Despidos en Granja Tres Arroyos: el gremio pidió que los accionistas respondan con sus bienes personales

Mientras endureció su estrategia judicial al reclamar que los socios gerentes y accionistas mayoritarios de Granja Tres Arroyos (GTA) respondan con su patrimonio personal por las indemnizaciones de los trabajadores, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) también dejó abierta una instancia de negociación para intentar reactivar la planta La China, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. El gremio aseguró que está dispuesto a discutir un esquema de funcionamiento con una dotación menor de personal si la empresa demuestra que no está en condiciones de sostener toda la plantilla y presenta un plan concreto para volver a producir.

La definición surgió luego de la audiencia de conciliación obligatoria realizada en Paraná, convocada por el gobierno de Entre Ríos tras los 269 despidos comunicados por la empresa. Durante ese encuentro, además del planteo para que se evalúe la responsabilidad individual, subsidiaria e ilimitada de los principales accionistas, el sindicato llevó propuestas para explorar alternativas que permitan reabrir la planta y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.

El gremio abrió la puerta a negociar una reapertura parcial de la planta La China de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay

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La presentación se produjo después de que la provincia ordenara retrotraer la situación al momento previo a los despidos y convocara a las partes a una instancia de negociación. En un comunicado difundido tras la audiencia, el STIA señaló que participaron representantes de Granja Tres Arroyos, del propio sindicato y de Molineros para comenzar a abordar la crisis que mantiene paralizada la planta de Concepción del Uruguay.

Según explicó el gremio, el objetivo técnico de la conciliación obligatoria es “retrotraer la situación al estado previo a las desvinculaciones y obligar a las partes a sentarse a negociar bajo un marco legal regulado”.

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Sin embargo, el eje principal del encuentro pasó por el planteo judicial impulsado por el sindicato: “El gremio STIA formalizó una presentación por escrito exigiendo que se evalúe la responsabilidad individual, subsidiaria e ilimitada de los socios gerentes y accionistas mayoritarios”. El planteo apunta a que los directivos puedan responder con su patrimonio personal por las obligaciones laborales derivadas del conflicto.

“La solicitud busca que las autoridades y directivos respondan con sus bienes personales”, señaló el sindicato, al fundamentar el reclamo en la Ley de Sociedades, el Código Civil y Comercial y el Pacto Federal del Trabajo.

En diálogo con LA NACION, el secretario general del STIA, filial Concepción del Uruguay, Julio Chamorro, explicó: “Estamos pidiendo la responsabilidad personal de los socios gerentes y accionistas mayoritarios para que puedan responder con sus bienes por el impacto y el daño. Está revisado por nuestros abogados y desde el punto de vista de la ley es correcto”. Agregó: “El planteo no cayó muy bien en la empresa por el tipo de exigencia que estamos pidiendo”.

Chamorro reveló que durante la audiencia llevaron distintas propuestas para facilitar una eventual reapertura de la planta si la empresa demuestra que no puede volver a operar con toda la dotación

Otro de los ejes de la audiencia fue el rechazo del STIA al intento de la empresa de aplicar el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que prevé el pago del 50% de la indemnización. El gremio sostuvo que “la crisis no es generalizada dentro del sector avícola, sino una situación particular de GTA, derivada de decisiones empresariales desafortunadas cuyas consecuencias no deben ser trasladadas a los trabajadores”.

No obstante, el gremio dejó en claro que esa postura no impide buscar alternativas para reactivar la actividad. Chamorro reveló que durante la audiencia llevaron distintas propuestas para facilitar una eventual reapertura de la planta si la empresa demuestra que no puede volver a operar con toda la dotación.

“A todos nos duele muchísimo esa situación, pero tampoco se puede exigir a un privado que asuma 750 salarios cuando tal vez no está en condiciones y puede arrancar la planta con 500 operarios. En ese caso tendríamos que sentarnos a negociar las formas, si hay una rueda de retiros voluntarios, si se va a arrancar rotando turnos. En fin, llevamos varias propuestas a la mesa”, explicó. Todas esas alternativas fueron recibidas por el representante de la empresa, que tomó nota y lo va a elevar al directorio.

El sindicato insistió, además, en que la prioridad inmediata es resolver la situación económica de los trabajadores. “Para la próxima audiencia, básicamente solicitamos pagos. Esto es una cuestión de dinero; se empieza a arreglar con dinero. Ya en agosto estaríamos con cuatro meses de salarios adeudados en planta La China y aguinaldo también”, sostuvo Chamorro.

El dirigente agregó que otro de los planteos realizados en la audiencia fue conocer cuál es el trasfondo de los despidos y si esa decisión forma parte de las conversaciones que la empresa mantiene con potenciales inversores: “Le pedimos precisiones en cuanto a estos despidos, si hay algún inversor que lo está exigiendo como condición para arrancar la planta. No se aclara nunca si eso es parte de las negociaciones”.

Chamorro también cuestionó que la empresa envíe a las audiencias representantes sin capacidad de decisión. “Pedimos que pueda sentarse alguien en la mesa con poder de negociación. Eso complica las cosas y dilata los plazos”, afirmó.

La autoridad laboral dispuso un cuarto intermedio y fijó una nueva audiencia para el 28 de agosto. Mientras tanto, Chamorro valoró que la empresa haya decidido cumplir con la conciliación obligatoria: “Por lo pronto, la empresa hizo dos cosas: se presentó y acató la conciliación. Si se quiere, dentro de todo es una señal buena”. Esa decisión implica que los despidos quedaron momentáneamente sin efecto y que los trabajadores continúan registrados laboralmente y con cobertura de ART.

El dirigente también consideró que la planta La China reúne condiciones para volver a producir rápidamente: “Es una planta que puede ponerse operativa y producir 220.000 pollos por día sin problema, con certificaciones para exportar. Es una planta que está lista para trabajar”. Aunque aclaró que la posibilidad de que sea priorizada para una reapertura es “una apreciación del gremio, no han dicho nada de eso”.

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