Julieta Cardinali: un amor que terminó en escándalo, otros de alto perfil y el encanto de la soledad
Nunca le gustó hablar de su vida privada, y mucho menos de sus amores. Pero vivió romances que se hicieron públicos, muy a su pesar. Julieta Cardinali estuvo en pareja con el músico Andrés Calamaro, con quien tuvo a su única hija, Charo, en 2007. También fue pareja del cineasta Alejandro Agresti y del cantante Andrés Ciro Martínez, exlíder de Los Piojos y actual cantante de Ciro y los Persas.
Su primer gran amor fue Alejandro Agresti. Estuvieron juntos varios años y compartieron su pasión por el cine y la creación artística. Se conocieron en 1999 filmando Una noche con Sabrina Love, película que él dirigía y en la que ella tenía un personaje destacado. “Ya venía trabajando mucho en tele y la primera película que hice con él fue Una noche con Sabrina Love. Ahí nos conocimos y vivimos esa etapa desde un lugar muy natural. Después nos enamoramos y tuvimos una relación larga, de años. Y en el medio hicimos dos películas más, Valentín y Un mundo menos peor. Era como un trabajo en conjunto porque hay algo del proceso creativo que se comparte cuando vivís con alguien que hace lo mismo. Es inevitable. ¡Fue hace tanto tiempo! Siento que te estoy hablando de otra vida”, contó la actriz hace unos años en diálogo con LA NACION.
Al tiempo de separarse de Agresti, Julieta Cardinali conoció a Ciro Martínez, por entonces líder de Los Piojos. Ella era una actriz en ascenso y él, líder de una banda que llenaba estadios. Sin embargo, lograron mantener su relación lejos de los medios. Alguna vez el cantante habló sobre ese vínculo en una nota radial. “Entre las mujeres más importantes de mi vida está Julieta Cardinali. Fue la única famosa con la que salí. Me pegó porque yo me separé de ella y, por no tener un perfil alto para llamar a una revista y contarlo, se generaron cosas feas. A los seis meses, empezó a salir con Calamaro y publicaban que me había sido infiel, que me había dejado por él o que él me la había robado. Y no fue nada de eso. La relación me dejó una gran enseñanza. Tener una pareja famosa no es lo que más me atrae. Te hacen guardias. Inventaron cómo la conocí y cómo terminó la relación. A veces hablo con Julieta y le digo: ‘¿Por qué nunca aclaraste por qué nos separamos?’. Y ella contesta: ‘Nadie me preguntó’”, recordó Ciro en ese entonces.

Cardinali estaba todavía en pareja con Ciro cuando conoció a Andrés Calamaro. Fue cuando coincidieron en un bar de la Gran Vía, en Madrid, España, donde vivía el cantante y ella estaba de vacaciones. El lugar era un punto de encuentro de argentinos y dicen que él quedó flechado, pero apenas tuvieron una charla amable porque ella todavía estaba en pareja. “Cuando la vi entrar no podía creer que fuera real. Ahí mismo sentí que me había enamorado, pero no le dije nada, porque soy un pibe con códigos”, confesó años después Calamaro.
Al tiempo volvieron a verse en la casa de Fito Páez, que en ese momento estaba en pareja con la actriz Romina Ricci, muy amiga de Julieta. Aunque ella ya estaba soltera, las primeras salidas fueron a escondidas. Y cuando la prensa quiso saber si pasaba algo, ambos lo negaron. Con el tiempo la relación dejó de ser un secreto y, ya más relajados, en 2007, se mudaron juntos a una casa en el barrio de Palermo.
Apasionado, Calamaro se tatuó sus iniciales en el antebrazo: AC/JC, emulando el logo de AC/DC. Ese mismo año nació Charo, única hija de ambos. “Soy un gaucho de familia. Almorzamos y cenamos los tres juntos, con la televisión apagada. La niña habla mucho y duerme poco, es la genética: creer o reventar”, contó Calamaro en ese momento.

En julio de 2010 se casaron en el Registro Civil de la calle Uruguay y uno de los testigos fue el periodista Bebe Contepomi. “Queríamos evitar la fiesta y todo eso, por eso nos casamos en secreto. Nos daba mucha pereza el tema de los invitados, por eso siempre lo pasábamos para adelante. Finalmente lo hicimos muy íntimamente. Para nosotros es romántico”, contó luego el músico.
Apenas dos meses después se separaron en medio de un escándalo, cuando Julieta descubrió que Andrés mantenía una relación paralela con la modelo Micaela Breque. Inmediatamente, Cardinali le pidió el divorcio y lo echó del hogar que compartían. En marzo de 2011 tuvieron un breve intento de reconciliación que no funcionó. Y lo que siguió fue una constante disputa en Tribunales por la cuota alimentaria.
“Tuve mucha exposición pública que no pude manejar, pero que no fue generada por mí. Hice todo lo posible por preservar a mi hija y nos mudamos a otra casa hasta que pasara todo. Esta es la primera vez que hablo, porque ya pasó. Lo único que busqué fue resguardarnos porque yo no tengo nada que ver con el escándalo. Fueron momentos dificilísimos, porque todo el mundo sabía lo que me estaba pasando. No pienso entrar en detalles, pero fue mucho peor que lo que salió publicado, porque cuando uno se rodea de gente mala, termina actuando como una mala persona. Con todo esto redescubrí dónde quiero ir, qué quiero para mí y para mi hija, y con quién quiero estar», contó Julieta por ese entonces en la revista Hola!.

Muchas veces, Cardinali dijo que Calamaro no le pasaba una cuota alimentaria y tampoco veía a su hija. Sin embargo, en 2013, en Intrusos (América), el músico aseguró que sí veía a su hija y que hacía lo que podía. “Con Charo hago lo que puedo. La veo, sí. Mi hija conoce a su padre”, contó sin dar más detalles. Finalmente, hubo un acuerdo y desde entonces mantienen una relación más cordial.
Hace algunos años, Cardinali compartió en la mesa de Mirtha Legrand que pasó “momentos de gran oscuridad”. Allí sumó: “No podía parar de llorar, estuve muchísimo tiempo encerrada en mi casa. La venganza es el primer instinto cuando alguien te hace algo malo, pero yo no quiero eso en mi vida, quiero que las cosas malas queden atrás y trabajo para eso. Lo que más extraño al ser mamá es no tener nunca días enteros de fiaca. Charo nunca se va con el papá, no tengo nunca un día libre, soy madre de lunes a lunes. Nunca, jamás, ve a Andrés. La realidad es que cualquier mamá separada los fines de semana descansa porque su hija se va con el padre, pero no es mi caso”.
La actriz también estuvo en pareja con Luis Cantaluppi, un médico homeópata que conoció en 2017. “Pasa sus días ejerciendo su pasión, que es su profesión de médico. Por lo tanto, no hace falta explicar el nivel de sensibilidad y prioridades que maneja. Fueron muy intensos sus días, semanas y meses en la primera etapa de la pandemia. Y qué más puedo decir, que nos complementamos muy bien”, contó hace unos años en LA NACION. Pero en 2024, Cardinali reveló que estaba sola: “Me separé hace dos años de mi último novio y es la primera vez que estoy sola. Estoy chocha. Me gusta enamorarme y el amor, pero estoy muy bien, disfrutando. Es otra etapa de mi vida”.
