En La Frontera, por la vida
Bastián Jerez, un pequeño de 9 años, quedó internado en terapia intensiva en enero pasado luego de salir despedido tras el choque entre una camioneta y el UTV en el que viajaba a upa de su padre, en los médanos de La Frontera, en Pinamar. Luego de someterse a siete intervenciones quirúrgicas y tratamientos de recuperación, inició en junio pasado su rehabilitación, tal como informó emocionada su mamá en una historia de Instagram.
Mientras la Fiscalía Descentralizada N° 5 de Pinamar aún trabaja en la determinación de responsabilidades, ocho meses después, Bastián volvió a ponerse de pie.
En febrero, luego del referido episodio, se prohibió la circulación de vehículos todoterreno en los médanos de La Frontera a partir de un amparo que presentó Pablo Martínez Carignano, exdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En los últimos diez años, siete personas perdieron la vida en episodios trágicos que involucraron vehículos en La Frontera, además de quienes sufrieron heridas de graves consecuencias. Derrapadas, arriesgadas piruetas al límite del vuelco, carreras con menores a bordo, sin cascos, en playas convertidas en pistas mortales caracterizaron a esta zona.
El Juzgado Civil y Comercial N° 4 de Dolores consideró que había “un riesgo cierto, conocido y evitable”, por lo que hizo lugar a la medida, a la que siguió una mediación y una propuesta de medidas municipales para levantar el amparo. El acuerdo alcanzado prevé que la actividad en la peligrosa zona no se retome hasta que la municipalidad local no demuestre haber montado un sistema eficiente que incluya patrullaje permanente y puestos de control antes del inicio de la temporada estival.
Para que las 4×4 puedan ingresar nuevamente al terreno se exigirá el registro obligatorio en una plataforma municipal de conductores, acompañantes y vehículos, con documentación en regla y seguros vigentes. Cada vehículo pasará a contar con un identificador único. Un sistema de controles en los ingresos, que deberán ubicarse estratégicamente para evitar ser eludidos, leerá electrónicamente las patentes, dejando asentado fecha, hora, vehículo, conductor y punto de acceso. Será obligatorio diseñar planos con corredores habilitados en los que se señalen sentidos de circulación, áreas de prioridad peatonal y sectores vedados al tránsito por los que hasta aquí circulaban irresponsablemente numerosos vehículos.
Quedará prohibido totalmente que menores de 18 años conduzcan o sean acompañantes en motos y cuatriciclos, así como el consumo de alcohol o drogas. El casco será obligatorio y no podrán correrse picadas ni competencias de ningún tipo, mucho menos realizar maniobras peligrosas. La normativa ya marcaba también que los rodados debían llevar una antena de dos metros con banderín para facilitar su visualización en las lomadas.
El intendente Juan Ibarguren valoró la prevención y aclaró que el acuerdo “no significa que todo vale”. Lamentablemente, argumentando cuestiones jurisdiccionales, todo valió hasta aquí sin que las distintas gestiones tomaran cartas en el asunto ante la imprudencia de los conductores y un público abonado a un show sin reglas y con límites al arbitrio de cada uno. Las propuestas están llegando tarde, pero confiamos en que lleguen para quedarse, debidamente implementadas y con los suficientes controles para terminar con la temeridad motorizada. Por no más siniestros en La Frontera.
