perspectiva, reiteró su planteo al Gobierno por un ajuste en la política económica para impulsar la actividad mediante el crédito. “La gente vota por esperanza, y si no lo ve, se disgusta y vota de otra manera. El gran problema es que si no se logra recuperar la economía, puede afectarse la política y la credibilidad de lo que va a pasar, y perderemos nuevamente la oportunidad”, concluyó.

​ 

​