Índice de ciudades argentinas
Por primera vez, la consultora Enclave elaboró un Índice de Ciudades Argentinas (ICA) comparando el desempeño urbano de 43 localidades que comprenden al 60% de la población del país. Los resultados son clave para que gobiernos locales, inversores y organizaciones puedan tomar decisiones basadas en datos verificables y, con el tiempo, atentos a su evolución.
Se consideraron todas las capitales provinciales y un conjunto de ciudades intermedias a la luz de 17 indicadores separados en tres dimensiones: desempeño económico, cohesión social y calidad del hábitat urbano.
Entre los indicadores evaluados para el diagnóstico están seguridad ciudadana, oferta sanitaria, educación, espacio público, conexión digital, cohesión social, emergencias climáticas, costo de vida, oferta de ocio, servicios financieros, suelo industrial, simplicidad administrativa, disponibilidad energética, los regímenes de incentivos para grandes inversiones (RIGI) y transparencia. Los que recibieron mayor ponderación fueron empresarialidad (15%), conexión física (12%) y seguridad (8%).
Las diez ciudades mejor posicionadas resultaron ser: Bahía Blanca (68 puntos) Córdoba (66), Mendoza (65), Río Cuarto (64,5), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (63), Santa Rosa (62), Rosario (61), Rafaela (59,5), Santa Fe (59) y Godoy Cruz (59). Lomas de Zamora cerró el ranking con 32 puntos, junto con otras cinco ciudades del Norte Grande que quedaron entre las peor posicionadas. Claramente, el centro del país reportó los mejores índices, dando cuenta del bajo dinamismo que imponen las distancias y la logística, y confirmando la falta de integración territorial que nos aqueja.
El exdiputado Fabio Quetglas, socio fundador de Enclave, compartió su visión respecto de que este nuevo índice pueda servir para que los gobiernos locales identifiquen debilidades y fortalezas y mejoren los abordajes observando su propia evolución.
De las valiosas observaciones surgidas del informe surge que el dinamismo económico aparece disociado del bienestar social: mientras Neuquén , Rosario y Rafaela lideran el primero, son Bahía Blanca, Ushuaia y Río Gallegos los que prevalecen en el segundo. Los déficits de vivienda y prestaciones sociales ante, por ejemplo, las demandas que las migraciones imponen –pensemos en Neuquén con la proyección de Vaca Muerta – podrían atentar contra el desarrollo a largo plazo, en opinión de Quetglas.
En cuanto a la seguridad, un rango poblacional que no supera los 340.000 habitantes, demostró favorecer la gestión en materia de seguridad, al posicionar a Santa Rosa, Ushuaia, Bahía Blanca y Goya entre las mejores.
Respecto del indicador de cohesión social- que mide acceso al agua potable e informalidad urbana- 15 ciudades obtuvieron el máximo de 8 puntos y 8 no superaron el cero: Corrientes, San Miguel de Tucumán, Concordia, Formosa, Bariloche, La Plata, Resistencia y Zárate.
En hábitat urbano, en tanto, lideran las denominadas “capitales económicas accesibles”: Bahía Blanca, Catamarca, Salta, La Rioja, Santiago del Estero, Córdoba y Rosario, ciudades que combinan oferta urbana con costos de vida razonables.
La Capital Federal fue la única ciudad que alcanzó el puntaje máximo de 12 en conectividad física, ante una tan consabida como añeja insuficiencia de posibilidades logísticas hacia el norte y el oeste del país.
Nuestras verdaderas Ciudades Inteligentes deberán ser las que gestionen debidamente sus agendas, sorteando la fragmentación y la descoordinación, en palabras de Quetglas. Como herramienta de diagnóstico a la hora de tomar decisiones, el ICA tiende a confirmar de manera sistematizada lo que hasta aquí podían ser solo intuiciones y revela caminos posibles para diseñar políticas que mejoren la calidad de vida de millones de argentinos.
