Messi, de otra galaxia y de Rosario: los lugares donde empezó la leyenda y los murales que le rinden homenaje
El astro del fútbol. El Capitán. El 10 al que todos admiran. Ese que, hasta en el momento en el que parece que todo está perdido, deja todo en la cancha y demuestra en el último minuto que es y sigue siendo el mejor de todos.
Pero antes de ser leyenda, Lionel Messi fue un chico de Rosario que, antes de dar el salto a Barcelona, se formó en la Escuela de Fútbol Infantil “Malvinas Argentinas” de Newell’s Old Boys. Y en esa ciudad, donde empezó todo, su historia no se cuenta únicamente en camisetas o goles agónicos. También se ve en las paredes que convirtieron a Rosario en una especie de museo a cielo abierto dedicado al ídolo argentino.
Recorrer los murales de Messi en Rosario es seguir las huellas de un ídolo que no necesita entrada. Es caminar por una ciudad que lo vio nacer, aquel 24 de junio de 1987, donde están sus amigos y su familia, donde cada vez que llega vuelve a ser ese pibe de barrio al que todos queremos abrazar. Una ciudad que decidió devolverle algo de todo lo que él le dio al fútbol argentino. Porque en Rosario, Messi no solo se grita en los bares cuando juega la selección argentina: también se pinta, se mira, se fotografía y se transforma en parada obligada para fanáticos.

Una recorrida por la vida de Messi
El “Circuito Messi” es una iniciativa que busca dejar la marca de la Pulga en Rosario. El recorrido reúne una serie de murales ubicados en lugares que marcaron su niñez y adolescencia, rincones que lo vieron crecer, caer, levantarse y empezar a construir el camino que lo llevaría a convertirse en el mejor futbolista del mundo.
El proyecto nace del vínculo emocional que Messi despierta en los vecinos de su barrio. A través del color y el arte, las obras retratan distintos momentos de su vida y rinden homenaje al ciudadano ilustre de Rosario. También ponen en evidencia el impacto positivo y el valor social que su figura representa para la ciudad.
El recorrido comienza en la casa de su infancia y termina en uno de los homenajes más imponentes: el mural de 70 metros ubicado en la zona del Monumento Nacional a la Bandera, que fue recientemente renovado mientras los argentinos disfrutamos pero también sufrimos, como manda la tradición, el Mundial de fútbol del otro lado del continente.

“Este es el mejor lugar para Messi, un lugar soñado, donde nos abraza nuestro Paraná, nos comunica con nuestro terruño y nos encuentra frente al emblemático Monumento a la Bandera, nuestro celeste y blanco, con todo el sol que Leo ve nacer desde este lugar”, contó Lisandro “Lichi” Urteaga, quien estuvo a cargo de la dirección artística con Marlene Zuriaga. Ambos, junto a Alba Pinturas, fueron los responsables de devolverle vida y color a una obra que ya forma parte del paisaje emocional rosarino.
Se vendió el famoso terreno ubicado en la esquina de Santa Fe y Pueyrredón, en pleno Barrio Norte
El “Circuito Messi” por los murales más emblemáticos
1) En la casa de su infancia
En pleno barrio La Bajada, en la zona sur de Rosario, se encuentra la casa de la familia Messi, donde Lionel pasó gran parte de su infancia. Hoy el barrio está decorado con 34 murales que hacen alusión al capitán de la selección.
Uno de ellos se encuentra pintado sobre la propiedad de la familia. “Con los pies en la tierra, la mirada en algo más grande y el corazón albiceleste”, así describió Urteaga a la obra ubicada en Estado de Israel 525, la cual fue realizada junto a Zuriaga, en mural y diseño. Tiene más de 70 m² y conmemora la Copa América obtenida por Argentina en 2022.
2) En el barrio La Bajada
En la esquina de la casa de la infancia del 10, en 40 metros cuadrados se representa el sueño del astro argentino hecho realidad; ese instante que desde pequeño anheló, cuando ganó la Copa del Mundo en 2022, hoy se encuentra inmortalizado frente a su primer hogar.
“El beso de la Gloria Dorada, con el sabor de lo conseguido en tan inmenso desafío, esfuerzo, disfrute y superación individual y colectiva”: de esta manera los artistas describen su obra Campeones del Mundo.
3) De otra galaxia y de Grandoli
Con solo cuatro años comenzó la historia del chiquito que muchos años más tarde se convertiría en el capitán de la selección campeona del mundo. En el Club Abanderado Grandoli, y por pedido de su abuela Celia, Messi terminó jugando un partido en el que estaba uno de sus hermanos mayores e hizo el gol de la victoria. El típico festejo de Lio nació acá, cuando le dedicó el gol a su abuela.
Frente al club se encuentra el mural “De otra Galaxia y de Grandoli”. Se trata de 360 m² que retratan el recorrido de Messi, su historia, su pasión, el rol de su abuela en su vida, la pelota y el arco, sus amigos, su familia, su vida en su Rosario natal.
Los artistas que participaron son Lisandro Urteaga, Marlene Zuriaga y Gabriel Griffa con la participación de Aldo Vercellino como ilustrador, quienes pintaron al 10 en la Torre seis de monoblocks de Sánchez de Thompson y Gregorio de Laferrere.


4) De otra galaxia y de mi barrio
Mientras se jugaba la Copa América de 2021, título que se llevó la Argentina luego de ganarle por 1 a 0 a Brasil, se pintó un gran mural en las intersecciones de las calles Azara y Buenos Aires, en el barrio La Bajada, frente a la escuela de su infancia y a 15 cuadras de su casa.
Muestra en primer plano el rostro de Messi con dos botines colgándole del cuello: el de la derecha, de color negro y el otro, dorado. Entre ambos botines, en el pecho, hay un Messi niño y tiene una frase que dice: “De otra galaxia y de mi barrio”.

5) En la escuela Las Heras
La vida escolar de Leo Messi transcurrió en la Escuela N° 66 “General Las Heras”, ubicada a pocas cuadras de la casa donde pasó su infancia. Sus maestras lo recuerdan como un chico tímido y tranquilo, pero que en cada recreo empezaba a mostrar ese talento con la pelota que años después lo convertiría en una leyenda.
En 2007, Messi volvió a la escuela para participar de una reunión de exalumnos organizada especialmente para recibir al crack que ya era reconocido en todo el mundo. Años más tarde, en 2015, por iniciativa de la Fundación Messi, se realizó en el patio un mural, firmado por el artista brasileño Paulo Consentino, que es desahogo, es festejo, es el gol que sueñan todos los argentinos cada vez que lo ven con la celeste y blanca y a la vez es una inspiración para las generaciones futuras que forman parte de la comunidad de la escuela, para los pequeños que sueñan en grande.


El homenaje volvió a crecer con una nueva intervención artística en Plaza Hernández, sobre Laprida y Azara, dentro del predio de la escuela. Allí, un tanque de hormigón de 50 m² se transformó en lienzo para una obra que reproduce la Copa del Mundo de Qatar 2022 y que ya forma parte del circuito de murales que tiene Rosario.
“El símbolo del logro conseguido, abrazado por el mundo, en brillo de realización expansiva”, así lo describen sus autores Lisandro Urteaga y Facundo Roma como muralistas y Marlene Zuriaga en diseño.
6) De otra galaxia y de mi ciudad
Con 69 metros de altura, este mural se convirtió en el homenaje de mayores dimensiones que Rosario le dedicó al capitán de la selección argentina. La obra, titulada “De otra galaxia y de mi ciudad”, forma parte de un proyecto que comenzó en 2021, cuando se realizó el otro mural en honor a la Pulga en La Bajada.
Fue realizado por Jacinto Urteaga, Marlene Zuriaga y Lisandro Urteaga, integrantes del grupo Imagina Pintura Mural, y cubre una superficie de 534 metros cuadrados. La imagen muestra a un Lionel Messi que mira de frente, parado en su tierra y bajo un cielo compartido. Con una mano sobre el pecho, parece abrazar ese amor celeste y blanco que lo une para siempre con Rosario y con la Argentina.
Ubicado en un edificio de avenida Libertad al 300, el mural domina el paisaje urbano desde la costanera central y se convirtió en una de las postales más reconocibles de la ciudad. Ahora, la obra fue renovada por sus propios autores. Recuperó la intensidad de sus colores y sumó las tres estrellas junto a un enorme “gracias” en la parte superior.
“La pintura tiene más poder del que creemos. Es la posibilidad de transformar, de inmortalizar, de embellecer y honrar incluso a quienes una nación admira. De la mano de talentosos artistas, hemos retratado en Argentina al jugador de fútbol más distinguido de la historia. Nuevamente nos encontramos con la alegría de darle vida a este mural para inmortalizar su legado en su ciudad natal”, afirmó Henrique Striker, presidente de AkzoNobel Argentina y director de Pinturas Decorativas para el negocio en el país.
Más allá de los murales
El recorrido por la Rosario de Messi no termina en las paredes. Más allá de los murales que inmortalizan su historia, la ciudad también conserva otros puntos clave para entender el mapa emocional y futbolero del capitán argentino.
El Coloso del Parque
En pleno Parque de la Independencia, el estadio Marcelo A. Bielsa, casa del Club Atlético Newell’s Old Boys, viste de rojo y negro una parte importante de la pasión futbolera rosarina. El club, fundado en 1903, lleva el nombre de Isaac Newell, educador británico que llegó a Rosario hacia 1869 y que tuvo un rol clave en la introducción del fútbol en la ciudad. Hoy, el estadio es conocido como El Coloso del Parque, justamente por su ubicación privilegiada en medio del verde del Parque de la Independencia.
Y aunque Lionel Messi nunca llegó a jugar allí como profesional, su vínculo con Newell’s atraviesa cada rincón del club, ya que fue la camiseta de sus primeros goles, de sus primeros torneos y de esa infancia en la que la pelota ya empezaba a quedarse pegada a sus pies. Hoy la cancha tiene una de sus tribunas con el nombre del 10.

Messi se formó en las divisiones infantiles de la Lepra, donde integró la recordada Máquina del 87, que lo convirtió en una promesa imposible de ignorar. Por eso, pasar por El Coloso no es solo visitar uno de los estadios más emblemáticos de la ciudad, sino que es entrar en el universo rojinegro que marcó los primeros pasos del capitán argentino.
Complejo Malvinas
El complejo Malvinas Argentinas es la escuela de fútbol infantil de Newell’s Old Boys y uno de los lugares fundamentales en la historia de Messi. Fue allí donde Leo empezó a acercarse a su futuro como futbolista profesional.
La ficha 99.231 de la Asociación Rosarina de Fútbol indica que Messi fue inscripto en el club rojinegro el 30 de marzo de 1994. Su debut fue ante el club Pablo VI, partido en el que convirtió cuatro goles en la victoria 6 a 0 de la Lepra. En su etapa infantil, Messi sumó 234 goles en 176 partidos.
Museo del Deporte
A pocos metros de la casa donde se crió Messi, el Museo del Deporte propone un recorrido por la historia deportiva de Santa Fe. El edificio se levanta en el predio donde antes funcionaba el Batallón 121, un lugar que también forma parte de la memoria personal de Lionel, ya que de chico, él y sus amigos burlaban la guardia de los soldados para colarse en ese enorme terreno que, por unas horas, se transformaba en potrero.
Hoy, un gran cubo metálico de 40 metros de altura sobresale en el Parque Héroes de Malvinas y aloja un museo dedicado a los atletas santafesinos que hicieron historia en el deporte nacional.
Al finalizar el recorrido, en el subsuelo, se encuentra un espacio exclusivo dedicado a Lionel Messi. Allí se exhiben el Balón de Oro y el Botín de Oro que el propio jugador donó especialmente al museo. También se puede ver una réplica de la Copa del Mundo 2022, esa que convirtió en realidad el sueño que empezó mucho antes, en una canchita de barrio, con una pelota y un chico que prometió y cumplió.
